Construcción
Un techado diferente
Las cubiertas de poliespuma han ganado adeptos en Cuba. Esta tecnología, de fácil manejo, tiene entre sus múltiples ventajas la de atenuar los ruidos externos.
Por Andrea Desnoe
Fotos: BBC Mundo
Ilustraciones: Yury Díaz Caballero
14 Abril, 2011
Después de tanto soplar, el lobo se cansó. Los cerditos habían encontrado una original forma de mantener el techo sobre sus cabezas.
Al igual que ellos, en algunos municipios de Pinar del Río se aplica una nueva tecnología para techar las casas: las cubiertas de poliespuma.
La capacidad de regular las características térmicas del ambiente e impedir la transmisión de calor o frío hacia el interior de la vivienda, es una de las ventajas de este método, que resulta también más económico que otras soluciones constructivas, pues ahorra más del 50 por ciento en componentes como el cemento, la madera y el acero.
Al no requerir medios de izaje, constituye una estructura fácil de maniobrar. Por demás, actúa como un perfecto aislante, al amortiguar los ruidos externos.
El procedimiento consiste en colocar, a manera de base, planchas de poliespuma de entre 50 y 60 centímetros de ancho, reforzadas con una viga de concreto. Encima se sitúa una malla metálica y una capa de cinco centímetros de hormigón. La apariencia final es la misma que la de un techo de placa.
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Materia prima de poliestireno con la que se construyen las planchas |
Estructura final |