Revista cubana Juventud Técnica

Ideas prácticas
Electrónica

ENLACES

CIENCIAS

Hacia la clave de nuestro poblamiento más antiguo

Reflexiones de dos investigadores cubanos sobre la procedencia de los habitantes más tempranos de la Isla

Por Flor de Paz
27 Septiembre, 2007

Dr. Carlos Arredondo
“Estudios que actualmente se realizan en sitios muy antiguos en Belice pueden ofrecer resultados que hagan surgir nuevas interpretaciones acerca del poblamiento de las Antillas”, señala el Doctor Carlos Arredondo

Determinar la procedencia de los habitantes más tempranos de Cuba es todavía un desafío para los científicos, aunque se sabe que aquellos hombres que irrumpieron por primera vez en el Caribe insular dominaban la navegación y llegaron a las Antillas desde América del norte y del sur, e igualmente establecieron un flujo marítimo entre unas y otras islas.

Son disímiles las hipótesis elaboradas acerca de los arribos de las primeras migraciones a Cuba y a la región caribeña. Para concebir las posibles rutas utilizadas ha sido necesario mirar el proceso de poblamiento a partir de consideraciones como: los momentos en que ocurrieron los sucesivos movimientos humanos, las condiciones climáticas existentes en esos períodos, y las evidencias arqueológicas y su ubicación geográfica.

El desarrollo tecnológico alcanzado ha propiciado al hombre herramientas que, aplicadas a la investigación científica en este campo, aportan nuevos datos en la incesante búsqueda de nuestros orígenes. Entre ellos, el análisis por ADN, ofrece nuevos elementos que ayudan a rellenar algunos de esos espacios vacíos o muy poco conocidos sobre el devenir de nuestra región.

Poblamiento más temprano de Cuba

rutas migratorias
Las posibles rutas migratorias (Ampliar)

Una de las hipótesis más aceptadas en estos momentos por la comunidad científica internacional es la teoría del origen muy temprano de Cuba, a partir de poblaciones que llegaron del sudeste de los Estados Unidos.

Según explica el Doctor Carlos Arredondo Antúnez, investigador del Museo Antropológico Montané, perteneciente a la Facultad de Biología, de la Universidad de La Habana, esta teoría tiene sustento geográfico, paleogeográfico y de la biota (conjunto de fauna y flora de una región), por afinidades y relaciones.

En los últimos 15 mil años –precisa-, con posterioridad al último período glacial, el continente fue muy afectado por el avance de los hielos. “Esto motivó que las poblaciones que estaban hacia el norte continental descendieran en busca de las zonas más cálidas, donde, además, iban a encontrar mayores posibilidades alimentarias y un clima más benigno.

“Un elemento significativo en ese proceso glacial fue el descenso del nivel del agua de los mares, considerado entre 90 y 120 metros. En tales circunstancias, la plataforma insular de Cuba se expuso y aumentó su superficie terrestre visible.

“Igual sucedió con Las Bahamas, al punto de que hay investigadores convencidos de que este grupo de islotes se constituyó en una gran isla. Asimismo se calcula que entre esta y Cuba pudieron existir puntos distantes de pocas decenas de kilómetros”, señala Arredondo Antúnez.

Sin embargo, esta teoría del máximo glacial –explica el científico-, padece de una importante incongruencia: “el fechado de los restos humanos más antiguos de Cuba, hallados hasta el momento, está sobre los seis mil años y este cambio climático, con sus implicaciones paleogeográficas, ocurrió algunos miles de años antes.”

Las huellas bajo el mar

cráneo
Cráneo de siboney perteneciente a Canímar Abajo, uno de los sitios arqueológicos más antiguos de Cuba

Alrededor de los seis mil 500 años antes del presente, el mar volvió a ascender y muchos sitios costeros antes emergidos quedaron nuevamente cubiertos. Esa puede ser la razón por la cual en Cuba, en Las Bahamas y en República Dominicana faltan las evidencias físicas de aquellos probables primeros asentamientos.

No obstante, otros elementos permiten considerar que el poblamiento más antiguo de la mayor de las Antillas pudo haber ocurrido en los últimos diez mil años.

 “Si realmente aquellos aborígenes fueron capaces de avanzar por todo el sudeste de los Estados Unidos hasta la Florida, entonces tenían toda la capacidad y el desarrollo tecnológico para tomar embarcaciones y acometer las migraciones”, sugiere el Doctor Arredondo Antúnez.

“También hay que tener en cuenta que estas eran poblaciones de cazadores recolectores, capaces de mantener una mayor o menor movilidad, pero sus asentamientos no podían ser tan regulares o efectivos como los de las poblaciones que fueron llegando después.

restos fósiles
Instrumentos de Silex, procedente de uno de los sitios arqueológicos más antiguos de Cuba: Seboruco, Mayarí, 5140 ± 170 antes del presente

En cuanto a los argumentos arqueológicos que sustentan esta hipótesis del poblamiento a partir de migraciones procedentes de Estados Unidos, el más importante es una significativa similitud o coincidencia en la industria lítica (de la piedra tallada) del sudeste de ese territorio y la de los sitios más arcaicos de Cuba (zona norte del centro-occidente y oriente), en cuanto a las formas laminares en la elaboración de los artefactos”.  

Sin embargo, no aparecen en Cuba ni en República Dominicana evidencias del elemento más característico de la industria continental: la talla bifacial. Las explicaciones son diversas: fue despreciada esta técnica al cambiar el tamaño de las presas en las islas; las migraciones fueron más tardías de lo que se piensa, en momentos en que ya se había desechado esa técnica en el continente, o por el contrario fue tan temprana que los emigrantes partieron de Norteamérica antes de que se empleara esta talla allí. No hay un consenso al respecto.

“Esta teoría de los glaciales y del descenso del nivel del mar remontaría la presencia del hombre en Cuba a mucho más de seis mil años. Hoy, numerosos arqueólogos, incluso sin evidencias todavía, sostienen que la antigüedad de la presencia humana en la mayor de las Antillas puede estar alrededor de los ocho mil años aproximadamente.

“Existe consenso en cuanto a que supera los seis milenios, aunque se sabe que los fechados radiocarbónicos sobre restos fósiles óseos no han ofrecido mayor antigüedad. Y es que no se han encontrado todavía restos más arcaicos y quizás nunca ocurran esos hallazgos, porque probablemente estas huellas de la presencia humana temprana en las Antillas estén bajo el mar.

“En mi opinión, esta es la hipótesis que puede justificar con más certeza el poblamiento más temprano de Cuba. La de una procedencia del sudeste de Estados Unidos, explicaría, además, por qué nuestros sitios más antiguos se encuentran en el norte de la Isla”, reflexionó el científico.

Desde Yucatán hasta las Antillas Mayores...

 

 

Subir
 

 

Cinco Héroes
 
Número 340
Portada impresa

Gazapos
Humor mutante
Código del Tránsito
El tiempo hoy