Sexualidad
Disfunción eréctil
Es propiciada por factores orgánicos y psicológicos.
Por Lili Chi y Jeannette Vía
Fotos: Ricardo de la Rionda
19 Febrero, 2010
La disfunción eréctil, por definición, “es la incapacidad persistente para lograr y/o mantener una erección suficiente que permita alcanzar una actividad sexual satisfactoria”. Contrariamente a lo que se cree, los penes pequeños son los que más longitud alcanzan en erección; los grandes no adquieren mucha más de la que tienen en estado de flaccidez.
Puede ser de origen orgánico o psicológico. Existen factores de riesgo como la edad, enfermedades (diabetes, trastornos neurológicos, etc.), medicamentos como los antidepresivos, antihipertensivos, y para el tratamiento de la epilepsia, entre otros; hábitos tóxicos (alcoholismo, tabaquismo). La cirugía genital, así como los traumatismos, pueden causar daños a nivel de venas, arterias y nervios.
El estrés, tensión por el temor a fallar, ansiedad, depresión, autoestima disminuida, determinadas características de personalidad, dinámica de la pareja, son algunos de los factores psicológicos que intervienen para dar lugar a una disfunción eréctil. La solución está en dependencia del grado de afectación, de las causas que la provocan, del tiempo de evolución, y sobre todo de la disposición de la persona a resolver la situación.
Es preciso recordar que la sexualidad no se reduce a una relación coital, es mucho más amplia y existen diversas maneras de vivenciarla y disfrutarla.
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