|
“El futuro se avizora promisorio”
Los orígenes, retos perspectivas de la energía nuclear en Cuba, estuvieron en el epicentro de los debates durante un Panel Testimonio, donde convergieron reconocidos expertos y comunicadores del sector en la Isla
Por Aymara Vigil Rodríguez
Foto: Lázara Victoria Raymond Boffill
29 enero, 2010
Anécdotas, reflexiones, y vivencias sobre medio siglo de ciencia en Revolución, matizaron el panel testimonio sobre la energía nuclear en Cuba, que sesionó esta mañana en el Salón Baire del Capitolio Nacional, con la presencia de destacadas personalidades del ámbito de la investigación, la docencia, y la comunicación en este campo de estudios.
Con una mirada a los orígenes y antecedentes de la Era nuclear en el país, el doctor Fidel Castro Díaz-Balart, asesor científico del Consejo de Estado, inauguró un encuentro que ponderó cinco décadas de avances en función de la sociedad, en ramas como la biomedicina, la agricultura y la industria.
El también académico fundamentó su intervención en los usos pacíficos de este tipo de energía, y el protagonismo de un capital humano de excelencia, que transformó las utopías de ayer en realidades de hoy y acicates de un “futuro que se avizora promisorio”, subrayó. En tal sentido, destacó los inicios del programa de formación de profesionales y la colaboración internacional, como cimientos de un posterior desarrollo.
Un punto de convergencia en las intervenciones, fue el estado actual y perspectivas de la ciencia y la tecnología nuclear en Cuba, sobre la base de una mayor colaboración con los principales centros de investigación en el país, con énfasis en la vigilancia y preservación del medio ambiente, producción de radiofármacos, y prestación de servicios a la red nacional de salud.
Lejos de la imagen catastrofista con que algunos la conciben, la opción nuclear ha significado un paso de avance en función de la calidad de vida de pacientes aquejados de enfermedades como el cáncer, o el pie diabético, de alta incidencia en la población mundial, señalaron los presentes.
Otro conmovedor testimonio del alcance de la ciencia, fue ofrecido con la evocación del Programa de atención a los niños de Chernobil, que en marzo cumplirá dos décadas, uno de los tantos ejemplos de la solidaridad que caracteriza al sistema de ciencias en la Isla.
Como colofón del encuentro, Castro Díaz-Balart pronunció un llamado a que la formación de los futuros científicos cubanos, transcurra sobre la base de principios éticos, y compromiso sin límites con la obra de la Revolución, y el futuro de otros pueblos.
|
|
|