Conviene conocer sobre primeros auxilios para actuar de ser necesario
Versión de José Ramón García
Ilustración: Alí
27 Enero, 2012
Una persona inconsciente o que está perdiendo el conocimiento, requiere de atención urgente para evitar consecuencias mayores.
Es fundamental verificar que la víctima respira y conserva el pulso; de no ser así, adminístrele resucitación por compresión de tórax.
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Fig 1. Estire el brazo del desmayado más cercano a usted, y sitúele el otro sobre el vientre. Dóblele la pierna contraria al brazo extendido. |
Fig 2. Sujete a la víctima por la ropa y atráigala hacia usted para ponerla de costado.
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Fig 3. Dóblele el brazo y la pierna superiores como se indica, y sitúele la cabeza hacia arriba para abrirle la garganta. |
Si respira, aflójele la ropa del cuello y el pecho, y colóquela en posición de recuperación. (Fig. 1)
Puede que el desmayado haya sufrido un accidente automovilístico y presente lesiones en la cabeza o el cuello; no lo mueva, a menos que comience a vomitar (Fig. 2).
Después de atenderlo permanezca a su lado hasta que reciba asistencia médica especializada (Fig. 3).
¡Desmayo!
Si presiente que va a desmayarse, tiéndase boca arriba en el suelo con las piernas en alto. Esto produce mejores resultados que sentarse con la cabeza entre las rodillas.
La sensación pasará rápidamente; si no sucede así, localice de inmediato atención médica.
Cuando un desmayado vuelve en sí, levántelo poco a poco para evitar que se repita.
Quien sufra un desmayo debe consultar a un facultativo lo antes posible para determinar la causa y tomar medidas al respecto.
¿Cómo tomar el pulso?
Sostenga la mano del paciente con la palma hacia arriba y palpe el punto en el cual la base del pulgar se une a la muñeca. Presione con las yemas de los dedos hasta sentirlo. Cuente las pulsaciones durante un minuto (Fig. A).
El pulso también puede tomarse en el cuello, debajo de la mandíbula, a un costado de la tráquea. Allí resultan más fuertes las pulsaciones que en la muñeca. No presione con demasiada fuerza, solo palpe, pues podría aminorar el ritmo cardiaco. Nunca presione simultáneamente ambos lados del cuello (Fig. B).
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