Informática
¿Tras la moda de los bits?
Cuando algunos anuncian la llegada de la “era de la ciberguerra fría”, Cuba apuesta por un uso social de las nuevas tecnologías.
Por Dania Ramos Martín
Fotos: Elio
11 Agosto, 2008
Transacciones bancarias desde la computadora, reservaciones on line, correos de voz, servicios de compra-venta, informaciones al minuto… realidades de un mundo digital diseñado a la medida de los tiempos que corren: convulsos y apresurados, cual si el globo entero pudiera reducirse a un golpe de tecla.
Este otrora imposible comienza a tener sentido con el estallido tecnológico que ha permitido virtualizar la mayoría de los procesos que el ser humano, décadas atrás, lograba con un consumo extremo de energía y tiempo.
Sastres de una tela que amenaza con estirarse cada día más, los especialistas cubanos trabajan con esmero en el intento de dotar a la Isla de adelantos en materia de nuevas tecnologías de la informática y las comunicaciones (TIC).
 |
La preparación de nuevos especialistas altamente competentes es esencial para el logro de los objetivos |
¿Pero puede un país con escasos recursos soñar con sumergirse en semejante vorágine? Muchos creerían que la informatización de la sociedad cubana es una utopía, ante la realidad de un ancho de banda de 110 Mbps (mega bits/segundo) de salida y 220 Mbps de entrada. El año 2007 cerró con un promedio 509 mil computadoras (a razón de 4,5 PC por cada cien habitantes), 321 mil usuarios de Internet, y poco más del 11 por ciento de la población con correo electrónico.
Cuando algunos anuncian la “era de la ciberguerra fría”, con ataques virtuales para inhabilitar redes que soportan servicios indispensables como la salud, la energía o las finanzas, Cuba se apresura a ponerse a buen recaudo.
Un programa rector para la informatización del país anda ya a todo tren. Con una visión territorial (solucionar problemas puntuales) y nacional (identificar proyectos prioritarios y asignar recursos para desarrollarlos), dirige sus blancos principales a lograr una infraestructura tecnológica funcional que incluye cableado de fibra óptica, enlaces de microondas y disponibilidad de computadoras, respaldada por un marco legal y con la seguridad requerida.
También concentra esfuerzos en la formación de personal en universidades, joven club y escuelas ramales; al fomento de una industria nacional del software capaz de desarrollar aplicaciones en función de objetivos y necesidades propias. Asimismo, promueve la investigación y la asimilación de tecnologías.
 |
Las nuevas tecnologías de la informática y las comunicaciones deben estar en el contexto cubano al servicio de la sociedad |
Se trata, en fin, de hacer de la informática una herramienta que propicie la eficacia en la gestión gubernamental, y constituya un aporte al aumento de la calidad de vida de los ciudadanos cubanos.
Metas ambiciosas, más cuando escaseamos de experiencias de este tipo a gran escala. La clave parece ser, una vez más, la organización: urgen más especialistas competentes y un uso racional y adecuado de la tecnología puesta en función de este empeño.
El Proyecto Red Cuba, entre una decena de programas prioritarios, se destaca por su alcance social. Consiste en integrar a todas las redes cubanas y sus servicios públicos en una red única a la que puedan acceder todos los que dispongan de una computadora y conexión en cualquiera de los ámbitos en que se desenvuelvan.
Propuesta atractiva, posible y alcanzable. No se logrará, sin embargo, con un chasquido de dedos. Tendrán que madurar primero las condiciones tecnológicas necesarias, como la terminación del cableado submarino a mano con Venezuela, que permitirá la ampliación del ancho de banda.
Será necesario también un cambio de mentalidades y actitudes, para que las TIC no sean un fin, sino una herramienta de servicio social, capaces de permitir a la gente aprovechar para el bien colectivo las bondades tecnológicas, en lugar de correr tras la moda de los bits.
|