Sexualidad
El canto del cisne
Cuba autorizó de forma oficial la realización de operaciones de cambio de sexo a transexuales, lo que constituye una conquista a favor de la diversidad sexual
Por Ana Lilian Lobato Rodríguez
Foto: cenesex.sld.cu
17 Junio, 2008
Luego de una larga labor del Centro Nacional de Educación Sexual (Cenesex) y de su directora, Mariela Castro Espín, se acaba de firmar la resolución que ampara las operaciones para el cambio de sexo para las personas transexuales, que serán completamente gratuitas.
Según la resolución 126 del Ministerio de Salud Pública (MINSAP) se prevé disciplinar todos los procedimientos que impliquen la atención integral a personas transexuales, incluidas las operaciones de reasignación sexual.
Por medio del texto legal, firmado por el ministro de salud, José Ramón Balaguer Cabrera, se creará un centro específico de atención a la salud para las personas transexuales que será coordinado por la comisión nacional de atención integral del Cenesex. Este ofrecerá la consulta, el estudio de fondo, el diagnóstico, el tratamiento, así como eventualmente la cirugía, el postoperatorio y el seguimiento de los casos.
El centro será el encargado de disponer las operaciones, para las que ya existe una lista aprobada de 28 personas en la Isla, según reveló la propia Mariela Castro. Hasta ahora, el Cenesex ha diagnosticado transexuales a 28 personas y tiene en estudio a otras 57. De las primeras, 13 cambiaron su carné de identidad oficial y siete lo están tramitando. Por el momento, la única cirugía de este tipo hecha en nuestro país, fue realizada en 1988.
Actualmente, un equipo de médicos cubanos está entrenándose con colegas belgas para realizar este tipo de intervención quirúrgica, cuya fecha de inicio será cuando concluya la fase de aprendizaje.
Una segunda iniciativa sobre diversidad sexual, todavía en discusión, es la de una legislación sobre identidad de género, que permitiría que un transexual diagnosticado pueda cambiar su identidad legal, sin ser operado necesariamente.
Aunque la transexualidad se considera internacionalmente un “trastorno de identidad de género”, la argumentación del Cenesex para esta legislación se basa en reconocerla como una “realidad especial, que necesita una respuesta especial de la sociedad”.