Hágalo usted mismo
Cómo reparar el serrucho
Método práctico y económico para componer el mango roto de esta indispensable herramienta
Por Nelson Izquierdo Díaz
Versión: José Ramón García
Ilustración: Yury Díaz Caballero
24 Junio, 2010
Mientras se realizan trabajos de carpintería, puede que el mango de su serrucho sufra averías. Problema serio, pero con solución.
Sólo necesita una tabla de 250 x 200 x 25 mm, sobre la cual, con ayuda de un lápiz y un curvígrafo, marque el contorno del mango dañado (Fig. 1), para después cortar por la línea perfilada con un serrucho calador.
Luego, trace el contorno de la abertura interior de la pieza (Fig. 2). Con el auxilio de un berbiquí, empleando una barrena gruesa, realice perforaciones continuas por el trazo señalado. Una escofina servirá para proporcionarle al orificio la forma proyectada.
Corresponde ahora crearle al nuevo mango las condiciones para fijar la hoja del serrucho: con la segueta practíquele una ranura, cuya profundidad dependerá de la distribución de los huecos en la lámina metálica (Fig. 3). Mida la posición exacta de cada orificio en la hoja y señálelos en la pieza de madera. Perfore cada uno con el berbiquí.
Antes de ensamblarlo, aplique lija de grano fino a la madera para un buen acabado y evitar daños en la piel al utilizar la herramienta.
Por último, monte la hoja en el interior de la hendidura del nuevo mango y fíjela mediante tornillos y tuercas (Fig. 4).
Su serrucho averiado estará listo para trabajar nuevamente.
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