El gobierno de EE.UU. declara que la homeopatía es un engaño

Autor: 

Julia Bellu Traducción Bárbara Maseda
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06 Diciembre 2016
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La homeopatía es uno de los curalotodos que por más tiempo ha sobrevivido en el mercado: engañando a los consumidores desde 1814. Pero no fue hasta hace poco que el gobierno de EE.UU. decidió poner freno a estos tratamientos falsos, con una nueva política de la Comisión Federal de Comercio (FTC por sus siglas en inglés).

La política explica que a partir de ahora este organismo comenzará a exigir a los fabricantes de medicamentos homeopáticos que presenten pruebas científicas de los beneficios de sus productos para la salud si desean venderlos en el mercado nacional.

Conseguir tales pruebas puede ser bastante difícil, dado que la homeopatía es una pseudociencia.

La idea principal que la sustenta es que un extracto animal o vegetal que cause síntomas similares a los que sufre una persona puede curarlos. Por ejemplo, dado que la cebolla hace llorar los ojos y moquear la nariz, se supone que una solución de extracto de cebolla cura el catarro y algunas alergias. Los remedios homeopáticos no son más que versiones extremadamente diluidas de los extractos que supuestamente deben aliviar los síntomas.

El problema está en que cada vez que se han sometido a investigación estos tratamientos, los científicos han determinado que no contienen nada del producto animal o vegetal que supuestamente está diluido en ellos.

Las pruebas son claras: la homeopatía es un engaño

La comunidad científica se opone monolíticamente a la homeopatía. Muchos estudios, libros e investigaciones demuestran que este tipo de terapia es falsa. De hecho, hay tantas pruebas en contra de su efectividad que algunos investigadores han planteado que ya es hora de dejar de invertir fondos gubernamentales en indagar sobre su valía y dedicarle ese financiamiento a tratamientos que sí ayuden a la gente.

La investigación más exhaustiva hasta el momento es la realizada por el gobierno de Australia, que concluyó que estos tratamientos no funcionan y que la gente debe dejar de gastar su tiempo, dinero y, más importante aún, su salud, en lo que solamente puede definirse como una ciencia de pacotilla.

Los autralianos encontraron varios problemas con las investigaciones que defienden a los productos homeopáticos. Para empezar, muchos de esos estudios están mal diseñados: no incluyen suficientes participantes como para que los resultados sean relevantes, o han sido realizados por investigadores que no se ocupan de los márgenes de error ni atendienden a factores confundentes.

Pero incluso los estudios bien realizados no encontraron que la homeopatía fuera mucho mejor que un placebo, ni que superara a ningún otro tratamiento para dolencias como el asma, la ansiedad, el síndrome de fatiga crónica, catarros y úlceras. Las investigaciones que dijeron encontrar beneficios para la salud tenían tantos errores y diseños tan deficientes que no fueron consideradas confiables.

Esto quiere decir que no solo la homeopatía no es mejor que otros tratamientos, sino que ni siquiera consiguió superar en efectividad a pastillas de caramelo -algo que no resulta del todo sorprendente si se toma en cuenta que la mayoría de las pastillas y pociones homeopáticas son productos inertes.

Remedios homeopáticos lejos de desaparecer

Esta disposición de la FTC es sin dudas un paso en la dirección correcta hacia el conocimiento público sobre la falta de pruebas que sustenten la homeopatía.

“Esta es una verdadera victoria para la razón, la ciencia y la salud del pueblo estadounidense”, dijo Michael De Dora, director de políticas públicas del Centro para la Investigación, un grupo dedicado a la promoción y educación científicas que ha estado abogando por una mayor vigilancia sobre la homeopatía. “La FTC ha tomado la decisión correcta al exigir que los fabricantes rindan cuentas acerca de las aseveraciones completamente infundadas que hacen sobre sus productos homeopáticos.”

Pero esto no significa que estas “medicinas” desaparecerán de las tiendas. La FTC solamente tiene poder para perseguir promociones engañosas, pero si los productores declaran claramente que sus productos no tienen un basamento científico, podrán continuar vendiéndolos. Como explica la FTC:

“Las propiedades de un medicamento homeopático que no estén demostradas por pruebas científicas confiables pueden no ser engañosas si los anuncios o etiquetas donde aparecen informan adecuadamente que: 1) no hay pruebas científicas de que el producto funcione, y 2) las propiedades que se le atribuyen están basada solamente en teorías homeopáticas del siglo XVIII que no son reconocidas actualmente por la mayoría de los expertos médicos”.

A partir de ese punto, su consumo quedará a discreción del consumidor. Ojalá la gente sea lo suficientemente docta como para leer las etiquetas informándoles que la efectividad del producto en cuestión no está demostrada. Sin embargo, dado que los tratamientos homeopáticos llevan siglos en el mercado, es probable que su desaparición esté muy lejos todavía.

(Texto original en: http://www.vox.com/2016/11/18/13676834/ftc-homeopathy-crackdown-regulation

100 Comentarios

Comentarios

El tema NO ES la refutación. El tema es que ud. AFIRMÓ que el artículo de Benveniste había sido RETIRADO. Y la pregunta fué MUY clara ( comentario 4221 ): ¿Cuál es su referencia para afirmar que el artículo fué RETIRADO, y encima por falta de evidencia? Ud necesariamente tomó esa idea de algún lugar ( no es el primer doctorado sorprendido propagando esa falsedad ) y la pregunta es justamente de dónde escuchó ud. que el artículo había sido retirado.

Hace años que he consultado

Hace años que he consultado todas las referencias que usted menciona y es increíble la mala calidad de la "refutación" en Nature. En primer lugar Maddox o no sabe estadísticas o estaba todo amañado porque se equivocó al usar una fórmula sencilla por eso al pobre no le salía lo de la ley de los grandes números en la figura que muestra el "theoretical best". ¿Sabe cómo se llama eso? Fraude Y otra cosa más llamativa es que mintieron con lo de no poder obtener los datos de otros laboratorios, en entrevistas los Doctores del Ben Ruth Ari y los de Toronto ofrecieron los datos en bruto pero Maddox dijo que no tenía tiempo de analizarlos. El fraude Maddox Randi es un ejemplo que no se debería repetir.

El que quiera leer una

El que quiera leer una apreciacion del trabajo de Beneviste sobre la memoria del agua escrito a su muerte y publicado por Nature puede consultar: http://www.nature.com/news/2004/041004/full/news041004-19.html Otra valoracion publicada por BMJ (BMJ. 2004 Nov 27; 329(7477): 1290) puede hallarse en: https://www.ncbi.nlm.nih.gov/pmc/articles/PMC534457/ Para un analisis critico tanto de Beneviste como del procedimiento seguido por Nature pueden consultar la revista The Scientist: http://www.the-scientist.com/?articles.view/articleNo/9704/title/Criticism-Builds-Over-Nature-Investigation/ Si desean leer sobre el asunto en espanhol desde un punto de vista critico pueden consultar: http://hipotesis-carolus.blogspot.com/2009/03/el-affaire-nature-benveniste.html
Así que en lugar de responder al punto de los cuatro experimentos científicos que demuestran las ultradiluciones, ud. pretende no ver nada de eso y cree que continuar atacando a Benveniste ( no Beneviste ni Benaviste ) es la solución a sus problemas. Mi siguiente pregunta: ¿significa esta conducta que ud. desconocía la existencia de esos ( y otros ) experimentos sobre ultradiluciones realizados por doctorados y en instituciones cuya seriedad difícilmente podría ud. poner en duda?

Sres homeópatas: su afán por

Sres homeópatas: su afán por desacreditar a sus oponentes en este debate los está haciendo perder el rumbo de lo que realmente se discute. 1) La doctrina homeopática de Hahnemann a la luz de la ciencia moderna, más que es un absurdo, es un tremendo disparate. 2) Para tratar de paliar el absurdo, se ha inventado la teoría de la memoria del agua (que por cierto solo recuerda haber estado en contacto con la sustancia del preparado homeopático: seguro debe de ser por las fuertes “sucusiones” y sobre todo por el “estado de gracia mental” en que ha de encontrarse el preparador). Tampoco se sostiene en ninguna evidencia, solo puros cuentos. 3) La homeopatía ha despertado grandes intereses económicos y de conveniencias personales en mucha gente alrededor del mundo, desde individuos hasta consorcios como Boiron. No es de extrañarse que la defiendan con fiereza. Tantas referencias que citan demuestran fehacientemente que el “circo Homeopático” está bastante bien montado. Ya veremos hasta cuando pueden “vivir del cuento”. 4) Les toca a vosotros, partidarios de la homeopatía, desgastar de forma estéril el resto de sus vidas intentando demostrar que la Tierra es plana, digo, que la homeopatía funciona y sirve para algo.
Disculpa pero no soy ningún "homeópata". De hecho mi primer comentario fue con respecto a las falsedades de la nota. (1) Si usted cree que las ideas de hahnemann son un disparate o un absurdo, es extraño que usted siga omitiendo la nota de nature asia, y la revisión sobre el principio de semejanza escrito, no por un doctorado en matemáticos que confundes dos cifras, sino por un biólogo molecular: https://www.ncbi.nlm.nih.gov/pubmed/20558607 (2) La hipótesis de la memoria del agua no postula nada de recordar los estados mentales como usted supone. Y ese fenómeno ha sido ampliamente reproducido usando diferentes sustancias. He dejado algunos trabajos científicos, esos que niegan el equipo de "Rationalis": www.ncbi.nlm.nih.gov/pubmed/26098521 link.springer.com/article/10.1007/s40031-013-0035-2 www.sciencedirect.com/science/article/pii/S0167732215312277 www.ncbi.nlm.nih.gov/pubmed/27687570 link.springer.com/article/10.1007/s10404-012-1051-2 www.tandfonline.com/doi/abs/10.1080/15567036.2015.1005852 www.sciencedirect.com/science/article/pii/S095994361000074X onlinelibrary.wiley.com/doi/10.1002/chem.200305143/abstract (3) Boiron no es todo la homeopatía. Y de hecho la industria homeopática es mucho menor que cualquiera otra de su competencia. (4) Aquí nadie está intentando demostrar que la "tierra es plana", usted usa una falacia de falsa analogía. Tiempo al tiempo, Juventud Técnica y Luis Carlos Silva quedarán en su lugar. Y su comentario será otro ejemplo más del montó para que otros se rían de lo que ustedes creían "absurdo" e "imposible".

UN POQUITO DE CULTURA

UN POQUITO DE CULTURA CIENTÍFICA Una de las cosas más burdas que dicen estos valedores de la homeopatía es que quienes en Cuba combatimos la pseudociencia somos una especie criolla confabulada contra ellos (aunque jamás han esbozado siquiera una hipótesis que explique ese presunto odio y descarte el mero afán que nos mueve de que prevalezca la racionalidad). Se ensañan con epítetos y descalificaciones personales desde su anonimato como si no se tratara de un clamor sumamente generalizado entre los científicos del mundo. Considero atractivo para quienes comprenden cómo funciona la ciencia leer lo que escribió hace 3 días en Milenio Diario (no hace un mes ni hace 4 años, sino el 18 de diciembre de 2016) el profesor Martín Bonfil Olivera de la Universidad Nacional Autónoma de México (Dirección General de Divulgación de la Ciencia) http://www.milenio.com/firmas/martin_bonfil_olivera/filosofando-ciencias_naturales_18_868293174.html El texto es interesante para todos, no solo por su denuncia de la inutilidad de la homeopatía sino por los conceptos que allí se resumen; dicho texto dice lo que se reproduce debajo de mi firma. Luis Carlos Silva Aycaguer La época navideña y la cercanía del fin de año hacen que uno se ponga filosófico. Y si se es científico, eso significa pensar en filosofía de la ciencia. Las discusiones en filosofía de la ciencia suelen ser muy apasionadas. Recientemente tomé parte en una en Facebook, y como suele ocurrir cuando hay suerte, se puso muy buena: los que participamos acabamos todos aprendiendo algo. (Cuando no son buenas, las discusiones en Facebook suelen ser de lo más desgastante, con la gente sólo agrediendo y descalificando para terminar pensando exactamente lo mismo que antes.) ¿Qué problemas aborda la filosofía de la ciencia? En general, aunque no exclusivamente, los que tienen que ver con cómo funciona la ciencia, por qué confiamos en ella y qué límites y problemas enfrenta. Entre los problemas clásicos están los que tienen que ver con la naturaleza de la realidad (¿existe el mundo, o es un sueño, una alucinación, una realidad virtual?, ¿cómo podemos saberlo?, ¿cómo podríamos probarlo?) y la manera en que podemos adquirir conocimiento certero sobre ella (¿basta con reflexionar de manera sensata y convincente sobre el mundo, como hacían los antiguos griegos?, ¿basta con, además de ello, confrontar nuestras hipótesis con los datos que obtenemos al observar la naturaleza por medio de nuestros sentidos o de los instrumentos científicos con que los extendemos?. Uno de los primeros problemas que uno estudia en filosofía de la ciencia es el hecho de que nuestros sentidos nos pueden engañar: no reflejan directamente el mundo, sino que siempre, inevitablemente, lo interpretan). A numerosos científicos y apasionados de la ciencia les parece que muchas de estas preguntas, que tienen que ver con las áreas de la filosofía denominadas ontología (el estudio de lo que existe) y epistemología (el estudio de lo que podemos conocer sobre lo que existe) son una pérdida de tiempo. Que una roca existe se comprueba golpeándonos con ella. Pero la verdad es que hay muchas cosas en ciencia –electrones, cuarks, genes, instintos, especies, enlaces químicos– que existen más como abstracciones y generalizaciones artificiales que usamos para darle sentido al mundo que como objetos concretos que se pueden tomar en las manos. Y eso sin meternos en honduras cuánticas donde el estado de un objeto depende de que haya alguien observándolo. Por otro lado, es cierto que existen muchos estafadores que venden las más absurdas charlatanerías como “ciencia” (ahí está como ejemplo la campaña del remedio homeopático “oscillococcinum”, absolutamente inútil, como todos los seudomedicamentos homeopáticos, pero que suena en todas las estaciones de radio). Y hay también muchos chiflados que presentan como “ciencia” ideas tan peligrosas –y tan comprobadamente falsas– como que no existe el calentamiento global, que el sida no es contagioso, que las vacunas causan autismo o incluso que el cigarro no causa cáncer. Ante gente así, es natural que los defensores del pensamiento científico recurramos al pragmatismo: la ciencia funciona: lo probamos al aplicarla. Pero, más allá del combate a las seudociencias y charlatanerías, es una lástima que tantos entusiastas de la ciencia desprecien la filosofía (muchas veces al extremo de pensar que la existencia de filósofos profesionales es una aberración, porque “cualquiera que sepa pensar puede hacer filosofía”… una tontería tan grande como pensar que cualquiera que pueda correr puede ser atleta, sin necesidad de un entrenamiento especializado). Entre otras cosas porque pareciera que sólo aprecian la ciencia por su valor práctico: por sus aplicaciones. Como si su valor cultural, como si el simple hecho de conocer mejor nuestro universo no bastara para valorarla. Y también porque quienes piensan así llegan a pensar cosas como que “la ciencia puede explicar cualquier cosa”, o que cualquier tipo de conocimiento distinto al científico es mera especulación sin valor. Caen así en el vicio filosófico conocido como cientificismo: la confianza en la ciencia convertida en fanatismo. Y no: hay cosas que, efectivamente, la ciencia no puede probar: además de la ya mencionada existencia de la realidad, están la existencia o inexistencia de un dios, el valor estético de una obra de arte, el valor ético de un acción humana… incluso en matemáticas hay muchas verdades que se comprueban sólo a través de la lógica, no del método científico. Lo cual no quiere decir, claro, que la ciencia no pueda estudiar dichos problemas y aportar elementos para comprenderlos mejor. Pero eso es muy distinto a “resolverlos”. La ciencia –al menos las ciencias naturales– estudian el mundo físico que nos rodea. Y son, sin la menor duda, el mejor método que tenemos para obtener conocimiento sobre él. Dicho conocimiento, aunque no es absoluto y se refina constantemente, es confiable, gracias a los muchos controles de calidad que la ciencia ha desarrollado para tratar de no engañarse. Pero la ciencia, a diferencia de las matemáticas, no produce verdades eternas. Apreciar, desarrollar y confiar en la ciencia es importante, sobre todo para combatir a estafadores y enemigos del pensamiento racional. Pero despreciar la filosofía de la ciencia es cegarnos ante los problemas, limitaciones y sí, defectos que la ciencia, como producto humano, inevitablemente presenta. Al final, yo creo que es mejor defender una imagen realista de la ciencia, con defectos y todo, que querer convertirla en una princesa ideal de cuento. Y eso es precisamente lo que la filosofía de la ciencia nos ofrece.
No conforme con NO responder a los cuestionamientos que se le hicieron PARA QUE SUSTENTARA SUS DICHOS en los comentarios 4188, 4190 y 4191, el Dr. Silva, que hace una baza con "prescindir de responder las patéticas diatribas o divagaciones", ahora tiene la puntada de poner como referencia a Martín Bonfil. Como se puede leer en https://explicandoalexplicador.blogspot.mx/2012/03/la-religion-de-la-ciencia-deformando-la_28.html, OCHO AÑOS DESPUÉS DEL FALLECIMIENTO de Benveniste, Bonfil publicó "Pero aclaremos: Benveniste ES un bien reconocido CHARLATÁN Y NECIO, que desde los 80 SIGUE empeñado en demostrar lo indemostrable". Bonfil no sólo es incapaz de verificar sus datos antes de afirmar cosas públicamente sino que llama necio y charlatán a un investigador clave de la inmunología. Este es el nivel de las referencias del Dr. Silva y con las que pretende distraer la atención para que olvidemos que es capaz de decir que 10¹² es mayor que 10²³ con tal de atacar a la homeopatía y luego REHUSARSE A CORREGIR cuando alguien le señala el engaño.

Te hemos pedido que cites no

Te hemos pedido que cites no dos, no tres, un ejemplo de insulto de nuestra parte. En lugar de atenderte al argumento te sales por la tangente citando a Bonfil, curiosamente el mismo químico que tiene una lucha contra la "seudociencia" y usar el mismo repertorio de falacias que el tuyo, al grado de alguna vez afirmó que Benveniste seguía vivo después de muerto, ¿esas son tus fuentes Luis Carlos? http://explicandoalexplicador.blogspot.mx/2012/03/la-religion-de-la-ciencia-deformando-la_28.html
Para los señores científicos que se indignan e interpreten la crítica a sus mecenas como "ataques" y "delirios". No estaría nada mal que revisara un poco de uno los fraudes realizadas por uno de los propagandistas más conocidos en internet, el caso de Luis Alfonso Gámez http://hezeptikos.blogspot.com/2016/07/estafa-periodistica-5-refutando-gamez.html

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