Palabras de Antonio Guerrero a los trabajadores del Museo Nacional de Historia Natural

Versión para impresiónEnviar por correo

Una felicitación por el Día de la Ciencia a todos porque es lo que nos une aquí.

Cuando de repente surge esta cuestión de darme a mí por pintar las aves cubanas, muy lejano a que fueran a llegar donde llegaron, y también por otras casualidades empieza un vínculo acá con el Museo, y en ese vínculo empezamos a tener pues unos proyecticos de conjunto que fue algo, que explicaba algunas veces, nos ayudó un poco a sentir que la prisión no era prisión.

En realidad lo he dicho en otras ocasiones, los años que estuvimos allí realmente nunca nos sentimos presos porque teníamos mucho apoyo, sabíamos que teníamos el cariño de Cuba, sabíamos que la batalla por sacarnos de aquella situación no iba a descansar. Y aquí estamos, gracias a Fidel, al pueblo, a los amigos, a lo que ustedes conocen que se ha batallado estos años.

Pero hoy yo me llevo una cosa, yo estaba un poco lejano de lo que era en realidad este museo y hoy me llevo un poquito más del trabajo que se hace para que este museo sea esa fuente de enseñanza al pueblo, a los niños, a los más grandes, a todo el que pasa por aquí.

Y me admira realmente ver que con las necesidades que tiene el país y con los momentos que se han vivido, cómo nuestros científicos, ustedes los trabajadores, han sido capaces de tener lo que tienen.

Y a veces la gente entra y mira y critica: ¡Ah, mira el pájaro aquel que feo se ve!, y no sabe exactamente lo que detrás de eso se ha tenido que trabajar para lograr tener esas cositas que tenemos que no llegan.

No se pudiera comparar, hay compañeros que seguramente han estado en algunos países. Yo estuve en una ocasión en el Smithsonian, en Washington D.C. lo único que estaba abierto, cosa esta del cierre que sucedió en esa ocasión porque el gobierno no había aprobado el presupuesto que tenía y cerraron todo Washington D.C. y estaba el Smithsonian y otro museo.

Nosotros no podemos comparar, las comparaciones son malas, sobre todo las comparaciones con el vecino del norte que lo conocemos bien. Pero es admirable la meta de ver hoy con más amplitud lo que ustedes son capaces de hacer, lo que han hecho. Me imagino que en el 95 cuando tuvieron que mudar todo aquello de aquel museo del Capitolio, que pronto se va a convertir en lo que fue anteriormente, otra obra que se está haciendo con tremendo empeño con la premisa del momento que estamos viviendo; pero me los imagino a ustedes mudando todo aquello para acá, tratando de salvar un poco, de hacer, de mostrar y les repito, tal vez una persona venga al museo y lo mira, pero no conoce esto que yo he tenido la oportunidad de conocer hoy.

Quizá yo sé que de alguna manera ustedes se lo hacen saber a los niños, pero me llevo esa experiencia y con ella pues me siento más involucrado en los proyecticos que muy modestamente podré hacer.

Ahora estamos con los murciélagos. Los murciélagos están muy chiquiticos, pero yo le decía a Silva, que se parecen todos, pero él me explicaba que con el tiempo pierden el color.

Pero en fin, mirando todo este esfuerzo que han hecho, conociendo más en profundidad lo que en realidad el museo es y las cosas en las que trabaja y lo que significa, me voy con tremenda satisfacción, con tremendo orgullo de que me abrieran las puertas que me siento uno más.

Yo no quiero extenderme porque sé que llevan aquí varias horas, yo también he tenido jornadas y le decía a los compañeros que a veces me cuesta un poquitico de trabajo, en los lugares cerrados estar con el “bombillo encendido” como se debe estar. Parece que también forma parte de la adaptación, pero no, ya le digo, un poco o mucho he captado esta esencia.

La gente ahora nos mira, la verdad la batalla fue dura, fue larga y la gente nos mira y repito lo que he dicho varias veces, no hemos hecho nada que sea extraordinario en realidad, sino cumplir lo que nos tocó y hacerlo de la manera que lo que han hecho millones de cubanos.

Pero lo que yo pienso que es importante ver detrás de esto que ha acontecido, de esta batalla de regreso, es conocer el país que vivimos y valorarlo, tener una valoración de Cuba, de cómo Cuba defiende a los hijos, de cómo nuestro país es capaz de, en las peores circunstancias, luchar, resistir y de cómo Cuba es capaz incluso de mostrar al mundo su capacidad de defenderse, de tratar de hacer que la vida para los cubanos sea decorosa.

Estaba hablando un poquitico de palabras que estaban un poquitico fuera de contexto, pero yo no estoy fuera de contexto, yo sé que me va a tocar vivir muchas experiencias que no van a venir mal. Hace muchos años atrás, cuando nosotros salimos de Cuba incluso se hablan de 16 años, yo salí en el 91, las cosas han cambiado, el Periodo Especial nos llevó a situaciones extremas.

Aún arrastramos muchas cosas donde la gente un poco se aprovecha de las bondades de la Revolución, de los problemas que tenemos, se aprovecha de los aprovechados, de los que no controlan, de los que no quieren hacer las cosas bien, de los que piensan en sí mismos. Pero yo les puedo decir una experiencia personal, primero no hay nada como uno saber cuál es el deber que tiene que hacer y hacerlo bien, todo lo demás es ficticio.

Puedes vivir del cuento, puedes vivir robando, puedes vivir tratando de hacer las cosas tú sabes… y todo eso es ficticio. Lo principal de uno como ser humano es tener todos los días algo bueno, noble, sencillo, importante que hacer en cada una de las posiciones, ellos son los científicos, los médicos incluso las compañeras que trabajan aquí, las más sencillas tienen una tarea y deben levantarse pensando en esa tarea y hacerla bien.

Todo el mundo es importante, yo sé que todo el mundo cuando va al mercado también tiene sus problemas ahí, pero yo les puedo decir mi opinión, que es la de mis hermanos, que como Cuba no hay dos. Martí decía: “Viví en el monstruo y le conozco las entrañas”.

Mucha gente, estos científicos tal vez, cuando salen alguna vez, a lo mejor el National Geographic, cuántas veces a Silva tal vez no lo hubiesen querido comprar allá y ofrecerle el Smithsonian, no sé cuántos millones de dólares porque saben que es la persona que más sabe de murciélagos posiblemente en el continente o el mundo, pero ahí está.

Entonces, yo he conocido de esos que venden su alma y sus conocimientos a otras cosas y al final nunca son felices, al final ni los quieren los que los compraron, ni los quieren los que los abandonaron porque bueno, aquí hay que echar pie en tierra.

Entonces hay muchas cositas que hay que mejorar, que deben criticar, que sabemos que todos los días chocan con ellas, yo empezaré a chocarlas un poquito más.

Me prestaron unas películas, “Conducta”, tengo tres o cuatro películas cubanas y aparte de eso, estoy caminando por las calles con los compañeros, no caminando aún, todavía ando de actividad en actividad, un poco porque es difícil llegar a algún lugar y estar vinculado como una persona normal, es difícil, pero eso porque es parte del cariño del pueblo.

Nosotros hicimos la mesa redonda y hemos ido contando cosas para que ustedes conozcan, vamos a seguir contando los cinco experiencias, tal vez la gente quiere sabe y creo que, pues pensamos que puedan ayudar. Pero llegamos y desde que pusimos los pies aquí fuimos recibidos con ese cariño, esa cosa que tú no la vas a encontrar nunca en ningún lugar y yo convoco a que sigan trabajando, que las cosas que parecen imposibles, lo digo por mi manera propia de ser, que no las crean imposibles.

Entonces sabemos que a lo mejor es difícil, me estuvieron hablando del precio que costaría el metro cuadrado para conservar, ya no se trata de conseguir, sabemos que los recursos están limitados. Entonces yo los convoco a seguir luchando, les agradezco esto de ser uno más del colectivo, prometo no defraudarlos, tratar de hacer los murciélagos lo mejor posible, venir con más tiempo, conocer un poquito más, relajado y que las emociones estén un poquito mejor.

Hay que luchar por esto principios una vez más, luchemos por Cuba, luchemos por el museo. Raúl dijo el otro día “507 años de la Revolución”, pues nosotros tenemos que proponernos 507 años del museo. Yo les decía a los compañeros que este museo nunca vaya a parar a manos de alguien que quiera ser el dueño del museo o hacer un negocio con él aunque traiga las mejores especies. Yo creo que nosotros podemos lograr traer buenas especies, mantener el museo y seguir dando batalla. Entonces les deseo éxitos, muchas gracias por todo.

 

Pedido

Filtered HTML

  • Las direcciones de las páginas web y las de correo se convierten en enlaces automáticamente.
  • Etiquetas HTML permitidas: <a> <em> <strong> <cite> <blockquote> <code> <ul> <ol> <li> <dl> <dt> <dd>
  • Saltos automáticos de líneas y de párrafos.

Plain text

  • No se permiten etiquetas HTML.
  • Las direcciones de las páginas web y las de correo se convierten en enlaces automáticamente.
  • Saltos automáticos de líneas y de párrafos.
Image CAPTCHA
Introduce los caracteres de la imagen