Anuncian alerta temprana de sequía

Autor: 

Magda Iris Chirolde
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11 Enero 2019
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Crédito de fotografía: 

(Foto: Tomada de Trabajadores)

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Las perspectivas climáticas para enero del presente año apuntan a un mes seco; en igual condición pronostican para febrero y marzo especialistas del Instituto Nacional de Recurso Hidráulicos.

 

 

 

 

Estado hidrológico de enero. 26 municipios con tendencia a mejorar el estado hidrológico, 105 sin cambio y 37 con tendencia empeorar (Fuente; INRH)

Argelio Fernández Richelme, al frente de la Dirección de Hidrología e Hidrogeología informó en conferencia de prensa que el acumulado nacional de precipitaciones hasta el cierre del ocho de enero fue de 3,9 milímetros (mm).

 

Las provincias de Las Tunas, Santiago de Cuba y Guantánamo se reportaron como desfavorables, no así Villa Clara, Matanzas y Mayabeque que acopiaron un 27, 21 y 17 por ciento, respectivamente.

 
Estado de los embalses en enero

En relación con los embalses, el país almacenó 6 mil 638 hectómetros cúbicos (hm3), lo que representa el 73 por ciento de la capacidad de llenado, 80 hm3 menos que al cierre de diciembre de 2018 y 625 hm3 por encima de la media para la fecha.

Por otra parte, el especialista Fernández Richelme adicionó que de las 101 principales cuencas subterráneas, 72 están en descenso con respecto al mes de diciembre, 25 mantienen un comportamiento estable y cuatro están en ascenso.

Además, informó que 40 fuentes de abasto de agua están afectadas, 37 de forma parcial y tres totales.

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Hay una estrecha relación

Hay una estrecha relación entre la aridez y la sequía, además, la aridez biológica no necesariamente coincide con la aridez climática. Las llanuras cubanas clasifican como regiones biológicamente áridas. Un indicador indirecto muy bueno es la abundancia de suelos pardos tropicales, siempre asociados a la aridez. Usando indicadores directos de aridez biológica vimos que entre las regiones biológicamente más áridas de Cuba están las costas altas rocosas y entre ellas la menos árida es la costa entre Maisí y Guantánamo, la región climáticamente más árida del país. La biológicamente más árida entre esas costas está entre Playa Larga y Cienfuegos. Entre las llanuras, Cuba Central, desde Sancti Spiritus hasta Holguín es tan árida como las costas más áridas, superior a la franja entre Guantánamo y Maisí. Estos resultados numéricamente demostrados, con indicadores directos de aridez biológica quizás arrojen un poco de luz sobre lo poco poblada que era la provincia de Camagüey. También sobre lo agresivas que son las sequías en Cuba Central. Pero a nuestro modo de ver es un indicador de los cultivos con más vulnerables a las grandes sequías, y el peso que tiene la macro localización de los mismos en función de la circulación atmosférica, y en menor escala de las temperaturas. De los 40 cultivos priorizados por la agricultura los tres peor adaptados a condiciones climáticas e hídricas de las llanuras cubanas son la papa, el arroz y el plátano, y en menor escala el ajo y la cebolla. La papa es originaria de las islas Chiloe, con clima similar a las islas británicas, y según Marx constituyó la base alimenticia del capitalismo. En Cuba es alta consumidora de pesticidas químicos, por tal razón su producción en el país solo pudo comenzar después de la segunda guerra mundial. Arroz, probablemente el cultivo que más agua consume en el mundo, y que no soporta ni la más mínima cantidad de sal en los regadíos. Según nos contaba Núñez Jiménez llegó a Cuba como sustituto del trigo cuyas tierras fueron ocupadas por la caña, era el cereal más barato que se pudo importar. El cultivo mecanizado a gran escala de ese cereal comenzó en la década de los cincuenta el siglo pasado, y durante una gran sequía se salinizaron los pozos, lo que trajo la ruina de todos los cultivadores y por lo menos en occidente esas tierras se reconvirtieron en pastizales. Por cierto, en la zona PR2 del INRA, el Ing. Rolando Fernández logró tal productividad que la carne de res allí pasó a la libreta en 1965-66. Fue allí donde mi vecino y amigo, el ingeniero Roberto Guerra Carrera, arrocero arruinado, concibió y llevó a cabo el ahora conocido como canal magistral, tema sobre el cual podría hablar horas enteras. El plátano y la banana vienen de climas con más de dos o tres mil milímetros de lluvia. Sobre su llegada a Cuba no podría hablar mucho, pero valdría la pena indagar su historia. El ajo y la cebolla, originarios de Afganistán, también vienen de regiones áridas, pero desgraciadamente frías. Siempre se importaron hasta que nuestros campesinos en los años 70 descubrieron que se podían cultivar, sin mucha agua, y aunque el producto no era de excelente calidad, por lo menos era productivo para el mercado cubano. Sobre otros cultivos se podría hablar, pero ni con mucho sus problemas se acercan a los mencionados.

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