Bromance, sororidad y otras 12 palabras relacionadas con amor y amistad

Autor: 

Cristian Martínez González estudiante de Periodismo
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14 Febrero 2021
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Cada 14 de febrero se celebra el Día del Amor y la Amistad. Con motivo de esta conmemoración, en «Buen Idioma» presentamos 14 términos relacionados — en cierta medida — con el también denominado Día de los Enamorados y Día de San Valentín.

Como indica la Ortografía de la lengua española (OLE), las palabras representativas que forman parte del nombre de las festividades deben escribirse con inicial mayúscula. De ahí que no sea apropiada la forma ⊗Día de los enamorados. Asimismo, debe tenerse en cuenta que se escribirá san Valentín, en minúscula san, por ser un tratamiento; pero si San Valentín alude a la conmemoración, como indica la OLE, debe escribirse con mayúscula inicial.

1. afrodisíaco: ‘que excita o estimula el apetito sexual’

Proviene del latín aphrodisiăcus, y este del griego ἀφροδισιακός, aphrodisiakós ‘erótico’, ‘venéreo’. Afrodisiaco — forma también válida sin tilde — puede ser aplicado a una sustancia que tiene esta propiedad. La OLE puntualiza que la terminación -iaco/íaca admite dos posibles acentuaciones: austriaco / austríaco, cardiaco / cardíaco.

2. amigovio, via: ‘persona que mantiene con otra una relación de menor compromiso formal que un noviazgo’

La acronimia es un procedimiento de formación de palabras de lo más común en la lengua. Consiste en tomar fragmentos de algunos términos para crear nuevos vocablos, como amigovio, de amigo y novio, constituido por el principio de la primera y el final de la última. Este coloquialismo, usual en Argentina, México, Paraguay y Uruguay, ya lo documenta, desde su vigesimotercera edición, el Diccionario de la lengua española (DLE).

3. bromance: ‘amistad íntima, no sexual, entre hombres’

Otro término formado por acronimia es bromance, de brother (bróder, ‘amigo íntimo, compañero inseparable’) y romance. Esta voz, que alude a la amistad muy estrecha — sin carácter sexual — entre hombres, debe escribirse con inicial minúscula por tratarse de un nombre común y sin cursiva, pues se adapta perfectamente a las normas ortográficas de nuestro idioma.

4. camelar: ‘galantear’, ‘seducir, engañar adulando’, ‘amar, querer, desear’, ‘ver, mirar, acechar’

Camelar proviene del caló camelar (‘querer, enamorar’), y este del sánscrito kama (‘deseo, amor’). Según consta en el corpus del Nuevo diccionario histórico del español, este vocablo se documenta por primera vez en la primera mitad del siglo XIX. En 1850 ya apareció en la novela La Bruja de Madrid, de Wenceslao Ayguals de Izco, con el mismo significado que le otorgamos hoy: « — Eso ya es otra cosa… Anda, chico, anda a camelar a tu Sirena de quince abriles».

5. celestinear: ‘ejercer o practicar la función propia de una celestina’

Celestina significa ‘alcahueta’. Esta voz alude a Celestina, personaje de la Tragicomedia de Calisto y Melibea. Como así lo explica el Nuevo diccionario histórico del español, celestinear «se documenta por primera vez, con la acepción de ‘actuar o comportarse como un celestino [con una persona o en una relación amorosa o sexual]’, en 1901, en un artículo publicado en La Lectura Dominical (Madrid); como intransitivo se registra ya en 1903, en La revolución de julio de Benito Pérez Galdós. Con la acepción de ‘inducir, promover o favorecer la prostitución [de alguien]’ se atestigua únicamente en 1920, en un artículo de G. Martínez publicado en España y América (Madrid)».

6. cita: ‘reunión o encuentro entre dos o más personas, previamente acordado’

Debido a la pandemia, este 14 de febrero será diferente: no habrá tantas citas en lugares públicos, práctica que era habitual por estos días. Ya amigos, parejas… podrán permitirse no tener que coordinar una cita en una cafetería sita en algún lugar célebre de la ciudad. Recordamos que no es lo mismo cita que sita, pues este último término significa ‘situada o fundada’. En relación con «cita previa», insistimos en que es una expresión válida, aunque pueda resultar algo redundante.

7. cónyuge: ‘persona unida a otra en matrimonio’

Del latín coniux, -ŭgis proviene el término cónyuge, que es común en cuanto al género: el / la cónyuge. Como señala el Libro de estilo de la lengua española, la pronunciación adecuada de esta palabra es [kónyuje], no ⊗[kónyuge], como probablemente usted haya escuchado alguna vez. Su plural es regular: los cónyuges.

8. cupido: ‘representación pictórica o escultórica del amor, en la forma de un niño desnudo y alado que suele llevar los ojos vendados y porta flechas, arco y carcaj’

El término cupido, en minúscula, no debe confundirse con la voz de la cual proviene: Cupido (hijo de Venus) en mayúscula, pues alude al dios del amor en la mitología romana. Igualmente, al ‘hombre enamoradizo y galanteador’ se le llama cupido.

9. donjuán: ‘seductor de mujeres’

Es posible que alguna vez usted haya usado este vocablo: donjuán (mejor que don juan, aunque esta forma también es válida), que alude a un «especialista» en la seducción de mujeres y que hace alusión a don Juan Tenorio, personaje de varias obras de ficción. De ahí ha surgido el término donjuanismo, que se refiere al ‘conjunto de caracteres y cualidades propias de don Juan Tenorio’.

10. ex: ‘persona que ha dejado de ser cónyuge o pareja sentimental de otra’

El sustantivo ex es común en cuanto al género: el / la ex. Proviene del prefijo ex-, que significa ‘que fue y ha dejado de serlo’. A propósito, insistimos en que el prefijo se escribe soldado a la base léxica que afecta siempre que esta sea univerbal: exprometido, exnovia, pero ex primera dama, ex primer ministro.

11. galantear: ‘cortejar a una mujer y decirle galanterías’

El verbo galantear proviene de galante, cuyo origen es la voz francesa galant. Es un verbo regular: galanteo, galanteaba, galanteé (como otras formas terminadas en -ear, forma su pretérito en -eé, por lo que no es adecuado ⊗galantié), galantearé y galantearía.

12. maridaje: ‘enlace, unión y conformidad de los casados’

El sustantivo maridaje proviene del verbo maridar (del latín maritāre). Este término también alude a ‘unión, analogía o conformidad con que algunas cosas se enlazan o corresponden entre sí’. Como consta en las obras académicas, se documentó por primera vez en el año 1787 en el diccionario de Esteban de Terreros y Pando, y desde 1832 en el Diccionario de la lengua castellana, de la Real Academia Española.

http://ntlle.rae.es/ntlle/SrvltGUIMenuNtlle?cmd=Lema&sec=1.0.0.0.0.

13. marinovio, via: ‘persona con quien se mantiene una relación amorosa y sexual estable sin casarse’

Este cubanismo — que en Venezuela solo se usa en masculino — en plural puede aludir también, sobre todo en El Salvador, ‘a los novios que viven como marido y mujer’, como así lo documenta el DLE. Según el Diccionario ejemplificado del español de Cuba, marinovio tiene el siguiente significado: «‘con respecto a una persona, otra con quien ella tiene relaciones sexuales extramatrimoniales: ¿Sabe lo que es salir de noche, sin hora para regresar, pasear con el novio o con el marinovio […]? (Prieto, A., 1980:57)».

14. sororidad: ‘amistad o afecto entre mujeres’

Según el DLE, sororidad proviene del inglés sorority, este del latín medieval sororitas, -atis ‘congregación de monjas’, y este derivado del latín soror, -ōris ‘hermana carnal’). Desde 2018 tiene una entrada en esta obra académica, en la cual se pueden leer también estas dos acepciones: ‘relación de solidaridad entre las mujeres, especialmente en la lucha por su empoderamiento’ y ‘en los Estados Unidos de América, asociación estudiantil femenina que habitualmente cuenta con una residencia especial’.

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