El Caracol Gigante Africano puede ser controlado pero no erradicado, dice experto.

Autor: 

Yanel Blanco Miranda
|
25 Septiembre 2019
| |
0 Comentarios

Crédito de fotografía: 

Redacción de JT

Me gusta: 

El Caracol Gigante Africano (Lissachatina fulicaha acaparado durante este último año, la atención de diarios, revistas, televisoras y sitios web del paísCómo arribó a Cuba, cuáles son sus patrones de comportamiento y cuál es el daño que pudiera ocasionar a la biodiversidad, la agricultura y en especial a la salud humana y animal son algunas de las cuestiones abordadas.

Asimismo, los especialistas han ofrecido métodos para ayudar a controlar su avance, de una manera certera y segura. Para aclarar algunos temas de interés con respecto a esto, Juventud Técnica contactó con el máster Michel Matamoros Torres, malacólogo del Instituto de Investigación de Sanidad Vegetal (INISAV).

Ante la incógnita sobre si las medidas explicadas en los medios de prensa contribuirán a eliminar al molusco, el experto subrayó que “teniendo en cuenta la amplia distribución que presenta en nuestro país, este puede ser controlado, pero no erradicado.

“Al igual que con otros moluscos pueden, a pequeña escala, ponerse trampas húmedas, con trozos de frutas maduras (plátano, fruta bomba, mango, …) o aplicar bandas de cal a manera de contención. Sin embargo, estos métodos solo ayudan a la colecta de los caracoles, no a destruirlos en el lugar”.

De igual forma, señaló que en Cuba se usa la cal de base y de fondo en los enterramientos, tal y como se hace en Argentina. Y que, aunque otros países utilizan molusquicidas comerciales, combinados con métodos de trampeo, “hoy no disponemos de estos productos para asumir la demanda de los territorios que tienen presencia del Caracol Gigante Africano (CGA)”.

A la pregunta de si los procedimientos brindados resultan inofensivos para el medio ambiente y las personas, declaró que, “destruir la concha y enterrarlos o arrojarlos a la basura siempre en una bolsa hermética es lo más seguro y viable”.

“Una alternativa consiste en quemarlos o sumergirlos en una solución de sal o cal (tres cucharadas por litro de agua) durante 24 horas y luego sepultar los restos o echarlos a la basura en un envoltorio bien cerrado.

“Mientras, se continúan desarrollando investigaciones para hallar nuevas sustancias letales para el CGA que puedan sustituir las importaciones que realiza el país en molusquicidas y así dar respuesta de una manera más operativa”.

El CGA puede ser controlado, pero no erradicado. Foto: Canal Caribe

Sobre los riesgos que podrían representar para el entorno al quemar o verter cal o sal en la tierra, el especialista aseguró que ambos métodos aportan elementos no deseados al medio ambiente. Sin embargo, son menores aquellos que se generan en el suelo, “teniendo en cuenta que existe una fauna allí (insectos, ácaros, bacterias, hongos) que ayudará a descomponer rápidamente los residuos orgánicos, es por ello que nuestra primera opción no fue la incineración.

“Cuando pensamos las alternativas para la eliminación de los caracoles, consideramos que fueran poco dañinas al medio ambiente, prácticas y posibles para la población y que hubiera varias soluciones, de manera que se definieran, de acuerdo a las condiciones del territorio, las más fáciles.

“Aunque recomendamos el uso de la sal al tres por ciento o lo que es lo mismo, tres cucharadas en un litro de agua, nunca hemos indicado que esta sustancia o el agua con ella se aplique directamente al suelo. Entendemos que esto implicaría un daño al entorno, así que aprovechamos para recalcar que debe añadirse una parte más de agua a este preparado antes de verterse”.

El control del CGA no está únicamente orientado a la poblaciónExiste también una estrategia que incluye a los gobiernos locales en la eliminación de los moluscos.

“Con respecto a esto existe un plan para el enfrentamiento de la especie exótica invasora que establece entre otras, acciones de vigilancia, alerta rápida y aviso ante la sospecha de su presencia, así como labores para su control.

“El plan de aviso instrumentado establece que cuando es detectado en áreas urbanas debe reportarse de inmediato al policlínico o consultorio médico más cercano; y si es divisado en zonas agrícolas, se informe a la Estación Territorial de Protección de Plantas que atiende el territorio o a la delegación municipal de la agricultura.

“Este sistema, además, debe confirmar que se trata del CGA y apoyar a la población a controlar el problema, fíjese que digo apoyar, ya que las tareas de destrucción principalmente las debe llevar a cabo la población con el apoyo de las autoridades de la región”.

El Caracol Gigante Africano tiene presencia declarada en Cuba desde el año 2014. Para conocer un poco mejor el avance de esta especie, puede consultar la siguiente línea de tiempo.

Lea además:

 

0 Comentarios

Añadir nuevo comentario