Concursos de conocimientos: la deuda de las pruebas experimentales

Autor: 

Claudia Alemañy Castilla
|
07 Octubre 2019
| |
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Crédito de fotografía: 

Tomada de Facebook de la oibf2019

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Víctor Manuel Mitchel recién comienza el duodécimo grado. A diferencia de algunos de sus compañeros, ya tiene claro qué carrera aspira a estudiar en la universidad. Quiere ser Licenciado en Física.

La asignatura robó su interés desde antes de ingresar al Instituto Vocacional de Ciencias Exactas Vladimir Ilich Lenin. Pero al ingresar a la Preselección Nacional de esa materia, su meta se definió por completo.
 

Víctor Manuel Mitchel (Foto: Claudia Alemañy Castilla

Los desvelos del futuro científico ya han dado frutos. En la más reciente Olimpiada Iberoamericana, alcanzó medalla de plata junto a sus compañeros Ángel Reibell, Reynaldo Pupo y Carlos González, quienes también obtuvieron preseas.

Durante meses, el joven estudiante recibió clases de mecánica, electromagnetismo, óptica, termodinámica y física moderna. Víctor Manuel considera una fortuna haber podido contar con cuatro profesores, especializados en esas áreas, que lo prepararon exhaustivamente.Los desvelos del futuro científico ya han dado frutos. En la más reciente Olimpiada Iberoamericana, alcanzó medalla de plata junto a sus compañeros Ángel Reibell, Reynaldo Pupo y Carlos González, quienes también obtuvieron preseas.

Los cuatro integrantes del equipo olímpico resaltaron en los exámenes teóricos. Sin embargo, no ocurrió lo mismo en los prácticos.

"Lo que más nos golpeó fueron los experimentos. Aunque el país ha avanzado, todavía son insuficientes los equipos para entrenarnos en esos ejercicios. Eso quedó demostrado en los resultados. En las pruebas de teoría alcanzamos casi las mismas notas que estudiantes de otros países con medallas de oro", expresa Víctor Manuel.

El estudiante también señala que las ayudas de la Facultad de Física de la Universidad de La Habana (UH) y de la Sociedad Cubana de Física son loables. Pero los esfuerzos no han podido abarcar mucho más que a los alumnos que viven en la capital.

Ahora Víctor Manuel sueña con ir la Olimpiada Internacional. Según le informaron, el Ministerio de Educación (MINED) decidió participar en ese certamen en el venidero ciclo de competencias.

Al mismo tiempo, quienes observan las estrategias desde fuera se preguntan cómo será posible saldar las dificultades del entrenamiento práctico.

Un mismo problema, otra competencia

(Foto: Claudia Alemañy Castilla)

Talía Morán, Carlos Marrero, Enrique Elías y Xavier Suárez son los nombres de los integrantes del equipo que representó a Cuba en la Olimpiada Iberoamericana de Biología de 2019. Una presea de oro, una de plata y dos de bronce fueron las medallas alcanzadas por estos jóvenes.

Si bien los resultados de la cuádrupla son excepcionales, los propios competidores se inquietan por problemáticas relacionadas con el entrenamiento en la Preselección Nacional.

"Se necesita todavía más preparación en las pruebas prácticas, opina Carlos Marrero. Esto define mucho las posiciones en el medallero".

El competidor enfatiza que los exámenes internacionales trabajan por lo general con equipamientos de puntera. Sin embargo, en Cuba, persisten los apuros para poder contar con los reactivos necesarios, micropipetas, cámaras electroforéticas, termocicladores (centrífugas) y otros implementos.

"En biología no solo se requiere del conocimiento teórico, también de habilidades en la manipulación. Eso se logra en gran medida gracias a la repetición, ya sea de los cortes histológicos o del empleo de una tecnología en concreto", asevera Talía Morán.

Enrique Elías comenta que muchos de los equipos que la Preselección Nacional requeriría se encuentran en las entidades de investigación del polo científico del país. Desde hace unos años, el centro de entrenamiento cuenta con la colaboración de estos.

En dependencia de las materias se organizan visitas al Centro de Ingeniería Genética y Biotecnología, al de Ecología y Sistemática y a la Universidad de La Habana. No obstante, los alumnos que no son capitalinos, como yo, a veces no contamos con esas facilidades en nuestras provincias y eso dificulta nuestras posibilidades en la fase práctica de los exámenes.

Respecto a la valía de poder participar en varias competencias internacionales durante el pre-universitario, Xavier Suárez tiene una sólida opinión.

"Esos espacios enriquecen mucho nuestra preparación. Nuestros profesores dialogan con entrenadores de otros países. Intercambiamos los temarios de preguntas con otros estudiantes, e incluso, conocemos de sitios web donde podemos acceder a bibliografía actualizada".

Los cuatro competidores acudieron juntos en 2018 a la Olimpiada Centroamericana de Biología. Todos consideran que haber tenido esa experiencia reforzó su preparación psicológica a la hora de enfrentar las extensas jornadas de exámenes.
 

Talía Morán (Foto:Claudia Alemañy Castilla)

Talía Morán, única medallista de oro del conjunto, considera que otro punto que se necesita rescatar es la calidad del concurso nacional.

Hemos mejorado, pero en otros países la selección sigue siendo más rigurosa con respecto a las pruebas experimentales. Cuando hacemos el contraste, vemos que todavía falta mucho por equiparar. Entonces hemos querido proponer que los ejercicios prácticos se plasmen en una pregunta que contenga esos aspectos, puntualiza la muchacha.

Haber ingresado en la Preselección Nacional y el exhaustivo entrenamiento también influyó en la vocación de estos muchachos. Los cuatro continuaron por el camino de las ciencias y próximamente el país contará con una microbióloga, un bioquímico, un médico y un biólogo ganadores ya de preseas olímpicas.

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