Cuestión de piel

Autor: 

Claudia Alemañy estudiante de Periodismo
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01 Julio 2016
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Durante la primera semana de clases en octavo grado, Jorgito - o Dibu como lo llamábamos cariñosamente - no pudo ir a la escuela. A todos nos sorprendió que el profesor guía no lo mencionara mientras pasaba la lista de asistencia el primer día. Uno de nosotros preguntó por él. El maestro con expresión jocosa nos dijo: “El Dibu no viene porque no puede sudar”.

Aquello nos pareció simpático y los chistes burlones no fueron pocos. Al final resultó que a Jorgito lo habían operado y uno de los justificantes del certificado médico que presentó decía aquello “textualmente”. Un grupo de compañeros fuimos a verlo a su casa días después.

Fue allá que nos enteramos que a Jorgito le removieron quirúrgicamente unos lunares que tenía en la espalda. Su mamá nos comentó: “Es que los lunares estaban muy grandes, y aquí hay mucho sol. Nunca se sabe y es mejor prevenir que lamentar”.

La mamá de mi compañero estaba preocupada porque su hijo pudiera padecer en un futuro de cáncer de piel. Ella, por su ocupación de enfermera, conocía que muchas veces ese tipo de tumor aparece a partir de lesiones preexistentes. 

Cuando le conté mi anécdota, la especialista en dermatología Sixta Varela Villalobos, coincidió con aquella madre preocupada. La doctora advierte que la prevención es importante, pero también enfatizó en que los tumores cutáneos, como muchos otros, aparecen de forma multifactorial y es casi imposible adelantarnos a ellos.  

“En los últimos años el cáncer de piel se ha ubicado como segundo de los tipos de tumoraciones más recurrentes en Cuba. La alta incidencia se debe en parte a las condiciones de eterno verano en nuestra Isla, pero también es producto del desconocimiento sobre las medidas de protección, no solo contra la radiación solar, sino también contra otras sustancias químicas en el ambiente”, comentó la experta.

El cáncer de piel se divide en dos grandes grupos o tipologías: tumores melanoma y no melanoma. De ellos, los no melanoma son los más frecuentes. Un informe del Anuario Estadístico del Ministerio de Salud Pública (MINSAP), advierte la notificación de más de cuatro mil casos de cáncer de piel al año, de los cuales más de tres mil se corresponden con tumores no melanoma carcinoma basocelulares (CBC) y espinocelulares (CEC).

Los tumores melanoma son más agresivos y tienen una alta mortalidad, pero no son tan frecuentes.

Ante esta situación se hace imprescindible contar con diferentes vías para combatir los diversos tipos de cáncer de piel en el país.

De males y soluciones

Los carcinomas basocelulares tienen una acelerada progresión y constituyen la formación anormal de un tejido de carácter tumoral en la capa basal de la epidermis.  Aparecen en zonas expuestas al sol y a la humedad como la cara, los brazos y en el área de los escotes en el pecho.  

La dermatóloga Sixta Varela explica que las terapias más comunes contra es tipo de tumoración son la quimioterapia, radioterapia o por extracción quirúrgica. Frecuentemente estas se combinan para obtener resultados más satisfactorios.

Lo cierto es que la mortalidad de este tipo de cáncer de piel es muy baja, pues solo fallece el uno por ciento de los pacientes. Sin embargo, acarrean otras problemáticas. La morbilidad de esos tumores cutáneos es preocupante ya que pueden invadir localmente y destruir la piel o algún hueso.

El HeberFERON, producto desarrollado por el Centro de Ingeniería Genética y Biomolecular (CIGB) de Cuba, fue pensado para el tratamiento carcinomas basocelulares de cualquier subtipo, tamaño y localización.

Equipo científico que trabajó en la creación del producto. De izquierda a derecha Héctor Santana Milián, investigador del Área de Desarrollo Tecnológico; Gustavo Furrazola Gómez, investigador del grupo de producción del Interferón gamma e Iraldo Bello, jefe del Proyecto HeberFERON. (Foto: Ro­lando Padilla Hernández

Con respecto a los daños producidos por la morbilidad de esas tumoraciones, Iraldo Bello Rivero, jefe del Proyecto HeberFERON y Máster en Ciencias Biológicas, destaca que una de las potencialidades del medicamento es su efecto anti-angiogénico, pues inhibe la vascularidad del tumor al reducir la formación de nuevos vasos sanguíneos.

De acuerdo con el especialista, los ensayos clínicos realizados apuntan a que el tratamiento favorece la reducción de la masa tumoral, la cura de lesiones y contribuye a evitar complejas cirugías en la zona periocular y complicadas reconstrucciones estéticas.

“Nosotros, con el nuevo producto, además de curar el carcinoma, hemos logrado evitar que el paciente pierda una parte de su anatomía, a diferencia de lo que ocurre con una cirugía”, enfatiza Bello Rivero.  

Evitar laceraciones y amputaciones en el rostro u en otras zonas visibles del cuerpo de las personas afectadas por el cáncer de piel, sin duda mejoraría su calidad vida, sobre todo de aquellos en remisión del padecimiento.

Los estudios que corroboran los datos clínicos obtenidos fueron prospectivos, no controlados, y se aplicaron con enfermos mayores de 18 años en un solo hospital y ambulatoriamente, bajo el auspicio del Centro de Inmunología Molecular. Desde 2011 se encuentran en fase IV de estudios. Los resultados se han publicado en revistas como BioMed Central (2009), NobleResearch (2013), entre otras.

Aunque los investigadores tenían claras las metas que querían alcanzar, no fue sencillo llegar al actual  desarrollo del producto medicamentoso.

HeberFERON: La paciente impaciencia

Los iniciales estudios relacionados con el medicamento se remontan a casi 20 años atrás y los científicos involucrados estaban colmados de esa noble aspiración que es lograr, desde la ciencia, el bien común.

Iraldo Bello, quien ha acompañado al producto desde las pesquisas en los laboratorios hasta la actual fase de pruebas clínicas, explica que todo empezó con la obtención en CIGB de los interferones humanos alfa 2b y gamma.  

Los interferones son proteínas producidas naturalmente por el sistema inmunitario de los animales, en respuesta a agentes patógenos como células cancerígenas o virus.

Estos interferones fueron probados durante algún tiempo por separado en las líneas de investigación contra el cáncer. Pero no se lograron los resultados deseados. “Había que subir mucho las dosis y como consecuencia los efectos tóxicos eran muy importantes”, señala el Máster en Ciencias.

Ante esa situación, era evidente que no se podría tratar a los afectados durante largos periodos de tiempo.

Fue a partir de esos inconvenientes que los desarrolladores del medicamento decidieron realizar combinaciones de los interferones, en busca de lograr una mayor potencia del efecto antitumoral con poca toxicidad.

En el año 2005, el CIGB y los investigadores relacionados con el Proyecto HeberFERON habían concebido tres formulaciones donde las proporciones de interferón alfa 2b y gamma era diferentes en cada caso. Finalmente se escogió solo una de ellas para el desarrollo clínico.

El grupo de científicos decidió aplicar la formulación en tumores de piel porque estos eran más fáciles de abordar que aquellos que afectaban órganos internos.

Para el 2008, los resultados obtenidos en el CIGB permitieron que la institución patentara la mezcla como HeberPAG, en el Registro de Patentes Cubanos de Ensayos Clínicos del Centro para el Control Estatal de la Calidad de los Medicamentos (CECMED). Esto les facilitó el avance a otras etapas de investigación.

La formulación inicial fue perfeccionada y se logró un buen efecto en términos antitumoral y también en cuanto a la estética. La combinación de interferones se ha probado, además, en carcinomas espinocelulares y, de acuerdo con los especialistas del CIGB, la aplicación fue satisfactoria.

El jefe del Proyecto investigativo aspira a que la actual fase de estudio termine en junio de este año. A partir de ese momento comenzará el proceso de inscripción en el cuadro básico de medicamentos nacionales y probablemente de septiembre a octubre el producto estará en los hospitales del país con el nombre de HeberFERON.

Terapias combinadas

Cada paciente evoluciona ante cualquier enfermedad de forma diferente. Los distintos tipos de cáncer, la primera causa de muerte en la Cuba actual, no son la excepción.

Por eso, los especialistas del CIGB encargados del Proyecto HeberFERON recomiendan el uso del medicamento en dependencia de las características y complicaciones que hayan presentado los dolientes. Los doctores son quienes establecen los métodos para combatir los tumores, y más allá de los habituales también deben tener en cuenta los productos biofarmacéuticos.

Iraldo Bello comenta que las pesquisas desarrolladas hasta el momento determinaron que el HeberFERON puede ser usado en combinación con otras técnicas de lucha contra los carcinomas basocelulares como la cirugía, la quimio o la radioterapia. También puede ser aplicado luego de que las tumoraciones resulten resistentes a las demás terapias previas.

Al parecer, la rearticulación de los tratamientos es bastante diversa. De acuerdo con los investigadores, el producto puede ser empleado pre-quirúrgicamente para reducir la masa tumoral, o en periodo post-operatorio para eliminar el tumor residual y evitar recurrencias.

De igual manera, el medicamento resulta apto para lesiones no apropiadas para la cirugía, con potenciales deformidades en zonas como orejas, nariz y ojos.

Sin disminuir las potencialidades del fármaco, los especialistas también aclaran que en los casos más complicados, resulta efectivo combinar el HeberFERON con quimioterapia o radioterapia para generar respuestas completas.

El tratamiento con HeberFERON es perilesional y consiste en la inyección del producto en las áreas afectadas tres veces durante tres semanas. La evaluación final del proceso se realiza en la semana 16, luego de la primera dosis.

Otro de los problemas que trae el cáncer es su posible reaparición con el paso el tiempo. Los estudios realizados por el CIGB en relación con el fármaco confirman que los pacientes con respuestas completas a las dosis óptimas no han tenido remisión. Sin embargo, esto solo se ha comprobado hasta cinco años después de usar el medicamento.

¿Reacciones adversas?

Las reacciones adversas producidas por el HeberFERON hasta ahora son leves y reversibles, aunque los especialistas recomiendan reducir el tratamiento de acuerdo con la situación individual de cada paciente.

“El único efecto secundario que tiene el producto es la aparición de una especie de gripe, o síndrome pseudogripal, y el  paciente sufre fiebres y escalofríos. Por eso, recomendamos tomar una Dipirona antes de ponerse el medicamento”,  destaca Bello Rivero.

El jefe del Proyecto HeberFERON también se organiza para evaluar la aplicación del medicamento contra otros tipos de tumores. Se desarrollarán estudios enfocados en carcinomas renales, previamente operados, para prolongar la vida de los pacientes; otro abarcará tumores cerebrales malignos, que no son frecuentes, pero si totalmente letales.

Un medicamento capaz de combinarse con otras terapias contra el cáncer de piel favorece la esperanza de vida de quienes padecen la enfermedad. Los efectos del HeberFERON parecen brindar una cura rápida y con escasas secuelas estéticas

Integrantes de los grupos de ensayos clínicos de todo el país que fueron convocados a una jornada sobre el cáncer de piel en el CIGB este año

 

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