Diez historias globales de la pandemia

Autor: 

Sofía Miragaya Bacallao
|
05 Junio 2020
| |
0 Comentarios

Crédito de fotografía: 

Enma Rohe

Me gusta: 

La enfermedad COVID-19 ha sido un tema constante desde su aparición en diciembre del 2019 en la ciudad de Wuhan, en China, cuya cantidad de habitantes es similar a la de todo nuestro archipiélago. El virus causante, SARS-CoV-2, fue descubierto luego de que enfermaran un grupo de personas con una neumonía desconocida. El 20 de enero se confirmó su transmisión entre humanos por la Comisión Nacional de Salud de China.

A 954 km del brote viral, en la ciudad de Zibo, provincia de Shandong, vive Yenwen de 17 años. Ella contó su historia para Juventud Técnica

“La primera vez que oí del virus debió de ser a finales de enero. En realidad, no le presté demasiada atención, ya que se acercaba el Año Nuevo (Chino) … pero para mi sorpresa, el número de personas infectadas aumentó con una explosión exponencial”.

De igual forma se asombró de que verdaderamente se cumplieran las medidas establecidas. “Tal vez temían la muerte, pero creo que otra razón era el costo de vidas del personal médico…, se sacrificaban por el bien del país”. En cuanto a su educación, continuó por aplicaciones como Zoom y DingDing, incluso hizo exámenes online, con sus maestros observando desde la pantalla.

El 13 de enero se confirmó el primer caso fuera de China; la propagación global comenzó por Tailandia y siguieron Japón y Corea del Sur, hasta la llegada de la enfermedad a los Estados Unidos, país que tiene hoy la mayor mortalidad (107mil 175 personas al cierre del 3 de junio).

Emma Rohe vive en Mountain View, California, donde se ha establecido una cuarentena a nivel de estado, “no debemos salir de nuestras casas, excepto para hacer ejercicio o ir a la tienda. En mi país en verdad no han implementado ninguna política nacional y el presidente ha fallado principalmente en controlar de forma adecuada la pandemia”.

Este es el último año de preuniversitario de Emma y ansía poder viajar al Reino Unido donde estudiará en la Universidad de Durham. Su baile de graduación se canceló, como tantos otros eventos, por lo que su familia le organizó uno individual. Me envía una foto desde su jardín, donde se ve feliz con un ramo de rosas en la mano; para ella “fue más divertido que el baile real”.

Alizée Guyon

Poco después, la COVID-19 comenzó a propagarse desde Burdeos y París al resto de Francia. A tres horas en carro de la capital, desde Angers, contacto con Alizée Guyon. Su ciudad no experimentó cambios sustanciales hasta el 12 de marzo, cuando el presidente Emmanuel Macron anunció en la televisión el cese próximo de las actividades escolares; luego haría lo mismo con los lugares públicos no esenciales. “Todos teníamos unos tres días para prepararnos para las clases online, así que nuestros maestros estaban muy alterados, al mismo tiempo que intentaban calmarnos”.

A pesar de que ha perdido su rutina habitual de estudiar y ensayar música, encuentra el apoyo necesario en sus amigos, “Hicimos una fiesta en Zoom. Fue un poco raro, pero después de un rato te acostumbras y empiezas a divertirte. También encontramos juegos que todos podíamos jugar mientras hacíamos videoconferencias”. En Francia se encuentran en la etapa dos de abrir el país y se levantan las restricciones paulatinamente, lo cual ha permitido a Alizée ver a sus amistades en dos ocasiones.

Frédérique Johnson

El virus llegó a Canadá el 25 de enero, por medio de un nacional que regresaba de Wuhan. Frédérique Johnson, de Montreal, me describe a profundidad la situación, “es un país grande, cada provincia maneja la crisis de una forma diferente… La mía, Quebec, es la más afectada: hoy (28 de mayo), 49 mil 139 casos han sido reportados y 4 mil 228 muertes… El 12 de marzo cerraron las escuelas y los negocios y se prohibieron las aglomeraciones”. A pesar de que muchos estudiantes no recibieron instrucciones sobre cómo continuar su educación inmediatamente, ella tuvo suerte: “mi escuela … ofreció clases online como una semana luego de que se reforzara el distanciamiento social”.

Para Frédérique lo más difícil es la incertidumbre y confiesa no tener planes concretos para el futuro, “¿Cuántos meses nos quedan viviendo así? ¿Cuánto cambiará el mundo?… Intentaré sacarle el mayor provecho a mi verano, desde pasar tiempo en la naturaleza, ¡hasta ayudar donde sea que me necesiten!”.

Oshea Reddy

Dos días después, Oshea Reddy despertó en Colombo, Sri Lanka, con la información del primer caso confirmado. Desde entonces no han sobrepasado los mil 500 enfermos, siendo uno de los países que mejor ha manejado la pandemia.

Oshea nos narra lo complicado de ser una estudiante de último año en estos tiempos: “Cancelaron todos los exámenes de mayo y junio y dijeron que recibiríamos los resultados de una forma distinta. Eso significaba que ya no teníamos el examen más importante… Esa fue la forma más rara posible de terminar mi carrera escolar”.

Su día a día también cambió drásticamente, utilizó la palabra ajetreado tres veces para describirlo: “Vivía prácticamente en mi carro manejando a todos lados — a la escuela, a reuniones, a clases, etc. Ahora todo es tan diferente. Puedo dormir hasta tarde y hacer las cosas sin apuro. Es muy calmado, pero también aburrido”.

El 30 de enero el virus se encuentra en cada una de las provincias de China continental. En la misma fecha la Organización Mundial de la Salud declara emergencia de salud global por COVID-19 y justo un día después España, Reino Unido y Rusia se ven afectados, siendo ahora el quinto, cuarto y tercer país respectivamente con más casos.

Beatriz Marques Gomes de Motta

Beatriz Marques Gomes de Motta, estudiante de Traducción e Interpretación en la Universidad de Pablo de Olavide (Sevilla), al principio se mostró escéptica a las normas, pero aun así siempre las cumplió, “todos debíamos permanecer en casa, y solo se nos permitía salir para ir al supermercado, a la farmacia o al médico”.

La educación por medio de Internet fue difícil para muchos universitarios: “el problema consistía en que no todos los estudiantes disponían de los recursos tecnológicos necesarios para seguir esa modalidad de educación, y considero que muchos de los docentes tampoco estaban preparados para hacer uso de ellas, ya que esta `nueva realidad´ nos ha pillado a todos por sorpresa”.

Una de sus mejores amigas, junto con su madre, fueron diagnosticadas, recuperándose luego completamente. Fueron tiempos difíciles para Beatriz, en los que le hubiera gustado ser de ayuda. “Aunque intentase mantener la positividad, algunas veces no podía evitar pensar que tal vez no podría verla nunca más”.

Ellie de Cardiff, Gales, se encuentra en una situación similar a la de Beatriz: pasa en casa la mayor parte del tiempo. Así celebró su cumpleaños número 17. “Fue inusual porque suelo ver a mis amigos y tener una fiesta. Por otra parte, estuvo bien pasar el día con mi familia: haciendo senderismo y luego tuvimos una bonita cena”. Siente que ha aprendido a administrar mejor su tiempo, “con la escuela y los compromisos externos, a menudo la vida es apurada y no aprecias cada momento“.

Maria Levchuk

Maria Levchuk, de Kirov, Rusia, pensaba que, siendo su ciudad tan pequeña, el nuevo coronavirus nunca llegaría. En su región se ha recomendado quedarse en casa, “pero de todos modos los centros comerciales, cafés y tiendas están cerrados, así que salir no tiene mucho sentido. Ahora mismo nuestra vida está volviendo lentamente a la normalidad: las tiendas aisladas están abriendo, todos los cafés pueden funcionar mientras tengan un espacio al aire libre”.

Las redes sociales para Maria son de gran beneficio para la comunicación con sus amigos mientras se estabiliza la situación, aunque extraña “la tactilidad de los encuentros cara a cara y las emociones que no se pueden trasladar a un diálogo en ninguna forma existente de mensajería instantánea”.

Febrero se caracterizó por la aparición del virus en África: el día 14, Egipto tuvo el primer caso del continente. Del 24 al 29 de mayo, por la festividad de Eid al-Adha, se ha impuesto un toque de queda desde las cinco de la tarde a seis de la mañana, el cual luego regresará al anterior horario comenzando a las ocho de la noche.

Además, durante estos días, toda forma de entretenimiento y transporte público ha sido suspendida. Desde el Cairo Yasseen Husseinse se mantiene optimista y piensa en el futuro por venir: “primero, comenzaré mi carrera de actor en Egipto. Seguido, espero poder ir a la universidad en el Reino Unido para estudiar Finanzas… Y finalmente, planeo encontrarme con amigos … por una o dos semanas para ponernos al corriente y viajar“.

Yasseen Husseinse

El 11 de marzo ocurrieron dos hechos trascendentales para Cuba: la OMS declaró la pandemia global y en nuestro país dieron positivos tres turistas italianos, provenientes de Lombardía.

En los días posteriores la enfermedad llegó a varios países de América Latina, como: San Vicente y Granadinas, Trinidad y Tobago, Antigua y Barbuda, Guatemala, Uruguay y Venezuela. En este último, en Caracas, María Mercedes cumple con las regulaciones de la cuarentena, para ella “fue todo muy repentino”. Aspira a estudiar Psicología y de esta experiencia se ha llevado varias lecciones: “es muy interesante ver en Internet… las diferentes maneras en las que las personas están enfrentando el coronavirus. Algunos de forma positiva y otros de manera terriblemente negativa”.

María aprecia el tiempo de más con su familia, sabe organizarse mejor, ansía reunirse con sus amigos; como todos, ha experimentado cambios que ha intentado sobrellevar, “definitivamente nunca olvidaré estos meses que cambiaron la dinámica del mundo”.

Los diez entrevistados se despiden cada cual a su forma, cada país en un estado distinto de recuperación… solo queda desearles lo mejor. Cerrando el círculo volvemos un momento con Yenwen, quien respondió mis preguntas bajo la presión de recién regresar a la escuela, justo esta semana, diciéndome: “estoy bastante feliz de estar de vuelta”.

0 Comentarios

Añadir nuevo comentario