El espacio se agota

Autor: 

Claudia Alemañy Castilla
|
29 Agosto 2019
| |
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Tomada de Muy Interesante

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Unos 500 mil objetos artificiales orbitan la Tierra. Lo aseguran reportes de la Agencia Norteamericana de la Aeronáutica y el Espacio (NASA, por sus siglas en inglés).

De ellos, solo dos mil son equipamientos funcionales. El resto son remanentes de lanzamientos de cohetes, otras tecnologías espaciales, e incluso implementos que la humanidad ha ido enviado fuera del Planeta Azul a lo largo de más de 60 años.

Jer Chyi Liou, jefe de la Oficina del Programa de Escombros Orbitales de la NASA, aseveró a la BBC que la cantidad total de basura que da vueltas alrededor del globo terráqueo asciende a más de siete mil 600 toneladas.

“Toda ese material incluye desde un guante perdido por un astronauta, hasta una nave dada de baja y cohetes en desuso”, especificó el científico.

Al parecer, las autoridades relacionadas con agencias espaciales de diferentes países sienten inquietud por la situación. La inmensa cantidad de objetos desechados no pueden ser controlados. En el espacio se producen colisiones entre muchos de ellos, pero también se impactan contra los equipamientos todavía activos.

Los impactos con satélites en uso y otras tecnologías similares corren el riesgo de dañar muchos sistemas que se emplean en la Tierra. Desde la órbita del planeta se establecen redes que permiten las comunicaciones telefónicas, las emisiones de televisión y la geolocalización terrestre (GPS).

 

(Foto: tomada de Red43)

El fenómeno que hoy se vive en el espacio cercano a la Tierra fue predicho en cierta medida por el consultor de la NASA Donald J. Kessler, en la década de los años 70 del siglo pasado. La teoría expuesta por el investigador presupone que los volúmenes de basura en órbita serían tan elevados que comenzarían a impactar a otros y se produciría un “efecto dominó” que comprometería el funcionamiento de las tecnologías y se crearía aún mayor cantidad de basura.

En la medida en que nuevos países se suman a la exploración espacial, aumentan también los remanentes. Boris Shustov, director del Instituto de Astronomía de la Academia de Ciencias de Rusia, asevera que los desechos espaciales podrían alcanzar en breve el umbral del llamado síndrome de Kessler.

Ante esta realidad, científicos de todo el orbe consideran imprescindible erradicar la problemática antes de que se torne más compleja.

La NASA, por ejemplo, está usando una combinación de telescopios, radares y mediciones in situ para rastrear los objetos espaciales con precisión. El monitoreo desde la Tierra también es posible gracias a Stuff in Space, una página web creada por un estudiante de la Universidad de Texas, en Estados Unidos.

A su vez, la agencia espacial rusa instaló un telescopio en Brasil para también tener ubicados los remanentes que puedan interferir en el adecuado lanzamiento de cohetes y otras tecnologías al espacio.

 

(Foto: tomada de Defensa.com)

Más allá de estos esfuerzos, todavía no se ha encontrado una solución permanente para el problema. Mientras los expertos buscan alternativas, la basura continua dando vueltas alrededor del planeta y crece el miedo a que las consecuencias sean más severas, e incluso, irreversibles.

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