FLISOL en La Habana: la experiencia liberadora

Autor: 

Ernesto Guerra
|
25 Abril 2016
| |
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El Festival Latinoamericano de Instalación del Software Libre transcurrió en el Palacio Central de Computación de La Habana el 23 de abril con participantes de al menos cinco países.

Invitados de Brasil, Colombia, Costa Rica, España y Venezuela coincidieron con más de un centenar de participantes cubanos, para presenciar conferencias, intercambios y la utilización y descarga de programas libres, gracias también al trabajo de promoción del Grupo de Usuarios de las Tecnologías Libres (GUTL), una de las organizaciones que auspició el acontecimiento.

Para ello, se habilitaron varios puestos con folletos promocionales y pegatinas referentes al tema, donde también se encontraban intérpretes de lengua de señas, para ayudar en el caso de que se acercara alguien con esas necesidades comunicativas.

Asimismo, las computadoras del Palacio Central de Computación permitían la descarga de distribuciones de Linux —incluida la versión cubana, NOVA—, aplicaciones, repositorios y el uso de las mismas para la navegación nacional.

Habla el público

Uno de los rasgos distintivos del Festival Latinoamericano de Instalación del Software Libre es la heterogeneidad de quienes se acercan al Palacio Central de Computación.

Yanmarian Cansero Chiong  de 15 años, asiste por segunda vez. Ella no encuentra diferencias con el uso de Windows y asegura que su trabajo en Linux es sencillo.

“Busco información para un trabajo de la escuela. Ha sido muy fácil, aunque se me hizo un poco trabajoso el uso del teclado en español”, dijo.

Su compañera, Karla María Corallo Méndez, también de 15 años, utilizó la oportunidad para una investigación escolar sobre el cuerpo humano. No es la primera vez que utiliza Linux, pues gracias al trabajo en el Joven Club de su localidad estaba familiarizada con ese sistema operativo.

“El Festival me parece muy buena iniciativa. No se ve todos los días y es innovador para todos los jóvenes. He encontrado todo lo que necesito aquí”, declaró.

Por su parte, Camilo José Cepero, ingeniero de software del Instituto Superior Politécnico José Antonio Echevarría asiste al evento para actualizar su versión de Ubuntu.

Él opina que para la efectiva promoción del Software Libre  “no basta con reunirnos todos aquí. Es necesario que aumente la facilidad con que podamos acceder a los repositorios”.

Un asistente habitual al FLISOL es Abel Pérez, administrador de redes de un Joven Club del habanero municipio del Cerro, que aprovecha la ocasión para intercambiar, copiar herramientas y mantener al día sus aplicaciones.

“Además ganamos experiencia, calidad profesional y técnica gracias a las conferencias que se imparten aquí”, destacó.

Sobre la importancia del Software Libre, aseguró que se trata de un sinónimo de libertad y soberanía tecnológica.

“No tenemos que estar sujetos a un software propietario constantemente y muchas cosas que se hacen con las herramientas de los programadores y comunidades van a favor del progreso. Ahí radica la importancia de compartir, la libertad de expresión, la libertad de transmitir las herramientas… No todo está centralizado o comercializado. Eso es positivo”.

De Latinoamérica

Este año, varios activistas de Latinoamérica compartieron por primera vez sus experiencias con los asistentes al FLISOL.

Liliana Vázquez trabaja con la Comunidad de Software Libre en Venezuela y llegó a la Isla con el propósito de promover el tema entre el público cubano.

Ella se refirió al uso de las Canaimitas, computadoras que distribuye el gobierno venezolano entre los escolares para optimizar su aprendizaje.

“Impulsamos las tecnologías con el hardware libre, que es un proyecto piloto, y desde los niños de prescolar utilizan un programa en dependencia de su grado académico que corre sobre aplicaciones libres”, dijo.

Sobre el intercambio entre Cuba y Venezuela en esa área, Vázquez aseguró que el trabajo en esa área se hace de manera voluntaria por las distintas comunidades y por ahora existe solo el deseo, aunque no descarta la posibilidad de cooperación bilateral.

“Este tipo de evento es el trampolín para conseguir que Cuba use la tecnología libre como sistema operativo principal en sus computadoras”, declaró.

Además, se refirió a que recientemente había conocido de la existencia de NOVA, el sistema operativo cubano, y quedó sorprendida al descubrir que en Cuba la utilización de Linux en sus diversas distribuciones está muy extendido.

Otro de los participantes extranjeros fue Alexander Buitrango, de Colombia, quien ofreció una conferencia sobre la independencia tecnológica en América Latina.

“Creemos que impulsar el software y tecnología libres a nivel latinoamericano y que eso va a lograr la independencia de nuestros países, si somos independientes tecnológicamente”, declaró.

Buitrango agregó que “por eso es tan importante el desarrollo de los sistemas operativos de cada país así como el impulso que deben dar las comunidades de las universidades y los gobiernos de los diferentes países a este tipo de tecnología”.

Rogelio Fernández Pereira, activista de la Comunidad Debian de Brasil, también intercambió experiencias con integrantes del GUTL de La Habana.

“Estos encuentros son muy importantes para los jóvenes que están aprendiendo la computación. Dan libertad de expresión, de información, de conocimiento y libertad de código”, afirmó.

Por Cuba, resaltó la presencia de la comunidad de Mozilla en la Isla, con los muchachos de Firefoxmania. Mostraron dispositivos con el sistema Firefox OS y dieron soporte en vivo y en directo a usuarios del navegador Firefox.

“Desde 2012 participamos en el FLISOL, pero desde el año pasado nuestra presencia ha sido más fuerte. Traemos nuestros servicios, con descargas y complementos. Le mostramos a los usuarios lo último en lo que se encuentra Mozilla”, destacó el líder de la comunidad Erick León Bolinaga. 

“Este tipo de eventos es importante por la interacción entre las personas. Nosotros, por ejemplo, hacemos un trabajo muy fuerte online, pero esta labor más social, cara a cara es más rico. Es un intercambio más provechoso”, dijo.

Detrás de FLISOL, y lo que viene

Pablo Mestre, coordinador del GUTL en La Habana destacó que el Festival tuvo entre las expectativas que los usuarios eliminaran los mitos sobre software libre y que más personas interactuaran y conocieran sobre sus bondades.

En cierta medida, en esta ocasión se logró. De acuerdo con Mestre, “año tras año se logra sumar mayor cantidad de usuarios. He notado más interés de las personas, preguntando más, con el deseo de vincularse a proyectos de este tipo”.

“En Cuba la cultura del software libre está despertando mucho interés, aunque necesitamos que exista mayor interés de la prensa por ese movimiento, que haya más espacio y que las instituciones adapten las tecnologías libres, especialmente el área de la educación”.

El activista aspira a que sean las escuelas la base del interés por el software libre, y asegura que una vez que en ellas se estudie, será más fácil su utilización en el desempeño diario de cada cual.

Referido al programa de conferencias destacó que este año FLISOL fue más diverso. “Tenemos conferencistas que han venido desde distintos extremos de la Isla, pero también por primera vez de otras partes de Latinoamérica”.

Interrogado sobre si el país trabaja en algún proyecto de ley que establezca resoluciones en función de la tecnología libre, respondió que por el momento no conoce ningún trabajo en concreto en esa área, aunque existe a voluntad.

Sobre el proceso de migración destacó que avanza, pero poco a poco.

“Tengo conocimiento de instituciones como la Aduana General de la República, algunas partes de ETECSA, la Universidad de Ciencias Informáticas y la mayoría de los Joven Club de Computación y Electrónica. Además, los nodos nacionales y provinciales de la red del Ministerio de Salud Pública, muchos servicios de la Isla de la Juventud, y otros adoptaron Linux”, aseguró.

La afluencia de público en la más reciente edición de FLISOL se comportó inferior a ocasiones anteriores, pues el evento contó con muy poca promoción en los medios.

Sin embargo, el GUTL diversificará su trabajo. Quiere trascender FLISOL y crear espacios a lo largo del año de corte más teórico, según las palabras de Mestre:

“Estamos intentando crear otros espacios pero aún necesitamos encontrar un local que pueda fungir de sede permanente de este tipo de actividades y poder ofrecer clases, talleres, conferencias”.   

“FLISOL es un evento para socializar y que involucra personas de menor conocimiento. Queremos tener un espacio anual para conferencias más técnicas, de corte más científico, siempre enfocadas a las tecnologías libres y donde podamos invitar a representantes de las distintas comunidades del mundo”, puntualizó.

El Festival Latinoamericano de Instalación del Software Libre cerró sus puertas otra vez. No obstante, la comunidad cubana sigue activa todo el año y se mantiene actualizada mediante su web.

Ahora queda esperar hasta la próxima edición, el cuarto sábado del mes de abril de 2017, para constatar que el Software Libre no trata solo aplicaciones informáticas, sino de un movimiento de liberación tecnológica, política y espiritual.

 

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