De la Isla de Cuba al supercontinente de Gondwana

Autor: 

Dariel Pradas Vargas
|
07 Marzo 2017
| |
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Crédito de fotografía: 

Cortesía del entrevistado

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La noche del 17 de enero del recién iniciado 2017, el científico durmió con aureolas de “diplomático”. Probablemente, aún en sueños, recordaba con deleite la sonrisa de su esposa Ana ante la fascinante noticia.

Resulta que ese martes, exactamente cuando la Academia de Ciencias de Nueva York –para muchos, la más importante de Estados Unidos– cumplía sus dos primeros siglos de existencia, el cubano Leslie Fermín Molerio León fue elegido por esta institución como uno de sus “embajadores del bicentenario”.

De un listado de 20 mil candidatos provenientes de cien países, Molerio León fue seleccionado dentro del reducido grupo de 200 científicos que representará a la Academia durante la celebración, un tácito reconocimiento por sus investigaciones en Hidrogeología y su vocación ancestral de hombre de las cavernas, porque sin dudas pertenece a la élite de la Espeleología.

Rauda, Juventud Técnica, que tiene a bien tenerlo como parte de su histórico consejo científico asesor, se apresuró a entrevistar a este cubano de las ciencias.

- ¿Cómo fue el proceso de selección y cómo llega usted a ser nominado entre tantos profesionales?

- El año pasado, la Academia de Ciencias de Nueva York pidió a sus miembros una síntesis curricular para iniciar un proceso de selección de lo que ellos llaman ‘celebridades’. Una semblanza de cada uno fue publicada en el sitio web institucional.

“De todos los miembros, 200 fuimos escogidos para participar en un video que sintetizaría los eventos más importantes asociados a los dos siglos de la Academia: una persona por cada aniversario. Yo representé 1861, el año en que el geólogo Suess propuso la existencia del supercontinente de Gondwana. (https://www.youtube.com/watch?v=q-8em88QrIg).

 “Para que coincidiera con la fecha exacta del aniversario 200, el 17 de enero de 2017 se presentaron aquellos candidatos que se escogieron como Embajadores del Bicentenario, cuya función consiste en divulgar entre los públicos de todo el mundo la importancia del desarrollo científico y contribuir con que la educación en ciencia, tecnología, ingeniería y matemáticas (STEM, por sus siglas en inglés) constituya una parte de su patrimonio cultural general”.

Molerio León confiesa que fue el primer sorprendido con su elección. Sin embargo, no cabe tal extrañeza si analizamos brevemente su hoja científica: Es máster en Ciencia en Hidrología Isotópica y ha dirigido múltiples proyectos de investigación auspiciados por agencias internacionales del sistema de Naciones Unidas, como el Programa Hidrológico Internacional y el Internacional de Correlación Geológica, ambos de la Unesco.

Actualmente ocupa el puesto de director de Ingeniería Ambiental y Recursos Hídricos y director general de la Sucursal Ecuador de Inversiones Gamma, S.A

Ser Embajador del Bicentenario le traerá nuevas tareas como la promoción mediante las redes sociales, la prensa radial y escrita y cuanto medio de popularización se disponga, a fin de conocerse la contribución histórica, actual y futura de las STEM en el bienestar de la humanidad. Asimismo, favorecer lo más eficazmente posible que la cultura del conocimiento sea parte del acervo de las personas.

Algunas de tareas concretas son, por ejemplo, compartir o retuitear los contenidos de los medios sociales de la Academia utilizando las etiquetas (hashtags) de cada Embajador del Bicentenario, y crear y postear contenidos propios con una frecuencia mínima de tres comunicaciones mensuales.

- ¿Considera que este acontecimiento coadyuvará a abrirle camino a la ciencia cubana y fortalecer un puente académico e investigativo entre la Isla y los Estados Unidos?

- Por supuesto. Aun modestamente. Sin embargo, la ciencia cubana hace mucho que tiene un puente entre ambos países. Con sus altibajos y restricciones, más de una línea de investigación y no pocos especialistas cubanos llevan años en un proceso de intercambio científico.

“Debo destacar que resulta muy atractivo y prometedor que se abra a zonas del conocimiento menos conocidas en Cuba que la medicina y la biotecnología; las ciencias de la tierra son algunas de ellas y, pese a la escasa divulgación, disponemos de especialistas de renombre internacional en estos campos.

“Para ello, hay dos principios elementales que deben primar. El primero es muy básico: la ciencia es universal, es patrimonio de todos. La ciencia no tiene patria. Pero los científicos, sí.

“Eso no significa politizar la ciencia, pero sí tener claro que el desarrollo del conocimiento se sustenta sobre la base de leyes físicas y matemáticas, pero también sociales y económicas que, a su vez, se alimentan de su apego a valores éticos y morales no negociables.

“La otra premisa es que la ciencia tiene que mirar hacia adentro, hacia el interior de nuestros países y de nuestros problemas. Eso es válido tanto para recuperar la ciencia ancestral, como para contribuir a la solución de los problemas cotidianos. El mayor éxito de cualquier científico, en cualquier rama, reside en esa contribución.

“Es importante dar a conocer los resultados obtenidos por la ciencia cubana, empoderada notablemente en estos últimos 60 años, y resaltar, sobre todo, aquellas áreas menos conocidas. Insisto, las geociencias son una de ellas.”

- ¿Cuál es la contribución personal que usted puede hacer?

 - En lo personal, mi interés está encaminado a difundir el trabajo de mis compañeros y colegas cubanos. Las geociencias en Cuba han alcanzado un alto grado de desarrollo, aun siendo poco conocidas en los medios académicos internacionales. Sin embargo, la contribución de este campo al desarrollo socio-económico del país, es innegable. Todavía más, la contribución científica de nuestros especialistas en numerosos países de América Latina, Asia y África falta todavía por escribirse y destacarse adecuadamente.

- ¿Qué significa para usted que la Academia de Ciencias de Nueva York, la tercera sociedad científica más antigua de los Estados Unidos y la más importante de este país, lo haya nombrado Embajador del Bicentenario?

 - Puede parecer una frase trillada pero, sin dudas, ha sido un alto honor que, por supuesto, comparto con Ana, mi esposa, con mi familia y también mis compañeros. Mucho de ellos está en todo mi trabajo.

- ¿Luego de este paso dado por los académicos de Nueva York, tienen cubanos y norteamericanos previsiones sobre colaboraciones científicas conjuntas?

- La Academia de Ciencias de Cuba mantiene sólidos lazos de cooperación internacional. Con Estados Unidos no es una excepción. Ello se extiende, por ejemplo, a la Red de Academias de Ciencias Interamericana (IANAS, sus siglas en inglés).

“Y en lo que concierne al área de actuación a la que me relaciono, puedo referirme a la extensión de los vínculos con la Sociedad Geológica de América, la Sociedad Geográfica Nacional (National Geographic Society), y la Sociedad Espeleológica de los Estados Unidos, de las que somos miembros algunos cubanos”.

- ¿Qué áreas priorizarían para obtener beneficios mutuos?

- Los estudios en la geología cubana son clave para comprender la evolución geológica del golfo de México y el Caribe y, con ello, el desarrollo de los yacimientos de minerales útiles e incluso del petróleo y el gas.

“La hidrogeología cubana, particularmente la de regiones cársicas (aquellas constituidas por terrenos cavernosos que abarcan 65 por ciento de nuestro país), tiene un fuerte nivel de desarrollo que es necesario difundir más detalladamente, en lo que respecta al aprovechamiento de las aguas subterráneas y superficiales de estos terrenos en todo el Caribe insular y la costa del golfo.

“La geología aplicada, particularmente las investigaciones geotécnicas y geofísicas, han alcanzado un buen desarrollo en Cuba por las particulares características del entorno geológico del país.”

- ¿Cuál ha sido la reacción ante la noticia, por parte de sus colegas cubanos e internacionales, directivos, familiares?

 - He recibido felicitaciones de decenas de amigos y colegas cubanos y muchísimos otros países, de la dirección de mi empresa en Cuba, de antiguos alumnos diplomantes y, particularmente, de mis compañeros y amigos de la Sociedad Cubana de Geología y de la Sociedad Espeleológica de Cuba. Ha sido muy bonito.”

¿Qué comentario en particular le ha dado más de regocijo?

- No fue un comentario, sino la sonrisa de Ana.

“Pero muy simpático fue el de mi amigo Tony Magas que, en el mejor ‘cubano’, dijo: “¡Felicidades a mi amigo Leslie, quien partió el bate!”

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