Lámparas fluorescentes ahorradoras rotas…

Autor: 

Arnaldo Coro Antich
|
11 Junio 2013
| |
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Hace unos días a un amigo se le escurrió entre las manos una lámpara fluorescente de las conocidas como “ahorradoras”... El bulbo de cristal se hizo añicos…, pero a la unidad electrónica no le ocurrió absolutamente nada… “Tienes dos caminos -le dije, pues estaba presente cuando se le cayó al suelo el bombillo-. Camino A: sacas cuatro alambres de la unidad electrónica y la utilizas como un balastro de alta tecnología para encender un tubo de luz fría de potencia equivalente a la lámpara ahorradora”.

Al ver que la lámpara rota era de 20 Watts, mi amigo se puso en acción y conectó los cuatro alambritos que iban a los filamentos de la ahorradora a un tubo de similar potencia, que se encendió a plenitud, sin necesidad de utilizar un encendedor. En otras palabras: armó en unos minutos una lámpara de luz fría de 20 Watts dotada de un balastro electrónico...

-“Camino B: desarmas la unidad en la base del bombillo, y con mucho cuidado te entretienes en desoldar todas las piezas, con lo cual te vas a convertir en el feliz propietario de una buena cantidad de componentes electrónicos, incluyendo varios diodos de silicio capaces de soportar corrientes del orden de un ampere y tensiones de pico inverso de hasta mil voltios, un par de transistores de mediana potencia preparados para manejar hasta 1.5 o 2.0 amperes, capacitores electrolíticos y resistencias, y un núcleo de ferrita…”

Claro está que la decisión de “desarmar” en lugar de “aprovechar”
el módulo que transforma la corriente alterna de la línea de alimentación en alta frecuencia, destinada a ionizar el gas dentro de una lámpara fluorescente, queda al libre albedrío del propietario…

En todo caso, este breve artículo no tiene otra intención que alertar acerca de los excelentes componentes que se “esconden” dentro de cada bombillo ahorrador fluorescente. Por tanto, para los que tengan el circuito electrónico aparentemente averiado, bien vale la pena reutilizarlos, si están en buenas condiciones, en su “función original”, activando otro tipo de lámpara fluorescente -las de 7 Watts las encontramos en las luces de emergencia y existen tubos de luz fría de 15 y 20 Watts-, a fin de someterlos a una reparación y destinarlos a encender una lámpara o, en caso contrario, para desoldar todos los componentes, probarlos y mantener los que estén en buen estado listos para formar parte de próximos proyectos constructivos, que pudieran ser, por ejemplo, un amplificador de audio de 10 Watts, o bandas de frecuencias en las que los transistores que vienen en las lámparas ahorradoras de 20 Watts operan óptimamente…

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