La llegada: un argumento profundo elegantemente contado

Autor: 

O Almora
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13 Enero 2017
| |
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Seleccionada entre las 10 mejores películas de 2016 por el American Film Institute y premiada como “Mejor película de ciencia-ficción/horror” y “Mejor guión adaptado” según el Critics' Choice Movie Award, La llegada (Arrival) ha sido de lo mejor que se ha visto en el género en los últimos años. Y no solo la crítica y la industria parecen haberlo apreciado así sino también la recaudación, que ha prolongado su permanencia en taquilla en torno a los dos meses desde su estreno en noviembre.

Para amasar tal palmarés una premisa sencilla ha sido planteada en el guion de Eric Heisserer, adaptado del relato Story of Your Life de Ted Chiang. Ante la aparición de 12 gigantescas naves extraterrestres alrededor del mundo, la experta lingüista Louise Banks (Amy Adams) es convocada para intentar establecer comunicación con las tripulantes alienígenas que aterrizaron en Montana.  Para ello también contará con la ayuda del físico teórico Ian Donnelly (Jeremy Renner).

El resultado se hace difícil de criticar sin caer en el elogio. Resultan impresionantes el concepto visual y los efectos especiales. La fotografía logra el ambiente opaco de la trama a la par que la música acentúa los matices y subraya la tensión de los momentos clímax. Esta última reconocida con su nominación a los Globos de Oro por la excelente labor de Jóhann Jóhannsson.  

También nominada a los Globos de Oro, Amy Adams realizó un trabajo impresionante, que debe reportarle su sexta nominación a los Oscar. Aquí francamente no se puede decir que se echó la peli en sus hombros, pues La llegada es mucho más que una buena “puesta en escena”. Sin embargo es innegable que la interpretación de Adams incluso parece eclipsar a sus compañeros de reparto. 

Quizás lo menos acertado de la peli haya sido el señor Renner, una decisión de casting cuestionable que deja cierto sabor metálico. Su interpretación parece tenernos a la expectativa de que abandone súbitamente los cálculos y se disponga a repartir patadas, balazos o flechas al estilo de Los Vengadores. Por su parte, el Coronel Weber de Forest Whitaker consigue compensar con sus convincentes minutos en pantalla la pifia más técnica del casting sobre su personaje en sí: ¿cómo llegó Weber a Coronel con la ptosis del párpado de Withaker, siendo este un padecimiento hereditario, no una herida de combate?

Y peco de detallista con el Coronel Weber porque la coherencia de la película tiene buen acabado. En esta cinta no se pierde tiempo en extremos tecnicismos. Tampoco se acude a recursos comunicativos que entorpezcan el ritmo de la narración durante la hora y 65 minutos de su duración. Las ideas principales sobre las que se basa el desenlace son planteadas exitosamente: incluso cuando se empieza a intuir el final, no deja de ser elegante.

La llegada es un seminario de reflexión y una ventana abierta a conceptos atractivos. Es una película para prestar atención, para no perderse detalles y a la vez disfrutar el proceso. Es un argumento profundo elegantemente contado sobre el que se comentará por mucho tiempo.

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