La masa sí importa: nacimiento, ascenso y muerte de una estrella

Autor: 

Claudia Alemañy Castilla
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01 Agosto 2019
| |
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Crédito de fotografía: 

Ilustración. Ernesto Guerra

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Nacen, crecen, se desarrollan, mueren y se reproducen. Estos cinco verbos se aplican al ciclo de existencia de cualquier ser vivo encontrado hasta ahora en el Sistema Solar.

La vida de las estrellas pareciera también estar moldeada por la mayoría de estas acciones. Las gigantescas esferas de plasma, que poseen luz propia, al igual que los organismos vivientes, tienen una existencia finita.

Los enormes objetos luminosos emergen al ocurrir el colapso de una nebulosa de polvo y gas donde prima el hidrógeno. Ese elemento, al entrar en contacto con el helio, comienza una fusión termonuclear permanente. Este es el primer instante de vida, cuando ocurre la transformación de protoestrella a gigantes roja.

Estrella gigante roja. Foto: tomada de Republica.com

Curiosamente, la “vida” de los enormes objetos luminosos depende gran medida de su masa. Mientras mayor sea la cantidad de materia de la nebulosa de la cual se compuso la estrella, su existencia será más corta.

Esto sucede porque los cuerpos celestes más grandes extinguen su combustible interno con mucha más rapidez. Es decir, se agotan la fusión nuclear inicial de forma acelerada. Sin embargo, aquellos con masa más pequeñas son más estables y brillan durante más tiempo. El Sol es un ejemplo de este caso.

Con el paso de miles de millones de años se sucede el proceso de quema del combustible de las estrellas. Al comenzar el declive, los objetos celestes desprenden capas incontenibles, los cuales emiten una nebulosa planetaria. A su vez, el centro de la estrella se reduce hasta transformarse en una enana blanca. Este cuerpo luminoso es extremadamente denso y no posee un tamaño mucho mayor que el de un planeta.

Foto: tomada de Mundo oculto

 

Con posterioridad, este objeto cósmico gasta toda la energía restante y se convierte en una enana negra, en otras palabras, en una estrella muerta.

Foto: tomada de misistemasolar.com

Durante el deceso del objeto, en la mayoría de los casos se produce una supernova e incluso una hipernova, las cuales expulsan mucha materia al espacio. Las estrellas más inestables pueden transformar sus remanentes en residuos como estrellas de neutrones e incluso agujeros negros.

Supernova

El ciclo de vida de las estrellas está plagado de muchas otras interacciones relacionadas con condiciones térmicas y de presión, así como con su luminosidad. Esto genera diversidad en los tipos de clasificación de los cuerpos celestes. Juventud Técnica dedicará otro #MirarLasEstrellas a esta temática.

 

 

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