Médicos en Argelia: lo que el amor une y la medicina fortalece

Autor: 

Magda Iris Chirolde
|
06 Mayo 2020
| |
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Crédito de fotografía: 

Ricardo Valdivia Matos

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Voces compartidas surge de la necesidad de dar a conocer al mundo la labor de los médicos cubanos en su propia voz mientras avanza la Covid-19. Para ello Juventud Técnica reunió los testimonios de varios integrantes del personal de salud de la Isla que se encuentran fuera del país en misiones solidarias.

No todos los testimonios recogidos en este espacio pertenecen a médicos de las brigadas enviadas específicamente a luchar contra la pandemia; pero todos la han enfrentado de una forma u otra.

Escucha el testimonio o lee la transcripción más abajo.

El amor los unió en matrimonio. Hoy se encuentran en Argelia desafiando una situación compleja y desconocida: ayudan a luchar contra la Covid-19. Mariela González Medina (MG) es ginecobstetra y Luis Emilio Valdés Salgado (LE) está en funciones de neonatólogo y pediatra.

LE: Ella trae la vida al mundo, cuida de la madre, me entrega al bebé y yo me encargo de su cuidado y de poner nuevamente a ese bebé en las manos de su madre. La población argelina se ha mostrado muy agradecida y satisfecha ante nuestro trabajo, e incluso, hemos podido constatar que aplican lo que les hemos enseñado.

Las personas confían en nuestros conocimientos y criterio médico. Es muy gratificante para nosotros que en múltiples ocasiones al llegar del trabajo varias personas nos expresan y gratitud y reconocen nuestra labor. Estos que se han incrementado en el comienzo de la pandemia.

MG: En el transcurso de nuestra misión cumplimos con nuestro deber. No nos amilanamos en nuestra labor como médico, pero consideramos que estamos ante una situación compleja y desconocida, razón por la cual tenemos presentes el riesgo que ofrece la Covid-19., con su elevado por ciento de pacientes asintomáticos y su alta transmisibilidad.

Nos capacitamos, cumplimos con las normas de protección personal, enfatizando sobre todo en el lavado de manos y en el uso del nasobuco, así como en los procesos de desinfección, haciendo de esta actividad una rutina diaria, con una férrea disciplina tanto a la salida de nuestras viviendas, en el tránsito al policlínico, a nuestra llegada a las consultas y el retorno a la casa.

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En medio de tanta tragedia siempre hay una luz, un motivo para sonreír, para ser valientes y seguir salvando vidas.

LE: Nuestra mayor anécdota y que resulta muy gratificante en medio de estos tiempos de pandemia es ver la alegría y la felicidad de una madre al dar a luz a su hijo, en medio de tanto dolo y tantas pérdidas de vidas humanas. Eso nos reconforta y nos da la fuerza necesaria para seguir adelante en situaciones tan complejas como esta.

Miles de personas falleciendo en el mundo y nosotros aquí en medio de este desierto trayendo vidas y alegría a la familia argelina. Esas son nuestras mayores y mejores anécdotas, nuestro trabajo día a día.

Nosotros nos cuidamos mutuamente, pero es más bonito ver cómo nuestra familia, nuestros hijos nos piden que nos protejamos y que regresemos sanos y salvos a nuestra querida Cuba.


 

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