Para mirarte mejor

Autor: 

Dra Daylin Cárdenas Chacón
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18 Julio 2016
| |
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Crédito de fotografía: 

Fotos e ilustraciones del autor Jack J. Kanski*

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El globo ocular es el órgano de percepción visual que permite captar las imágenes del mundo exterior, convirtiéndolas en impulsos nerviosos que son transmitidos a través de la vía óptica hasta el cerebro. Allí esas imágenes son integradas con otras actividades sensitivas, así como con otras áreas del cerebro, y se produce la respuesta adecuada que involucra a varias partes de nuestro cuerpo.

Cuando se es joven podría no parecer importante asistir a una consulta de oftalmología en sus diferentes variedades (chequeo pre-empleo, chequeo médico del colaborador,  o en el  área de salud, entre otras). Sin embargo, la juventud es la etapa de la vida donde se estudian las diferentes carreras y se comienza la vida laboral, donde pueden aparecer  afecciones oftalmológicas permanentes como los defectos refractivos, o temporales (las conjuntivitis infecciosas, el orzuelo y chalazión, por ejemplo), entre otras.

Defectos refractivos

La refracción es un conjunto de métodos que nos permite evaluar el estado óptico del ojo. Cuando esta es normal, los elementos del globo ocular que intervienen en el estado refractivo permiten que los rayos luminosos provenientes del exterior converjan en un punto en la retina (Fig. 1). Cuando es anormal, se dice entonces que existe un defecto refractivo; es decir, la convergencia de los rayos luminosos provenientes del exterior no se produceen la retina (capa más interna del ojo donde se encuentran los fotorreceptores).

Fig 1: Representación de la entrada de luz al ojo y convergencia de los rayos en la retina

Los defectos refractivos (también llamados ametropías) no constituyen enfermedades. Se describen tres: miopía, hipermetropía, astigmatismo.

La miopía es causada cuando el globo ocular tiene una longitud antero-posterior por encima de los valores normales, cuando la córnea o el cristalino son muy curvos, o el por aumentodel índice refractivo del cristalino como sucede en algunas cataratas (Fig. 2). En esta, los rayos convergen en un punto anterior a la retina (Fig. 3).

Fig 2: Sistema óptico del ojo
Fig 3: Miopía

En la hipermetropía los rayos se reúnen por detrás de la retina (Fig. 4). Su causa es variada: globo ocular más corto, córnea o cristalino más planos, ausencia congénita o adquirida del cristalino, o disminución del poder de convergencia del cristalino.

Fig 4: Hipermetropía

El astigmatismo se produce cuando meridianos perpendiculares del ojo presentan diferente capacidad refractiva. Pueden distinguirse tres tipos atendiendo a la situación de las líneas refractivas respecto a la retina: simple, compuesto o mixto (Fig. 5).

Fig 5: Tipos de astigmatismo

Los síntomas generales de las ametropías son: visión borrosa de lejos o cerca, fatiga ocular, ojo rojo, dolor de cabeza, somnolencia, orzuelos a repetición, lagrimeo, estrabismo.

El tratamiento de los defectos refractivos se basa en su corrección por diversos métodos. Así podemos mencionar, la corrección mediante gafas, lentes de contacto, y la cirugía refractiva corneal o intraocular. Para ello, se debe primero acudir a consulta oftalmológica donde se evalúa en conjunto cuál método es el más apropiado.

Conjuntivitis

La conjuntivitis es la inflamación de la conjuntiva, capa mucosa que reviste el globo ocular y el interior de los párpados. Estapuede ser infecciosa o no, aguda o crónica.

En la juventud, son más frecuentes las bacterianas, virales, conjuntivitis de inclusión y alérgicas.

El agente infeccioso más frecuente en las conjuntivitis bacterianas es el staphilococo aureus, aunque también destacan streptococos, haemophilus y proteus. El cuadro clínico que presenta el paciente es de aparición más o menos brusca, con sensación de cuerpo extraño y secreción mucopurulenta, de inicio unilateral (en un solo ojo), pero que en el transcurso de 1 o 2 días se hace bilateral (Fig. 6).

Fig 6: Conjuntivitis bacteriana

El tratamiento que se administra en estos casos es un colirio antibiótico de amplio espectro, además de recomendarse medidas higiénicas generales como lavado de manos frecuente, lavados oculares con agua hervida, fomentos de agua hervida fresca varias veces al día, cambio de ropa de cama diario, uso de pañuelos descartables, entre otras. En general, estas conjuntivitis presentan un pronóstico bueno, y se resuelven sin dejar secuelas.

Fig 7: Conjuntivitis viral

En las conjuntivitis víricas, destacan diferentes tipos de virus que pueden dar lugar a presentaciones clínica y epidemiológicamente diferentes (Fig. 7). Así tenemos a la queratoconjuntivitis epidémica, una forma grave y contagiosa de la enfermedad. La fiebre faringoconjuntival, aparece como una forma epidémica asociada a una infección de vías respiratorias superiores. La queratoconjuntivitis hemorrágica, por su parte,  se presenta con gran inflamación ocular inicial y hemorragias subconjuntivales extensas. Los tipos de virus causantes pueden ser los adenovirus. También podemos destacar otros como echo, coxackie, enterovirus y picornavirus.

El paciente, en este caso presenta sensación de cuerpo extraño, escozor, lagrimeo, ligera sensibilidad a la luz (fotofobia) con secreción serosa escasa. La invasión del virus puede afectar la córnea produciendo una discreta queratitis (inflamación corneal) superficial, con lo cual aumenta la fotofobia y lagrimeo.

A veces, cuando desaparece la queratitis pueden persistir unos depósitos opacos en la córnea (Fig. 8). Estos pueden perdurar meses, pero acaban desapareciendo.

 Fig 8: Opacidades corneales en la conjuntivitis viral

La duración del proceso es de 15 a 20 días. Esta enfermedad es sumamente contagiosa. Las formas de infección son de persona a persona, por contacto con secreciones de pacientes enfermos, instrumentos oftálmicos y aguas contaminadas.

No existe un tratamiento específico, aunque se debe aislar al paciente y cumplir las medidas higiénico-sanitarias explicadas con anterioridad. Los antiinflamatorios no esteroideos en colirio son muy útiles. También se podrán prescribir lágrimas artificiales.

Por su parte, la conjuntivitis alérgica se produce por reacción secundaria inmediata al contacto con polen, polvo, esporas de hongos, entre otros, y suele darse de manera repetida por  sucesivas exposiciones, pudiendo implicar a otros órganos o sistemas, como es el caso del asma. Los pacientes diana normalmente son jóvenes menores de 20 años.

El inicio es brusco, bilateral, con gran sintomatología: picor, escozor, sensación de cuerpo extraño, lagrimeo y secreción nasal intensa (Fig. 9). El tratamiento se basa en el uso de colirios antialérgicos, antinflamatorios esteroideos, y otros según necesidad.

Fig 9. Conjuntivitis alérgica

El otro tipo de conjuntivitis, la de inclusión del adulto, afecta a adultos jóvenes durante la época de actividad sexual. Es una infección venérea producida por los serotipos D a K de chlamydia trachomatis. Se presenta como una conjuntivitis bilateral, aguda y mucopurulenta que puede afectar además la córnea (Fig. 10).

 

Fig:10. Conjuntivitis de inclusión del adulto (por Chlamydia)

 

Sin tratamiento, la enfermedad tiene un curso prolongado y remitente. Este consiste en la aplicación de ungüento de tetraciclina y tetraciclina vía oral 250 mg cuatro veces al día durante seis semanas.

Orzuelo

Es la inflamación aguda estafilocócica del folículo de una pestaña o glándula relacionada (Fig. 11). Son muy frecuentes en la población general. Se presentan con dolor, enrojecimiento local, y a veces un foco de pus central. Se distingue entre:

Fig 11: Sección transversal del párpado

- Orzuelo externo: Se afecta la glándula de Zeis (sebácea), o la de Moll (sudorípara apocrina especial) (Fig. 12).

Fig: 12. Orzuelo externo

 

 - Orzuelo interno: Afectación de la glándula de Meibomio. Es más doloroso y la tumefacción puede interesar a la conjuntiva palpebral (Fig. 13).

Fig 13: Orzuelo interno

El tratamiento más habitual es el conservador con calor local en forma de fomentos y ungüentos antibióticos. Si no resuelve, debe tratarse quirúrgicamente.

Chalazion 

Granuloma inflamatorio crónico de una glándula de Meibomio, causado por  la obstrucción de su conducto de salida con retención de secreciones (Fig. 14). Los orzuelos de repetición y las blefaritis (inflamación crónica del borde de los párpados) favorecen su aparición, que se muestra como un nódulo rojizo, indoloro y sin signos de inflamación de localización más frecuente en el párpado superior.

Fig 14: Chalazion en el párpado inferior

Puede resolverse espontáneamente, aunque no es lo más frecuente. En el tratamiento se  usanungüento antibiótico, masajes suaves sobre la lesión tres veces al día, inyección de esteroides, o bien, el drenaje quirúrgico (Fig. 15).

Fig 15: Incisión de chalazión en el párpado superior

Ante la aparición de chalazión recidivante se debe pensar en la posibilidad de un tumor maligno de las glándulas del párpado (carcinoma de glándulas sebáceas).

Consejos para prevenir

En forma general, los defectos refractivos no se pueden prevenir. Sin embargo, podemos evitarlos síntomas visuales que provocan si son corregidos adecuadamente y se usan las gafas o lentes de contacto permanentemente excepto en las horas de sueño.

Por el contrario,  las conjuntivitis infecciosas (bacterianas, virales y de inclusión) son prevenibles si evitamos tocarnos los ojos con las manos sucias, contaminadas, o no lavadas previamente. En el caso de las alérgicas, se debe evitar el contacto con la sustancia o partícula (alérgeno) que la puede desencadenar o cumplir con tratamiento antialérgico específico, para lo cual deberá asistir a consulta especializada.

Igualmente, para evitar el orzuelo y chalazión recomendamos mantener una higiene ocular adecuada con limpieza de las pestañas si hay antecedentes de blefaritis. Corregir los defectos refractivos, evitar los ambientes contaminados y mantener una dieta rica en vitaminas y minerales.

 

*Dra. Daylin Cárdenas Chacón, Especialista de primer grado en Medicina General Integral y Oftalmología, Instituto Cubano de Oftalmología “Ramón Pando Ferrer”, servicio Glaucoma

*Fotos e ilustraciones tomadas del libro Oftalmología clínica, del autor Jack J. Kanski, editorial ELSEVIER, España, 2004.

Referencias bibliográficas

  • Alañón Fernández FJ, Fernández Pérez J, Ferreiro López S. Oftalmología en atención primaria. España: FORMACIÓN ALCALÁ, 2003.
  • Eguía Martínez F, Río Torres M, Capote Cabrera A, et al. Manual de diagnóstico y tratamiento en oftalmología. La Habana: ECIMED, 2009.
  • Oxford American handbook of ophthalmology. Edited by James C. Tsai, Alastair K.O. Denniston, Philip I. Murray, John J. Huang, Tamir S. Aldad. Oxford University Press, 2011

 

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