Mucormicosis: ¿una nueva secuela asociada al SARS-CoV-2?

Autor: 

Claudia Alemañy Castilla
|
02 Junio 2021
| |
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Crédito de fotografía: 

tomada de bbc.com

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El pasado 25 de mayo autoridades sanitarias de Uruguay dieron a conocer un llamativo reporte. Los médicos de la nación suramericana detectaron un caso de mucormicosis en un paciente local menor de 50 años, el cual recientemente había superado la COVID-19.

El suceso dio la vuelta al mundo luego de que la información fuese publicada en El País Uruguay. Aunque la nota original es de pago para los abonados a esa publicación digital, muchos otros medios se hicieron eco del fenómeno. Gracias a ellos fue posible conocer otros detalles y análisis clínicos de la situación.

Al parecer, el enfermo comenzó a presentar signos de la infección micótica alrededor de diez días tras haber resultado negativo al SARS-CoV-2. Además, se notificó que el individuo sufría diabetes como patología previa.

Es necesario señar que la mucormicosis — también conocida como infección por hongo negro — es un padecimiento raro. Los estudios indican que es provocada por la exposición a fungis de la familia de los mucorales. Estos últimos se encuentran en el suelo, plantas, estiércol, frutas y verduras en descomposición.

La micóloga uruguaya Zaida Arteta afirma que “son frecuentes en el ambiente pero, al año, no vemos más de dos o tres casos de infecciones en seres humanos”.

Los médicos urugueyos han confirmado al menos dos pacientes con la enfermedad y otros dos esperan resultados clínicos (Foto tomada de El País Uruguay)

Sin embargo, las alarmas saltaron con mayor fuerza cuando una paciente, quien también había sobrepasado la COVID-19, indicó sentir dolor en la cara. Según reportó El País Uruguay, la mujer refirió haber sufrido un ascendente malestar y aparecieron algunas manchas en su rostro.

La mucormicosis se confirmó tras realizar exhaustivas pruebas de laboratorio y la enferma fue trasladada desde su provincia de vivienda a la capital del país para realizar estudios más extensos.

Sin embargo, en esa misma jornada las autoridades médicas afirmaron que otros dos pacientes estaban a la espera de análisis clínicos similares. Uno de estos últimos ha resultado más dudoso que el resto. Al parecer, los especialistas no han logrado determinar qué infección aconteció primero: la del nuevo coronavirus o la del hongo.

Los diagnósticos fueron debatidos en el Foro Latinoamerico de Infecciones Fúngicas en la Práctica Clínica (Infocus) hace pocas jornadas. Al respecto, el investigador chileno Luis Thompson ha declarado que ese organismo considera “improbable” que en Latinoamérica se desate una crisis con elevados números de casos.

Tras la epidemiología del hongo negro

La incertidumbre surgió debido a que, en fechas recientes, otra nación ha registrado un elevado número de infecciones similares. Se trata de la India, donde más de nueve mil personas fueron diagnosticadas con mucormicosis, mientras se recuperaban del SARS-CoV-2.

Aunque todavía es pronto para establecer conclusiones definitivas, los especialistas han encontrado algunas explicaciones de la elevada prevalencia de la afección en esa nación.

En primer lugar, el llamado hongo negro afecta principalmente a personas con un sistema inmunológico deprimido. Este deterioro puede estar previamente asociado a padecimientos como el cáncer, el virus de inmunodeficiencia humana (VIH) o la diabetes. De acuerdo con la Organización Mundial de la Salud, alrededor de 69 millones de adultos en la India se ven afectados por ese último padecimiento.

 

Los casos de hongo negro se han disparado en la India (Foto tomada de bbc.com)

Thompson recalcó que a esa ecuación también deben sumarse las condiciones medioambientales e higiénicas. El país asiático es famoso por sus altos niveles de contaminación. “Las diferencias ambientales entre esa nación y Uruguay son significativas y gracias a ellas, es muy posible que no se dispare el número de afectados por mucormicosis en Latinoamérica”.

Por otro lado, Henry Albornoz, uno de los expertos uruguayos a cargo del cuidado de los pacientes detectados, enfatizó en el rol del nuevo coronavirus dentro de estos cuadros clínicos.

“La diabetes por sí sola reduce las defensas inmunológicas del cuerpo. El SARS-CoV-2 agrava esa situación y luego está el empleo de medicamentos agresivos para combatirla. El paciente supera la COVID-19 pero la infección fungicida tiene abierto el camino”, expresó el médico.

También se han encontrado casos de mucormicosis en Reino Unido, Francia, Austria, Estados Unidos, entre otros países. Debido a ello, varios científicos se disponen a profundizar en la cuestión.

Aunque pareciera algo más sencillo de tratar, las infecciones por hongo negro suelen afectar los pulmones, estómago, los intestinos y la piel. En caso de localizarse en los senos faciales, puede extenderse con facilidad al cerebro. El resultado puede conllevar a una invasiva enfermedad con una incidencia de mortalidad de hasta un 54 por ciento, según estadísticas de la Agencia estadounidense para Control y Prevención de Enfermedades (CDC).


 

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