Plan Turquino. Si yo subo esa loma

Autor: 

Yanel Blanco Miranda y Claudia Alemañy Castilla
|
12 Julio 2017
| |
0 Comentarios

Crédito de fotografía: 

JT

Me gusta: 

Los diputados de la Comisión Agroalimentaria debatieron ampliamente, los problemas que presentan los hombres y mujeres que viven actualmente en zonas vinculadas al Plan Turquino y que limitan su desarrollo.

Entre los más acuciantes está la creación de mini industrias para las producciones de la montaña; pues hoy se pierde un volumen importante de frutos por no existir la posibilidad de su traslado al llano.

Asimismo debe trabajarse en el aumento de los patios para el secado del café porque con el incremento de las utilidades hoy no son suficientes.

Según Karen Alvarado, diputada por el municipio Yateras en Guantánamo, “es importante hacer énfasis en la reapertura de las escuelas y los servicios de salud en este tipo de ecosistemas, lo que asegura la permanencia de esas personas en las montañas”.

Otra de las cuestiones tratadas por esta parlamentaria fue la necesidad de concienciar a los agricultores sobre la relevancia de la conservación de los suelos, aspecto señalado como uno de los principales problemas ambientales en el país.

“Muchas veces el campesino desconoce lo que en materia de manejo sostenible de tierra hay en Cuba, pero en otros casos no ven la necesidad de implementar esas medidas. Lo que demuestra la baja percepción de riesgo existente en esa población”.

Uno de los asuntos que preocupan a Karen Alvarado es la producción de semillas, así como la calidad e inocuidad de los bienes que se originan en las lomas, muchos de ellos exportables.

Para el diputado Israel Pérez, municipio Yaguajay, sus inquietudes están en el desarrollo de las mini industrias y las fichas de costos y precios de las elaboraciones distribuidas al pueblo.

“Hace unos días el Consejo de Ministros aprobó que los campesinos trabajaran la tierra durante 20 años. Esto quiere decir que las cosechas destinadas a la industria van a aumentar.

Entonces, debemos ser capaces de crear mini industrias con las capacidades requeridas que respalden esos volúmenes esperados. De lo contrario ese alimento se va a perder. Y no podemos dejar que eso siga pasando”.

“También tenemos que revisar los precios. Es imposible que la mermelada de mango esté a 90 pesos el galón. ¿Cuánto cuesta una lata, cuánto los mangos, el transporte? Es cierto que debemos lograr  recuperar ese dinero, pero con más producciones no con precios elevados”.

Amargo pero dulce

El cultivo del café en las zonas elevadas del país fue otra de las temáticas debatidas por los miembros de la comisión. Sobre todo por la importancia económica que reviste para Cuba, al ser uno de sus renglones exportables.

Miguel Ángel Arrequí, presidente del Grupo Empresarial Agroforestal, señaló que “la primera meta de esta entidad es llegar al 2020 con 16 mil toneladas y poder parar la importación de café que tiene hoy la Isla”.

No obstante, según observaciones realizadas por algunos de los diputados, para lograr esos rendimientos es vital mejorar las condiciones de vida y trabajo de los campesinos, para que estos no abandonen las lomas. Así como emplear la ciencia ya constituida.

En tal sentido se utiliza el injerto de café. Esto consiste en utilizar como base una variedad más resistente a las enfermedades, mientras encima se le pone la deseada por el productor.

Robusta y Arábigo son las dos variedades propias de este ecosistema. Sin embargo, para Gustavo Rodríguez Rollero, titular del Ministerio de la Agricultura (MINAG), debe priorizarse la segunda por ser la preferida en el mercado internacional.

Estudios realizados junto a especialista vietnamitas sobre el cultivo del Arábigo, demuestran que se fertiliza solo un 20 por ciento de las demandas de nutrientes que lleva esta variedad para este tipo de suelos. Asimismo recomiendan abrir el marco de plantación, pues al estar muy juntos puede afectarse la cosecha.

“Nosotros necesitamos para seguir resolviendo los problemas en todos los macizos montañosos producir y vender más café, cacao y madera. Si nuestras cooperativas se desenvuelven, producen y venden más, lograrán aportar al uno por ciento del desarrollo local y eso se verá reflejado en las comunidades”, enfatizó el titular del MINAG.

0 Comentarios

Añadir nuevo comentario