Radioaficionados: salvar vidas en frecuencia

Autor: 

Ernesto Guerra
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06 Julio 2021
| |
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Las comunicaciones de los radioaficionados son muy importantes en situaciones de desastre.

Ante la contingencia de Elsa y su peligro para Cuba, Juventud Técnica conversó en exclusiva con Carlos Alberto Santamaría González (CO2JC), Coordinador de la Red de Emergencia Nacional de la Federación de Radioaficionados de Cuba y Coordinador de Comunicaciones de Emergencia de la Región 2 de la Unión Internacional de Radio Aficionados (IARU), sobre el aporte de ambas organizaciones a mantener la vitalidad del intercambio de información.

“Estamos acostumbrados a trabajar en red y eso permite que una información pueda viajar a través de varios radioaficionados de un lugar a otro muy distante”.

También la capacidad de que muchos de los equipos que utilizan se alimenten con una corriente directa de 12 V, la misma que tiene una batería de un auto o de un backup de computadora, les permite mantenerse al aire en condiciones de falta de fluido eléctrico.

“Lo otro es que las antenas que usamos para las emergencias son relativamente sencillas y ofrecen poca resistencia al viento y si este las afecta podemos repararlas con rapidez”, destacó.

La Unión Internacional de Radio Aficionados (IARU) fomenta la capacitación y entrenamiento de los radioaficionados de las sociedades miembro en cuanto al desempeño en las emergencias. En particular en la IARU-R2 (continente americano) aprovecha las nuevas tecnologías de la informática y las comunicaciones para compartir videoconferencias sobre temas de emergencia.

“También se realizan ejercicios de simulacros de desastres en muchos de los países y a nivel regional. Ya se han realizado tres talleres internacionales para coordinadores de emergencia de la región y el próximo está previsto realizarlo el próximo año en Argentina. En ellos intercambiamos experiencias sobre cómo trabajamos en nuestros países y compartimos los conocimientos sobre nuevos modos de comunicación que pueden utilizarse en situaciones de desastre”, aseguró Santamaría González.

Una red para unirlos a todos

La existencia de redes como las de radioaficionados en situaciones de desastre es fundamental. Además de los modos tradicionales de comunicación, como la telegrafía y la fonía (a través de la voz), los radioaficionados constantemente asimilan nuevas tecnologías para la trasmisión de datos e imágenes.

En un contexto de eventos meteorológicos extremos, la interacción que permiten resulta básica para transmitir informaciones sobre las condiciones meteorológicas (lluvia, viento, presión atmosférica, inundaciones), interrupción de carreteras y caminos, daños a aeropuertos, cantidad de personas lesionadas, entre otras. También apoyan a otras organizaciones como la Cruz Roja en la localización de personas.

Las asociaciones de los países miembros de la IARU están agrupadas en tres regiones.

En el caso de nuestro país, la Federación de Radioaficionados de Cuba (FRC) agrupa a todos los radioaficionados cubanos y, además, gran parte de ellos integran la Red de Emergencia Nacional (REN), encargada de la preparación, capacitación y organización de los radioaficionados para alistarlos en función de las comunicaciones de emergencia.

La REN está atendida por un Coordinador y a su vez integra a las redes de emergencia de cada una de las filiales provinciales y estas a las de los municipios. Los coordinadores de las redes provinciales y municipales mantienen una estrecha relación con los Consejos de Defensa en los niveles correspondientes, quienes solicitan a las filiales y radio clubes los radioaficionados necesarios para cubrir los puntos de mayor interés en cada territorio.

“Coincide en nuestro caso que el coordinador de la REN es al mismo tiempo el coordinador de la Estación de Radioaficionados del Departamento de Comunicaciones del Estado Mayor Nacional de la Defensa Civil (EMNDC); por tanto, la REN tiene un contacto directo con esta institución que dirige en nuestro país el enfrentamiento a los desastres de diferente origen”, detalló Carlos Alberto Santamaría.

En cuanto al continente americano, la IARU-R2, representa a las asociaciones miembro de los países de la región. Esta unidad regional entre los radioaficionados y las asociaciones es muy importante porque en muchas ocasiones, por las condiciones de propagación de la señal de radio en onda corta, se pierden las comunicaciones en un mismo país, y entonces el apoyo de los radioaficionados de otras naciones, que escuchan a quienes se están tratando de comunicar es imprescindible. El modo de funcionar es como de estaciones relevo y esa retícula permite que la información pueda llegar de un punto a otro.

Al respecto, Santamaría relató que ha tenido exeriencias de ese tipo al tratar de comunicarse con radioaficionados de Pinar del Río en provincias del centro y el oriente del país. “Ha sido decisiva la participación de colegas de México y la República Dominicana”, agregó.

Radioaficionados en Cuba

Foto: tomada del sitio de la radio cubana

El año pasado se eligió al Coordinador de Emergencia de Cuba para la misma responsabilidad en la región, lo cual constituye un reconocimiento al esfuerzo del colectivo en la Isla.

“Cuba tiene una gran experiencia en las comunicaciones de emergencia, debido a que cada año enfrentamos una temporada ciclónica que en muchos casos está acompañada de huracanes o meteoros que pasan por nuestro archipiélago o cerca de él”, explica Santamaría.

“Cada año realizamos al menos dos ejercicios de preparación para comunicarnos en situaciones de desastre. También en nuestro país hay muchos radioaficionados, lo que facilita el trabajo en red y el uso de estaciones de relevo”, resaltó.

En este momento, los esfuerzos de Carlos Alberto Santamaría se dirigen a lograr una mayor integración y capacitación de los coordinadores de emergencia y de los radioaficionados, lo mismo a nivel nacional que regional, lo cual debe redundar en un mejor desempeño con vistas a la protección a nuestras comunidades.

La Unión Internacional de Radioaficionados (IARU por sus siglas en inglés) fue fundada en París el 18 de abril de 1925. En ese entonces la formaron 25 países y después fue creciendo hasta hoy, cuando agrupa ya a 160 sociedades miembros en tres regiones.

La Región 1 de IARU incluye Europa, África, el Medio Oriente y el Norte de Asia. La Región 2 cubre las Américas y la Región 3 comprende Australia, Nueva Zelanda, las naciones insulares del Pacífico y la mayoría de Asia.

Cada una de las regiones de IARU tiene un Coordinador de Comunicaciones de Emergencia (EMCOR) que se encarga del intercambio con los coordinadores de las asociaciones miembro para facilitar las relaciones entre todos y unir los esfuerzos de los radioaficionados de estos países en las comunicaciones de emergencia.

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