Terapia intensiva: rescatar vidas demasiado buenas para morir

Autor: 

Paquita Armas Fonseca
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03 Diciembre 2020
| |
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Crédito de fotografía: 

tomada de Cubadebate

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El Profesor Dr. Humberto Sainz Cabrera recibió el Premio de la Presidencia WFSA (Congreso Mundial de Anestesiólogo) por Servicio a la Anestesiología en el año 2016. Esta distinción se otorga a las autoridades de la especialidad de naciones que se hayan distinguido por su contribución a la Anestesiología mundial, hecho que constituye un reconocimiento a la calidad de esa área de la medicina cubana y califica al Dr Sainz como uno de los grandes anestesiólogos del mundo.

Ha sido esta la especialidad encargada por mucho tiempo de las salas de cuidados intensivos. Como la COVID-19 nos ha puesto a hablar con frecuencia de estas instalaciones y celebramos este 3 de diciembre el Día de la medicina latinoamericana, JT quiso hablar darle voz a esa figura de la ciencia y sanidad nacionales

— ¿Cuándo se empezó a usar en el mundo la terapia intensiva?

— Los esfuerzos por salvar la vida de aquellos enfermos en peligro de muerte se remontan a la Era Antigua de la historia del hombre en el planeta. “Con la introducción a partir del año 1846 de la anestesia con propósitos quirúrgicos, con éter y cloroformo, se inicia una etapa superior en la necesidad de vigilancia estrecha y el tratamiento del paciente operado.

“Los años 1950 en el siglo XX se caracterizaron por eventos que impulsaron la necesidad de atender en forma especial y con mayor cuidado a los pacientes críticos en peligro de muerte.

“Por un lado, la pandemia de poliomielitis anterior aguda, caracterizada por la insuficiencia respiratoria aguda y por parálisis y atrofia de la musculatura respiratoria, lo cual requirió de medios de apoyo respiratorio. También, la Guerra de Corea, con su alto saldo de bajas de combate y los avances que tuvieron lugar durante los años 1950 en la Reanimación Cardiopulmonar ante la parada cardiorrespiratoria.

Foto: tomada de Life in the Fast Lane

“Así, en 1959, Peter Safar, anestesiólogo austriaco emigrado a Estados Unidos abre en Baltimore, la primera “Unidad de Cuidados Críticos” para la atención intensiva de los pacientes graves en peligro de muerte”.

— ¿En Cuba cuál fue la primera instalación de este tipo?

— Como una necesidad de atención intensiva al operado de corazón en 1967, en el Instituto de Cardiología y Cirugía Cardiovascular, comenzaron a aplicarse los principios de los cuidados intensivos.

“Posteriormente, el primero de Septiembre de 1969, se abre la Unidad de Cuidados Intensivos Quirúrgicos (UCIQ) con los doctores Hilario Cortina Alonso, Gilberto Gil Ramos y quien te responde, todos anestesiólogos, con un equipamiento de punta para aquella época, que incluía los ventiladores mecánicos pulmonares Engstrom 200 y Bird Mark 7, monitorización hemodinámica invasiva arterial y venosa central; polígrafos Samborn, desfibriladores portátiles de Corriente Alterna y marcapasos ventriculares internos y externos; equipos de Rx portátil y set de vía aérea e insumos.

“En esa Unidad comenzaron en 1970, y hasta 1992, los cursos de postgrado en cuidados intensivos para las Enfermeras Intensivistas que atenderían las primeras Unidades Polivalentes que, a iniciativa y empuje del Comandante en Jefe Fidel Castro, con su extraordinaria visión, se abrirían el 25 de Septiembre de 1972 en el Hospital General Calixto García por los doctores Nicolás Parisi (Anestesiólogo) y Sergio Rabell (Internista), y el 8 de Mayo de 1973 en el Hospital Celestino Hernández de Santa Clara por José Antonio Negrín (Internista) y Arturo Escamilla Bringas (Anestesiólogo).

“Luego, el 23 de Diciembre de 1974 se abre la tercera Unidad de Cuidados Intensivos en el Hospital Saturnino Lora en Santiago de Cuba por el Dr. Héctor Hernández Rodriguez (Anestesiólogo) y Ricardo Morales (Internista), y posteriormente las Unidades de Cuidados Intensivos en todos los Hospitales Provinciales Clínico Quirúrgicos del país”.

Unidad de cuidados intensivos (Foto: tomada de myhnt.info

— ¿Por qué las operaciones cardiovasculares exigen este tipo de cuidado?

— Por varias causas: la gravedad e incapacidad del paciente causada por la enfermedad cardiovascular que sufre, por la agresión de las técnicas anestésico-quirúrgicas que se emplean y por la seria afectación al organismo que conlleva la utilización de la Circulación Extracorpórea.

— Y si no se trata de una operación ¿cuándo un paciente se ingresa en una terapia intensiva?

— Cuando debido a una enfermedad o un accidente traumático se encuentra en peligro de muerte -potencialmente reversible- por la falla de uno o más órganos. Incluye, entre muchas indicaciones: accidentes cerebros vasculares, infarto del miocardio, insuficiencia cardiaca, insuficiencia respiratoria, shock; insuficiencia renal y/o hepática, infecciones graves, entre otras…

— ¿Por qué los especialistas en Anestesiología son los encargados de llevar estas salas?

— Dentro y fuera de Cuba los anestesiólogos fueron los iniciadores de los Cuidados Intensivos por sus conocimientos sobre cómo afrontar al paciente grave en peligro de muerte. Sus habilidades para abordarlo invasivamente y tratarlo con rapidez, audacia y eficacia. Los anestesiólogos son los responsables de la seguridad de la vida del paciente en los momentos más críticos de su vida, cuando se encuentran bajo los efectos de la anestesia y afrontan los riesgos que les presenta el proceder quirúrgico.

“Los reflejos que se adquieren por las circunstancias en que se desempeña cotidianamente lo convierten en un médico salvador de ´vidas demasiado buenas para morir´. Actualmente la Especialidad de intensivismo es la encargada de llevar estas salas, pero siempre he dicho que “un intensivista será mejor cuanto más domine el arte anestesiológico”.

Foto: tomada de encolombia.com

— ¿Qué recursos en equipo se necesitan para estos tratamientos?

— Muchos y de alta gama. Ventiladores mecánicos pulmonares, monitores hemodinámicos multiparamétricos, desfibriladores portátiles, marcapasos internos y externos, medios de administración minutada de medicamentos; ecógrafos portátil, imagenologia portátil, carro con set de paro cardiaco, carro con set de vía aérea difícil, dializadores renales, equipos de asistencia circulatoria y respiratoria extracorpórea, instrumental variado e insumos descartables de todo tipo, medios de protección y otro.

— ¿Que características deben tener los médicos y otros profesionales de la salud para asumir esos procederes terapéuticos?

— Los cuidados intensivos exigen de una actividad multidisciplinaria y, por tanto, una sola especialidad es insuficiente para poder atender tan disimiles situaciones que surgen en la atención al paciente en peligro de muerte, independientemente de la enfermedad que le llevo al estado crítico.

“El médico debe poseer amplios conocimientos de la medicina en general y habilidades muy particulares, que le permitan actuar con rapidez, seguridad, soltura y eficacia. Las enfermeras, igualmente, dominio de la asepsia y antisepsia y de las técnicas especializadas de enfermería, que son de aplicación constante en los pacientes críticos”.

— ¿Por qué son tan importantes las terapias intensivas en medio de la COVID-19?

— La COVID-19 es una grave enfermedad que se caracteriza por afectar todo el organismo particularmente el aparato respiratorio, donde el SARS-CoV-2 causa una grave insuficiencia respiratoria asociada a complicaciones cardiovasculares, lo que se agrava sobre todo en pacientes vulnerables por enfermedades crónicas asociadas.

“Al padecer la COVID-19 y una vez agravado el paciente, debe ser atendido en Unidades de Terapia Intensiva donde sean vigilados estrechamente y tratados acorde a los protocolos de tratamiento establecidos según el curso que tome la evolución de la enfermedad”.

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