Toda la igualdad, toda la justicia

Autor: 

Iramis Alonso y Claudia Alemañy
|
23 Julio 2018
| |
1 Comentario

Crédito de fotografía: 

cenecex.

Me gusta: 

La segunda jornada del Primer Período Ordinario de Sesiones de la IX Legislatura de la Asamblea Nacional del Poder Popular dio continuidad al razonamiento del anteproyecto de Constitución. Uno de los artículos más debatidos fue el número 68, puesto en la mesa de análisis por la parlamentaria Mariela Castro Espín.

Según la también directora del Centro Nacional para la Educación Sexual (Cenesex), en la propuesta relacionada con ese acápite se hace una vinculación entre el concepto de matrimonio y las responsabilidades adquiridas por los padres cuando deciden tener hijos. Castro Espín apuntaba que las diversidades de familias hoy existentes en el mundo, y en Cuba, desmitifican la anticuada concepción que interpreta a la unión legal de una pareja solo con fines reproductivos.

 
Familia-cubana. Foto. Jose Raúl Rodriguez.  Radio Rebelde
 

 

Al respecto, otros diputados y diputadas dieron sus opiniones y finalmente la mayor parte de la Asamblea refrendó mantener la redacción actual del artículo. En una breve entrevista al término de esos debates, la Dra. Castro Espín volvió a explicar los puntos de su intervención. Juventud Técnica estuvo presente:

“(…) que esta Reforma Constitucional incluya una concepción del matrimonio más inclusiva y basada en los derechos humanos, es un logro maravilloso y es resultado de los aprendizajes del proceso revolucionario cubano. De aprender a interpretar los valores humanos, la espiritualidad del proceso emancipador iniciado en las guerras de independencia y continuado por la Generación del Centenario y otras generaciones que le precedieron y que entendieron lo mejor para el pueblo de Cuba.
Cuando estamos pensando en lo mejor para el pueblo de Cuba tenemos que pensar muy cuidadosamente en todos los derechos, en que ninguna persona se quede atrás por ninguna razón. Es muy importante y es el logro de un trabajo sostenido de la política de la Revolución que ya nuestra población (…) pueda dialogar sobre el tema de la manera en que se hizo y acepte este artículo 68 (del Anteproyecto) en el que se establece el matrimonio de la manera que se ha expresado aquí como: la unión concertada –todo lo demás que dice técnicamente- de dos personas.
Como Yolanda Ferrer recordó, mi mamá (Vilma Espín) en el año 1974, cuando se estaba trabajando el Código de Familia que se aprobó en el 75, había hecho esa misma propuesta. Si eso se hubiese comprendido en aquel momento hubiese sido Cuba el primer país del mundo en dar ese paso revolucionario. Por supuesto no se comprendió y quedó. Pero ya hemos llegado al momento en que la población, nuestra población, puede dialogar más abiertamente y con conocimientos sobre la necesidad de proteger a las parejas que desean unirse a través del matrimonio, sin excluir a las del mismo sexo.
Creo que eso es un logro revolucionario maravilloso. Ojalá cuando el documento se someta al análisis de la población la mayoría sea capaz de comprender el paso tan importante que estamos dando en el campo de los derechos humanos, en el reconocimiento de todas las personas por su orientación sexual e identidad de género, en lo que hemos tenido tantas dificultades por reproducir los prejuicios aprendidos de la historia.
Cuando tú te pones a estudiar, cuando hacemos educación sexual, yo siempre digo: nosotros no enseñamos el Kamasutra, nosotros lo que enseñamos es a analizar en la historia el lugar que tenían el hombre y la mujer en la sociedad, los mecanismos que se creaban por el Estado para controlar los cuerpos, para controlar a las personas, los intereses de las clases dominantes, quien sí, quien no, quien puede o no.
El término homosexual viene del siglo XIX y después se generalizó. Y de repente repetimos, acríticamente, mensajes, palabras, ideas, sin darnos cuenta del mensaje ideológico dominador que tiene detrás y de la situación precaria en que pueden quedar otras personas en el campo del reconocimiento y la protección de sus derechos. Yo creo que esta Asamblea ha demostrado un nivel de comprensión mayor de esta realidad.
 
Ahora, que era lo que yo discutía y por eso yo misma quería hacer modificaciones técnicas a la propuesta del artículo 68. En este se están mezclando los derechos que la Constitución propone garantizar de la institución del matrimonio con las responsabilidades de madres y padres. Yo quisiera simplemente separarlos porque después, a la hora de operacionalizar todo esto en las leyes, se facilita que quede bien diferenciado. Además, se está reproduciendo una visión reproductiva o reproductivista, del matrimonio.
Hay personas que no se casan y tienen hijos, hay personas que se casan y no pueden tener hijos o no desean tener hijos. Por tanto, el matrimonio no es solamente para el fin reproductivo. En el matrimonio hay varios fines, incluso en un primer momento hay un fin que es el de la convivencia, del placer, un contrato para la convivencia, donde se asumen responsabilidades en el hogar. Pero después ese matrimonio asume otro fin, otro proyecto, que es el de la descendencia. Entonces ya no es esa familiar nuclear compuesta por una pareja y que ya quiera tener hijas e hijos y puedan decidir si van a tener o no descendencia y cómo la va a tener. Eso se estipulará en las leyes que se derivan de esta apertura que da está artículo 68.
Por eso yo decía lo de separar lo que son los derechos que te da esta concepción de matrimonio de las responsabilidades que se asumen en la educación, el cuidado y la atención a su descendencia. Porque ahí es donde técnicamente hay una diferencia. Pero como queda, como la mayoría quiso que quedara, lo respeto porque lo más importante es que está ofreciendo la posibilidad de garantizar el derecho al matrimonio de todas las parejas, incluyendo las del mismo sexo. Esto creo que es un avance maravilloso. No obstante, la población aportará elementos.
Lo que yo además decía es que, si vamos a ponderar esa posición de lo reproductivo y la responsabilidad reproductiva y la responsabilidad materno-paterna dentro del matrimonio, entonces después, cuando operacionalicemos todo esto en las leyes, hay que garantizarles las mismas opciones a las parejas heterosexuales, a las del mismo sexo y a las personas que decidan ser madres o padres solteros. Es lo que yo estaba defendiendo. No obstante, lo que a mí más me importó en todo fue escuchar los distintos puntos de vista y además comprobar que todos esos puntos de vista, aunque técnicamente diferíamos en algunos aspectos, sí aprobaban está propuesta de que todas las personas, todas las parejas, tengan derecho a la opción del matrimonio. De ahí se derivará todo lo demás que estamos diciendo.
Yo sé que en la población hay personas que desde sus dogmas, prejuicios, sus creencias, creen que las personas homosexuales no están aptas, capacitadas para ser madres y padres. Y vuelvo a insistir en lo que dije en la Comisión, la maternidad y la paternidad no es un don de la naturaleza, no es un instinto como creemos, es un aprendizaje, es algo que aprendemos observando a otras madres y padres. Podemos observar buenas y malas prácticas que después se reproducen y esto lo hacen todas las personas. La única diferencia de madres y padres hetero u homosexual es simplemente su orientación sexual.
(…) Hay quienes creen que la homosexualidad es una enfermedad, no lo es. Hay quienes creen que la homosexualidad se pega; `van a aprender, es una mala experiencia, un mal aprendizaje`. No, porque si fuese tan sencillo, entonces no habría homosexuales, todo el mundo sería heterosexual como los padres que lo engendraron, si es que eran heterosexuales y no estaban encubiertos, solapados para sobrevivir.
Lo que quiero decir es que tenemos ya que, como dijera Barnet, estamos en una nueva era, una en la que ese pensamiento oscurantista, manipulador y retrógrado se va superando con la ciencia, con el conocimiento científico, inspirado en un espíritu humanista y basado en el interés de avanzar en la agenda de derechos humanos que se ha propuesto el Estado cubano en su política.”

1 Comentario

Comentarios

por favor el casamiento entro

por favor el casamiento entro dos personas del mismo sexo no es ni cera un derecho estoy totalmente en desacuerdo además no es nuestra idiosincrasia no es lo que nos enseñó Antonio Maceo ni martí ni tampoco no fue la enseñanza de nuestro comandante en jefe . que tengan todos los derechos estoy de acuerdo q no sean discriminado estoy en contra de la discriminación de cualquier tipo hay cosas mucho más importante que eso y no se recoge en el anteproyecto como es el de el aborto.

Añadir nuevo comentario