Un tornado de ciencia o el futuro de la Física

Autor: 

Magda Iris Chirolde
|
13 Julio 2019
| |
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Crédito de fotografía: 

Magda Iris Chirolde López

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Así de intensa fue esta semana en la Facultad de Física de la Universidad de La Habana. Más de 40 estudiantes de 15 preuniversitarios (11 de La Habana, dos de Matanzas y dos de Mayabeque) colmaron aulas, pasillos y laboratorios de la institución durante la primera escuela de verano que convocó la facultad.

Parecía el primer día de clases: el bullicio, la alegría, el entusiasmo y los deseos de hacer. Unos se conocían, otros por primera vez se daban la mano y algunos recorrían el lugar como si fuesen estudiantes de la propia universidad.

Aunque el matancero Wiliam Manuel Benítez, del Instituto Preuniversitario Vocacional de Ciencias Exactas (IPVCE) Carlos Marx, se inclina hacia las letras, confesó sentir atracción por la Física. Desde que supo de la escuela de verano vio una posibilidad de conocer más sobre esta materia, a la que siempre vio como una ciencia interesante y un poco complicada.

También desde la provincia de los puentes, llegó Amanda Bello, quien aseguró haber superado sus expectativas. En un inicio pensó que recibiría un curso de Física para ampliar sus conocimientos según su grado (onceno), pero la realidad era otra; junto a sus compañeros fue protagonista de varios experimentos y se sintió una joven científica, haciendo ciencia. Óptica no era la parte de esa asignatura que le gustaba, pero confesó encantarle ahora.

Como parte de las actividades hicieron un recorrido por la universidad / Foto: Magda Iris Chirolde López


Cosette Damos, del capitalino IPU Rosalía Abreu, quedó admirada por la atención y preparación de los maestros, quienes hicieron que se sintiera también como una investigadora. Su paso por el laboratorio le resultó interesante, aprendió del universo y del nanomundo en las conferencias impartidas, y se relacionó con otras ciencias.

Antes de realizar sus experimentos, estas dos jóvenes tuvieron que aprender a medir el microscopio, desarrollar una serie de prácticas para poder adquirir las habilidades y efectuar su proyecto. También tener en cuenta las medidas de seguridad, en ese caso, no mirar el láser porque pudieran lastimarse la córnea.

Primer intento con vista a promover el estudio de la carrera de Física. 16 proyectos experimentales se realizaron durante esta semana en la Escuela de Verano. Temas, desde la determinación del radio de la Tierra, la componente horizontal del magnetismo terrestre hasta la constante de la gravedad.

“Uno muy simpático era el de la determinación del coeficiente de elasticidad de un preservativo mediante varios experimentos. La presentación casi fue de promoción de salud. Los alumnos de onceno grado hicieron trabajos más avanzados de temas de investigación que ejecutan nuestros profesores como es el caso de las celdas solares. Algunos las obtuvieron y las caracterizaron de forma sencilla, para un primer acercamiento al tópico y otros laboraron en proyectos de electrónica”, narró Aimé Peláiz Barranco, decana de la Facultad de Física.

La escuela de verano superó las expectativas, dijo Aimé Peláiz Barranco, decana de la Facultad de Física / Foto: Magda Iris Chirolde López

A Marcos Cañizares, del IPVCE Vladimir Ilich Lenin, le interesa la Física y quiere estudiarla. Le correspondió el proyecto relacionado con las celdas solares junto a la profesora Lídice Vaillant. Aprendió cómo funciona y se elabora una celda del tipo Graetzel, además de cómo se mide el nivel de absorbancia de algunas sustancias químicas.

Fue fabulosa la manera en que se desenvolvieron los estudiantes a la hora de presentar sus proyectos y el entusiasmo con que lo hicieron, según comentaron los docentes que participaron.

Para Alberto Batista, profesor asistente de la facultad, fue una experiencia única, primera vez que trabajaba con alumnos de la enseñanza preuniversitaria. Quedó impresionado con la motivación de ellos y los deseos de hacer que tenían, sin importar las inclemencias del tiempo de esos días.

Una grata sorpresa resultó para Jael Faloh, también docente de la facultad, quien le propuso a su equipo hacer un diseño experimental para medir la componente horizontal del campo magnético terrestre. Ellos se adueñaron del proyecto, aportaron ideas nuevas y se dieron cuenta de los detalles y dificultades de un experimento. Faloh calificó a los alumnos de responsables, cumplidores, serios y respetuosos del método científico.

La profesionalidad con que trataron a los estudiantes dijo mucho, la calidad de las conferencias los dejaron sedientos y el espacio, además de aprendizaje, fue un momento para hacer nuevas amistades.

Amigos y saberes entre la Física / Foto: Magda Iris Chirolde López

 

En la clausura de la escuela de verano se premiaron varios proyectos experimentales / Foto: Magda Iris Chirolde López
 

 

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