Universidad de La Habana: La varilla está bien alta

Autor: 

Margaria Valdés Rabí
|
07 Abril 2016
| |
0 Comentarios

Crédito de fotografía: 

Rolando Padilla Hernández

Me gusta: 

Obtener un 100 por ciento de estudiantes aprobados en exámenes integradores y dos tercios de ellos con calificación de 4 o 5 puntos en los controles de conocimientos efectuados en su más reciente evaluación institucional,  así como el elevado nivel científico de su claustro y su aporte al proceso de los Lineamientos de la política económica y social del país, figuran entre las fortalezas que merecieron a la Universidad de La Habana  la categoría superior de institución de Excelencia, que estará vigente hasta marzo de 2023.

“Conquistamos la meta que hace seis años parecía inalcanzable –declaró el Rector Gustavo Cobreiro al recibir el reconocimiento- Todo comenzó en 2010, -agregó- cuando después de un proceso de evaluación fuimos una de las pocas instituciones que obtuvo la condición de acreditada. No debemos ahora ocultar que después de la euforia nos sobrevino un intenso proceso de reflexión, pues las circunstancias nos imponían pensar en qué universidad  queríamos tener hoy”.

Presidieron la ceremonia de otorgamiento de esa categoría  José Ramón Fernández, asesor del Presidente de los Consejos de Estado y de Ministros, el Doctor Rodolfo Alarcón, Ministro de Educación Superior, Marta Hernández, Presidenta de la Asamblea Provincial del Poder Popular en La Habana y Marcia Noda, Secretaria Ejecutiva de la Junta de Acreditación Nacional, quien expuso detalles del intenso proceso de evaluación a la casa de altos estudios capitalina, realizado en octubre último.

Noda destacó que ello puso de manifiesto las fortalezas y debilidades de una institución que se distingue por su implicación directa en los procesos sociales y revolucionarios  del país a lo largo de su casi tricentenaria historia y que hoy rige la formación profesional en 32 carreras de ciencias exactas, naturales, sociales y económicas, con una matrícula de 14 949 estudiantes, incluyendo 224 extranjeros de 43 países.

Agregó que se aprecia un trabajado sistemático en la sostenibilidad de las fortalezas y la disminución de las debilidades sobre la base de la acreditación otorgada hace seis años, al tiempo que subrayó que en esta valoración, que involucró a todas las facultades y a varios institutos asociados, se entrevistó a 3 825 personas, la mayoría estudiantes, pero también se incluyó al claustro, adiestrados, trabajadores no docentes y a más de 400 egresados y sus empleadores.

La Secretaria Ejecutiva de la Junta de Acreditación Nacional señaló igualmente que se desarrollaron 33 comprobaciones de conocimientos, entre asignaturas y exámenes integradores, a 2896 estudiantes y más del noventa por ciento de ellos los aprobó con calificación de Bien o Excelente.

Universidad bajo la lupa.

Marcia Noda atribuyó los éxitos al  elevado compromiso y sentido de pertenencia de trabajadores, estudiantes y claustro. Este último –resaltó- posee una elevada preparación profesional, ética y pedagógica, a la par de un alto sentido de compromiso revolucionario e institucional, que motiva en sus alumnos buscar soluciones a problemas que demanda la sociedad.

El Dr. Rodolfo Alarcón, Ministro de Educación Superior, refirió que para la Universidad de La Habana  ser acreedora de la categoría superior de institución de Excelencia es un  resultado congruente con su ascendente trayectoria, que le ha permitido accionar de manera sistemática, autocrítica, innovadora y con intencionalidad sobre sus debilidades para eliminarlas, fortalecerse y consolidar los resultados integrales, donde se destaca de forma especial la cultura de gestión de la calidad.

Una de las metas más importantes, al decir de rector Gustavo Cobreiro, fue la de llegar a la siguiente evaluación institucional con todos los programas académicos de pre y posgrado con acreditación vigente, la mayoría de ellos con la condición de excelencia.

En el presente, la institución tiene 27 carreras acreditadas; el 85% ha pasado ese proceso hasta tres veces y ha mantenido o mejorado la calidad. De igual modo, todas las maestrías están debidamente acreditadas, con un 74 por ciento de excelencia y la participación estudiantil en proyectos de impacto, profesionales y socioculturales, las actividades de enfrentamiento a la subversión y el liderazgo de dirigentes estudiantiles son significativos.

También tuvo lugar destacado en el informe emitido por la Junta de Acreditación Nacional, la gestión de la comunicación institucional, que ha contribuido a mejorar las relaciones con los medios, dando visibilidad a las personalidades académicas, productos y servicios que ofrece la Universidad de La Habana.

No pasó por alto la sólida tradición de colaboración nacional e internacional sustentada en 53 redes intra e interuniversitarias, la vigencia de 44 convenios bilaterales, la intervención en varios organismos internacionales, con cargos directivos en algunos de ellos y el intercambio con Venezuela y los países del ALBA, Angola y la China en materia de exportación de servicios, gestión de asistencia técnica y en más de 200 proyectos internacionales educativos.

La estrategia para el desarrollo, sostenibilidad y renovación de los recursos humanos ha permitido elevar el nivel académico y científico del claustro, donde el 87 por cientode los miembros son Doctores o Máster en Ciencias, al tiempo que la política de investigación de la Universidad de La Habana responde a necesidades nacionales y del proceso de formación de pre y posgrado, en diálogo con otras instituciones de la sociedad.

De los programas y proyectos de investigación,  el 74 por ciento tiene carácter y prioridad nacionales, al vincularse con las fuentes renovables de energía, industria médico-farmacéutica, agroalimentaria, medio ambiente, desarrollo local, modelo económico cubano, ciencias básicas, estudios de población y sociedad, perfeccionamiento de educación superior y defensa coordinados con centros de primera línea del país.

Gustavo Cobreiro destacó la necesidad estratégica de conectar ciencia y economía y comentó que en las estrategias de trabajo recibe especial cuidado la formación de recursos humanos y el desarrollo de esa capacidad académica de otras acciones dirigidas a la formación integral de docentes.

En ese empeño de fortalecer la actividad científica estudiantil despunta la organización de grupos de trabajo en BioCubaFarma, la Asamblea Provincial del Poder Popular, los  Ministerios de Finanzas y Precios y Economía y Planificación, así como el Banco Central de Cuba.

Al respecto, el titular de Educación Superior afirmó que el nivel de excelencia logrado no podía ser posible sin la notable contribución de la Universidad de La Habana en el campo de las ciencias y la innovación.

No obstante, subrayó la Secretaria Ejecutiva de la Junta de Acreditación Nacional, en los últimos cinco años han causado baja del centro más de ochocientos profesores investigadores con categoría docente de Titular o Auxiliar y se aprecia una brecha generacional en el claustro a tiempo completo, donde también coinciden  académicos en edad de jubilación o próximos a ella, lo cual puede afectar la sostenibilidad.

Excelencia no es la meta, es el reto.

Otra de las trasformaciones que resaltó la Junta de Acreditación Nacional en la Universidad de La Habana es la prioridad que ha tenido el proceso inversionista, que en los últimos cinco años ha conseguido disminuir a un 20 por ciento las edificaciones evaluadas de regular o mal  y permitió ejecutar obras valoradas en más de 33 millones de CUP, como las mejoras  constructivas y tecnológicas en las seis residencias estudiantiles.

Sin embargo, refiere la resolución presentada por la Secretaria Ejecutiva, Marcia Noda, se evidencian situaciones críticas en algunas edificaciones como las que ocupan la Facultad de Química y el Instituto de Farmacia y Alimentos, además de una insuficiente  disponibilidad de insumos de laboratorio, reactivos  y equipamiento, unido a carencias de recursos materiales y humanos para la sistematización del mantenimiento.

A pesar de esas debilidades resaltó que es adecuada la estrategia para el desarrollo y explotación de los sistemas informáticos, que aseguran la disponibilidad de información en formato digital y la automatización fiable y rápida de las actividades de apoyo al proceso educativo y de toma de decisiones.

De igual modo es significativo el impacto de la informatización en el proceso de formación con la entrada de nuevas computadoras y servicios telemáticos en varias facultades, la ampliación de la conectividad inalámbrica en el campus y el incremento hasta 22MB del ancho de banda.

Agregó el Dr. Cobreiro que en la actualidad todas las facultades y varias áreas están conectadas por fibra óptica al nodo central de la universidad y funcionan decenas de puntos de transmisión inalámbrica. Ya suman más de diez mil  los usuarios de la red institucional con acceso pleno a Internet.

También fue valorada por la Junta de Acreditación Nacional que la calidad de los graduados se corresponde con las exigencias del mundo laboral y de la sociedad en su conjunto, al manifestarse las competencias, habilidades, formación político-ideológica y valores necesarios para actuar con ética. Los empleadores indican un alto grado de satisfacción con el impacto de los egresados en sus respectivos centros.

Se distingue igualmente la contribución de la casa de altos estudios al Consejo de Ciencia y Tecnología de la Comisión de Implementación de los Lineamientos, a través de la participación en más de 20 proyectos sobre economía, sociedad y dirección, con destaque añadido para la amplia contribución del claustro en asesorías y grupos de trabajos.

El Rector explicó que para lograrlo fue preciso un trabajo coherente en todos los aspectos de la vida universitaria, en el ámbito científico, la innovación y el posgrado, todo lo cual tuvo un peso determinante en la categoría de Excelencia alcanzada. Hoy la Universidad de La Habana es la institución cubana de mayor producción científica y acreedora de mayor número de Premios de la Academia de Ciencias, así como de reconocimientos internacionales.

Solo en el último año la Universidad de La Habana obtuvo 102 Premios de la Academia de Ciencias junto a otros 153 galardones nacionales y 89 internacionales, que se apoyan en una producción científica de cuatro mil 723 artículos publicados y más de un centenar de libros.

“Por todo lo que hemos trabajado juntos, -expresó el Rector- y por lo que este resultado representa para todos y cada uno de nosotros, damos gracias a la Junta de Acreditación Nacional por la justa y merecida evaluación, así como a las instituciones de gobierno, de la administración central del Estado; a los decanos, encargados de definir este proceso en sus facultades; a profesores e investigadores por su esfuerzo cotidiano que a pesar de las complejas situaciones de carencias aportan al crecimiento de la universidad y la nación; a los profesores y a nuestros estudiantes, por su singular sentido de pertenencia y demostración de conocimientos en la evaluación”.

Al finalizar, y en referencia a la continuidad de los esfuerzos para sostener la condición de excelencia, el Rector Gustavo Cobreiro sentenció que “los laureles no [nos] servirán de techo para dormir, la meta está colocada ahora a una altura mayor pero ya soñamos con sobrepasarla”.

0 Comentarios

Añadir nuevo comentario