Las naves de los Dioses y la Navaja de Occam

Autor: 

Dr. Jorge Bergado Rosado, Profesor e Investigador Titular.
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Fecha: 

Viernes, Enero 17, 2014
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Crédito de la imagen: 

tomado de internet

Los marcianos llegaron ya…

Amanecía el 28 de diciembre de 1954 y los habaneros que circulaban por las inmediaciones de dónde se construiría el Palacio delos Deportes, en 26 y Boyeros, aminoraban el paso o se detenían estupefactos por lo que veían sus ojos. La cosa era misteriosa,  inquietante y potencialmente peligrosa. Por eso la policía y el ejército habían acordonado desde temprano aquel brillante y voluminoso objeto discoidal que descansaba sobre el terreno no construido de la intersección de Vía Blanca y Boyeros. A todas luces y a no dudarlo era un platillo volador. Un OVNI (Objeto Volante No Identificado) diríamos ahora. Reporteros de la prensa, la radio y la televisión acudían en tropel y, pese al inminente peligro, una multitud de curiosos (me matan, pero yo gozo) colmaban el lugar y la expectación crecía por minutos hasta que, ya en horas de la tarde, se produjo el momento de mayor tensión cuando la portezuela de la nave comenzó a abrirse. ¿Qué misteriosas y horribles criaturas emergerían de la nave? ¿Vendrían en son de paz o de conquista? ¿Qué armas letales portarían para eliminarnos?
 

El sorprendente “disco volador” en los terrenos de la Ciudad Deportiva en construcción, el 28 de diciembre de 1954. En primer plano los bomberos y policías en zafarrancho de combate. (Foto: Narciso Báez. Tomada de Referencia 2)

Todos los presentes habían olvidado algo esencial: era el Día de los Inocentes y los “marcianos” y las “marcianas” que salían de la nave tenían un extraordinario parecido con Rosita Fornés, Armando Bianchi y la curvilínea “Meneíto”. Sus armas, botellas de fría cerveza Cristal, de las que fueron despojados por los bravos elementos de la policía y conducidos, con su “perverso” gestor terrestre, el inolvidable Joaquín M. Condall, a la estación de policía, de la cuál los sacó, ya avanzada la noche el dueño de la cervecería Cristal (2).
 

Los policías fueron los primeros sorprendidos al ver a la estrella de la televisión Rosita Fornés disfrazada de “marciana” y comprender que se trataba de una broma. ((Foto: Narciso Báez. Tomada de Referencia 2)

Con ello los cubanos le subían la parada al genio de Orson Welles que puso a temblar a los norteamericanos con su hiperrealista versión radial de la Guerra de los Mundos del escritor británico H. G. Wells.

Este único hecho comprobado y público de probable visita “alienígena” a Cuba, quedó inmortalizado en los versos de Enrique Jorrín.

… y llegaron bailando ricachá

La idea de que algún día pudiéramos recibir la visita de habitantes de otros planetas surgió desde que supimos que la Tierra no era el centro del Universo, que el Sol era una estrella como otras tantas y la Tierra uno de muchos planetas. Dedujimos entonces que otros soles podrían tener otros planetas capaces de sustentar la vida.

El elevadísimo número de estrellas, solo en nuestra Vía Láctea, convertían la suposición casi en una certeza probabilística. Marte era el más cercano y a fines del siglo XIX el italiano Giovanni Schiaparelli, utilizando un telescopio defectuoso,  creía haber visto en la superficie del rojo vecino un sistema de canales que no dejaban dudas de su origen artificial, de modo que todos estábamos convencidos de que si alguien venía “de arriba”, serían los marcianos.

 

Marte y sus canales, según Schiaparelli (Foto: http://www.larioja.com/RC/201208/11/Media/mars-canals)

Marte y sus canales, según Schiaparelli (Foto: http://www.larioja.com/RC/201208/11/Media/mars-canals)



Telescopios más potentes demostraron el error de Schiaparelli y varias expediciones al Planeta Rojo han confirmado la ausencia de vida inteligente. Los marcianos, si existen, no serán más que pequeños seres unicelulares. Eso descarta a Marte como posible punto de origen de una visita alienígena, por lo que, si algún día vienen, será de otro lugar en el vasto Universo.

Eso pienso yo, un simple y común hombre de ciencia. Pero Fortuna premia a los que piensan en grande. ¿Qué tal si digo: no es que puedan venir, es que ya han estado aquí?

Erich Anton Paul von Däniken nació en Zofingen, Suiza el 14 de abril de 1935. Antes de convertirse en fundador de la Pseudoarqueología, tuvo una amplia actividad “científica”. Wikipedia nos informa  y nos da también una medida de la estatura ética de este señor:

A la edad de 19 años, von Däniken fue condenado a cuatro meses de prisión por robo. Von Däniken dejó la escuela y trabajó como aprendiz de un hotelero suizo. Después de trasladarse a Egipto, fue declarado culpable de fraude y malversación de fondos en el hotel.

Más adelante trabajó como gerente del Rosenhügel Hotel en Davos, Suiza, periodo durante el que escribió Recuerdos del futuro, trabajando en el manuscrito por la noche después de que los huéspedes del hotel se habían retirado. En diciembre de 1964, von Däniken escribió un artículo titulado Hatten unsere Vorfahren Besuch aus dem Weltraum? ("¿Nuestros antepasados fueron visitados desde el espacio?) para el periódico alemán-canadiense Der Nordwestern. El manuscrito de Recuerdos del futuro fue aceptado por un editor a principios de 1967, e impreso en marzo de 1968.

En noviembre de 1968 von Däniken fue arrestado por fraude, falsificación de documentos de hoteles y falsas referencias de crédito, para obtener préstamos por valor de 130 000 USD durante un período de doce años. Usó el dinero para viajar al extranjero para buscar material para su libro. Dos años más tarde, von Däniken fue condenado por «repetida y mantenida» malversación de fondos, fraude y falsificación; el fallo del tribunal alegaba que el escritor había estado viviendo una vida al estilo de un playboy. Von Däniken entregó un alegato en favor de la nulidad de la sentencia, sobre la base de que sus intenciones no eran maliciosas y que las entidades de crédito tenían la culpa por no investigar adecuadamente sus referencias. Von Däniken fue condenado el 13 de febrero de 1970 a tres años y medio de prisión y una multa de 3000 francos suizos. Cumplió un año de condena antes de ser puesto en libertad.
 

El prolífico autor Erich von Däniken(foto de 1975) (Foto:http://www.geschichteinchronologie.ch/Daenike/ESP/profeta-del-pasado/07-01-Lucha-de-medios-contra-Daeniken.html)

El prolífico autor Erich von Däniken(foto de 1975) (Foto:http://www.geschichteinchronologie.ch/Daenike/ESP/profeta-del-pasado/07-01-Lucha-de-medios-contra-Daeniken.html)

 

Su primer libro, Recuerdos del futuro, había sido publicado en la fecha de su juicio, y sus ventas le permitieron pagar sus deudas y dejar el negocio hotelero. Von Däniken escribió su segundo libro, Regreso a las estrellas, mientras estaba en prisión (3).

Construyendo el pasado

Hasta hoy von Däniken tiene escritos y publicados con éxito 23 libros sobre el tema y es, sin dudas, el más conocido autor en el campo de lo que pudiéramos llamar Arqueología Alienígena.

La idea central es sin dudas atractiva: los extraterrestres ya nos han visitado antes.

Pero esa es una afirmación que requiere pruebas, evidencias, que no existen. No porque sean cosa del pasado. Si afirmo que hace millones de años poblaron la Tierra criaturas colosales y poderosas, tan grandes como árboles y blindadas como carros de guerra, todo el amplio muestrario fósil encontrado sustenta mi afirmación. Los dinosaurios existieron.

Sin embargo, no existen registros ni recuerdos de la visita de “seres alados de otro mundo”. Tal circunstancia sería un problema para cualquiera con menos imaginación y arrestos que von Däniken. Hurgando en el registro arqueológico y en libros antiguos encontró similitudes, ambigüedades, descripciones pintorescas, con las cuáles, poniendo en duda el sentido común, desacreditando la capacidad y conocimientos de civilizaciones antiguas y fabricando alguna que otra pieza de evidencia, el genio suizo construyó un mundo de visitas del pasado, viajeros del espacio, guerras galácticas, naves portentosas, humanoides con escafandras, aeropuertos colosales... Una fantasía poderosa y fascinante que ha puesto a soñar con otros mundos a miles de terrícolas hartos de chatarra y hastiados de soledad.

La lista es larga, pero hay algunos que juegan un papel clave dentro de la mitología arquelógica vondanikeneana. Tal es el caso de los llamados  “ooparts” (out-of-place artifacts; ‘artefactos fuera de lugar’), que según él, resultan anacrónicos y muy avanzados para el desarrollo tecnológico de la cultura a la que se atribuyen. Entre ellos son cita reiterada:

  1. Los megalitos de Stonehenge,
  2. las cabezas de piedra de la Isla de Pascua (moais)
  3. las Líneas de Nazca en el Perú, y (¡como podrían faltar!)
  4. las Pirámides de Egipto (4)

     

Construyendo pirámides

Sería demasiado extenso hacer una refutación detallada de todas y cada una de las elucubraciones presentadas por von Däniken. Una deconstrucción de tal magnitud se puede encontrar en el libro: “Dioses del Espacio revelados. Una mirada atenta a las teorías de von Däniken” del historiador y arqueólogo Ronald Story (5). Pero analizar cualquiera de ellos nos permitirá ilustrar el “método” y sus falacias. Concentrémonos en… ¡las pirámides!


El primer argumento es afirmar que culturas tales como la egipcia, eran muy atrasadas e incapaces tecnológicamente de concebir siquiera la idea de construir tales megaproyectos. Este primer argumento es persuasivo, sobre todo para personas que viven en una civilización tecnológica como la nuestra (6). Pero tiene también un inconfundible tufo racista y eurocéntrico. Según los alienófilos los egipcios eran simplemente, demasiado brutos y requirieron por tanto la ayuda una civilización tecnológicamente muy avanzada que no existía en nuestro planeta. Y es curioso que tal argumento se aplique a todas las evidencias que propugnan, pero ninguna de ellas es de origen europeo. ¿Cómo pudieron los griegos construir el Partenón, los romanos el Coliseo, los godos sus catedrales? (5). Tal vez un día dentro de cientos de años algún heredero de von Däniken nos intentará convencer de que la Torre de Eiffel no pudo ser construida por los salvajes franceses del siglo XIX y que en realidad lo que verán allí nuestros tátara-tátaranietos son los restos de una rampa de lanzamiento de cohetes.


Uno de los presuntos obstáculos insalvables es cómo trabajar la piedra y darle la forma deseada. Se niega rotundamente que los egipcios contaran con herramientas para hacerlo. Sin embargo, la respuesta clara y fehaciente, aunque sistemáticamente ignorada por los alienófilos, se encuentra en varios sitios arqueológicos de Egipto donde aún se pueden encontrar los instrumentos con que los constructores de la civilización de los faraones realizaron ese trabajo. Por ejemplo en el “sitio del obelisco inconcluso”, en el cuál reposa desde hace milenios un enorme obelisco de piedra de 1000 toneladas abandonado allí porque se fracturó durante el transporte. Martillos de dura piedra diorita servían a una hilera de artesanos que, golpe a golpe, iban desgastando la piedra. Cortar la piedra formaba también parte del arsenal constructivo de los egipcios. Utilizaban para ello serruchos de cobre y arena. La arena se iba dejando caer sobre el corte y su acción abrasiva era la que desgastaba la piedra. El serrucho en sí no tenía dientes, no obstante el cobre sufría mucho desgaste. La arena se usaba también para pulir las superficies de piedra. Por tanto, no se necesitaban instrumentos de diamante (que los egipcios no conocían) para cortar el granito. Por otro lado, solo una pequeña parte de la pirámide era construida con este material. La Gran Pirámide de Giza está donde está no a raíz de cálculos estelares, sino porque allí existía un promontorio natural de roca arenisca sobre el cuál se construyó el resto, ahorrando materiales, esfuerzo y tiempo. El 85 % está construido con piedra arenisca y caliza, mucho más fácil de conformar y trasladar. Solo el 15 % está hecho de duro granito.


 

El astronauta maya. El rey maya Kínich Janaab Pakal en su sarcófago.Los alienófilos ven en la imagen al soberano piloteando una nave espacial: tubo de aire en su nariz, sus manos operando controles, pedales operados por sus pies. Los expertos en arqueología maya solo ven a un noble maya, haciendo gestos tradicionales de los mayas y adornado por símbolos de la naturaleza como las dos serpientes que los alienófilos identifican como cohetes. (Foto: http://arcturi.com/AncientAliens/Pakal.html)

El argumento más fuerte es sin embargo otro: el transporte. ¿Cómo trasladar cuesta arriba esos pesados bloques de piedra? Para los alienados, quiero decir alienígenas, esto era fácil: sencillamente hacían levitar los bloques de piedra. En realidad, para esto los egipcios tenían rodillos y fuertes cuerdas de papiro, pero sin un plano inclinado la tarea parece sobrehumana. Hipótesis como las de la rampa lineal o la rampa espiral parecen poco convincentes, pero aún así más plausibles que las de las piedras volando por lo aires. Una nueva hipótesis, formulada por el arquitecto Jean Pierre Houdin, ofrece una alternativa mucho más razonable. Según Houdin los bloques de piedra no se transportaron por el exterior de la pirámide, sino por su interior, utilizando las rampas que representan las cámaras del Rey y de la Reina. Un equipo de obreros rodaba el bloque hasta una esquina, donde otro equipo lo elevaba hasta la siguiente. Las piedras exteriores de granito se alineaban y el interior simplemente se rellenaba con caliza.


Otro problema, aparentemente insuperable para los constructores egipcios era el de la precisión. La base de la pirámide es un cuadrado perfecto, dicen los aliados de von Dániken. En realidad no tanto como perfecto, pero casi, la diferencia de longitud entre el lado más corto y el más largo es de solo 8 pulgadas. Una precisión de uno en mil. Ciertamente admirable por parte de los ingenieros egipcios, pero imperdonable para una supertecnológica civilización. Nuestros ingenieros actuales logran precisiones de uno en diez mil, y todavía estamos muy lejos de poder ir de visita y construir pirámides en cualquier otro planeta, incluso dentro del Sistema Solar.

Finalmente, es abundante el testimonio arqueológico que demuestra que los egipcios no aprendieron a construir pirámides de un día para otro después de leer el “Manual Alienígena para Construir Pirámides”. A lo largo de generaciones los arquitectos e ingenieros egipcios fueron construyendo pirámides cada vez más altas y complejas, aprendiendo de sus errores, mejorando sus herramientas y perfeccionando su técnica sin ayuda de nadie que no fueran sus propios padres. Y, por supuesto, jamás mencionan que hubo un arquitecto real, humano e histórico de nombre Hemyunu encargado del diseño y construcción de la Gran Pirámide (7, 8).

De modo que cuando visite o vea fotos y documentales sobre las Pirámides de Egipto, el Valle de los Reyes, Machu Picchu, los Maois de la Isla de Pascua o Teotihuacán y se sienta abrumado por la monumentalidad de tales construcciones, no demerite a los esforzados, tenaces e inteligentes humanos que los construyeron atribuyéndoles un padrinazgo que no tuvieron.


En ciencia se da muchas veces el caso de contar con varias hipótesis alternativas para explicar un mismo fenómeno. Una regla (no una ley) comprobada muchas veces, es que la más probable es también la más sencilla. Se le conoce como Principio de la Parsimonia Científica o Navaja de Occam, y al parecer los entusiastas constructores de alienígenas nunca han contado con esa herramienta para poner frenos a sus fantasías.

Alienígenas ancestrales

Terminado el noticiero de la televisión hice un pase por otros canales y me di de bruces con un documental. Un “experto” estaba desgranado teorías sobre los testimonios vondanikeanos.Un subtítulo anunciaba el nombre del programa: Alienígenas ancestrales. Me costaba creer que fuera cierto hasta que apareció el Maestro von Dänikenen persona, con su eterna y pícara sonrisa poniendo el punto final al programa .

Para corregir el desbalance tóxico,  nuestra TV debería transmitir también el documental Ancient Aliens Debunked (Alienígenas ancestrales desenmascarado), un material de tres horas y pico, disponible en Internet de forma gratuita y en varios idiomas, que desmonta cada una de las especulaciones de Alienígenas ancestrales.

Erich von Däniken recibió en 1991 el premio IgNobel de Literatura, que se entrega a las obras más descabelladas e hilarantes. Que el mundo no está tan perdido como a veces parece, lo sugiere también el hecho de que la última empresa de von Däniken, un parque llamado Mistery World, al estilo de Disneylandia, que muestra réplicas de las piezas declaradas por Däniken como ooparts alienígenas, fracasó por falta de público.

 

Bibliografía citada y fuentes

1) La Guerra de los Mundos (radio). Adaptación de Orson Welles. En: http://es.wikipedia.org/wiki/La_guerra_de_los_mundos_%28radio%29

2) Oller Oller J: La broma más colosal de nuestra historia. Grandes momentos del fotorreportaje cubano. Disponible en:http://www.cubaperiodistas.cu/fotorreportaje/69.html.

3) Disponible en: http://es.wikipedia.org/wiki/Erich_von_D%C3%A4niken

4) von Däniken E: Erinnerungenan die Zukunft, Econ-Verlag, Düsseldorf 1968

5) Ronald D. Story: The Space-Gods Revealed: A Close Look at the Theories of Erich von Däniken.

Carl Sagan (introduction)1976 by Harper & Row (NYC)

6) Schwartz MJ: El sistema Von Daniken. http://charlatanes.blogspot.com/2004/08/el-sistema-von-daniken.html

7) James Trefil: Who Were the Ancient Engineers of Egypt?.Skeptical Inquirer vol 17.1 2007.http://www.csicop.org/sb/show/who_were_the_ancient_engineers_of_egypt/

8) http://ancientaliensdebunked.com/

 

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