Ladas en Cuba: la novísima generación
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- Tecnología [1]
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Como en un típico hogar cubano, en el que conviven abuelos con nietos, ruedan juntos por las calles de La Habana los Ladas clásicos y los modernos. Es que en enero de este año se importaron a la Isla 344 autos, repartidos entre dos modelos: el Vesta Sedan y el Largus Cross.
Desde febrero ya andan recorriendo los pavimentos; tres centenas bastan para que te encuentres con uno cada vez que salgas a caminar por el centro de la ciudad.
Hacía 12 años que la empresa automovilística rusa Avtovaz no exportaba vehículos de dicha marca a Cuba, declaró Mijail Riabov, gerente de la planta automotriz en Ishevsk. Mucho ha cambiado después de tanto tiempo. Por ejemplo, la compañía AvtoVAZ (Avto Volzhsky Avtomo-bilny Zavod; en español, Autofábrica de Automóviles del Volga), ya no tiene vínculos con Fiat, como a finales de los sesenta, sino que hoy es socia minoritaria del conglomerado Renault/Nissan, el cual posee el 67 por ciento de las acciones del grupo ruso. De ahí que en 2010 dejaran de fabricar el modelo Lada derivado del legendario Fiat 124. Los “abuelos” de la Isla se han convertido en fósiles.
Sin embargho, las nuevas generaciones del árbol genealógico Avto-VAZ podrían irse imponiendo paulatinamente, pues el presidente de esta empresa, Nicolas Maure, ha señalado a Cuba como “uno de sus mercados de exportación preferidos”, al que seguirá suministrándole autos “en cantidades crecientes”.
La primera cita de esta renovada amistad ocurrió en 2016, en el contexto de la Feria Internacional de La Habana. Allí se expusieron los modelos Vesta y Largus Croos, y luego fueron donados al Ministerio de Transporte (Mitrans). Durante seis meses, ambas piezas sobrevivieron a la exhaustiva evaluación del Instituto de Investigaciones del Transporte.
Juventud Técnica [2] contactó con el Departamento de Tecnología del centro para conocer los detalles de las pruebas técnicas. Lamentablemente, sus evaluaciones son confidenciales, puesto que se “dedican a sacarle fallas a los carros, no a vanagloriarlos”, y la publicación de los resultados podría afectar a los fabricantes. Por suerte, el departamento reveló que los beneficios de dichos autos se centran en que son “modernos, buenos, relativamente baratos”, y que Rusia otorga créditos para la compra de estos.
Aprobados los exámenes, el Mitrans encargó 344 ejemplares para destinarlos a Taxis Cuba, que pertenece al Grupo Empresarial de Transporte Automotor.
“Los carros tienen una garantía de cien mil kilómetros. El contrato firmado avaló la sostenibilidad del vehículo, las piezas de garantía para las posibles afectaciones en estos primeros kilómetros, y ya se rubricó el contrato para las piezas de repuesto posteriores a ese período. Además, están en Cuba las piezas para mantenimiento, y se adiestraron los mecánicos de las unidades empresariales que tienen los autos asignados; o sea, se garantizó un contrato integral”, declaró el director general de Taxis Cuba, Jorge Luis Díaz Hernández, a la colega Lissy Rodríguez Guerrero, del periódico Granma.
Los “nietos” Lada nacen adaptados a los nuevos tiempos: con controles de tracción y estabilidad, climatizador automático, sensores de parking, cuatro elevalunas eléctricos, sistema de navegación integrado, asientos térmicos, entre otras pacotillas.
Alexis Blanco Cabreras, de Taxis Cuba, que tiene su nombre en la nómina de los choferes de servicio de arrendamiento, maneja desde febrero uno de los nuevos Lada Vesta y opina que el auto sería mejor si no le “hubieran quitado algunos accesorios”, como el piloto automático o el control de la reproductora de audio, que se hallan normalmente en el timón.
Al final, el cliente siempre tiene la razón. Antes de la llegada de los Lada, Blanco Cabreras manejaba un Kia, así que pudo afirmar, basado en la comparación, lo mejor de su nuevo coche: “Que es nuevo”, dijo sin escrúpulos.
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| Infografía: Roberto Javier Quintero Gutiérrez |
