Resultados de la encuesta

ESCRITOR PRIVILEGIADO DE UNA AVENTURA INÉDITA

Doctor Ernesto Estévez Rams, del Instituto de Ciencia y Tecnología de los Materiales de la Universidad de La Habana.

“De adolescente buscaba ávido el último núme­ro con la sección que describía cómo hacer cosas, mi favorita. JT ha tenido varias líneas editoriales, pero todas signadas por el afán de educar a los más jóvenes. El mayor mérito ha sido permanecer, cuando tantas cosas han desaparecido o desvir­tuado su propósito.

“En la crónica de esa increíble aventura inédi­ta que ha sido construir una ciencia para todos, partiendo de un país inculto científicamente, JT es uno de sus escritores privilegiados. Ese lugar se lo ha ganado con honestidad y perseverancia”.
Como único espacio de debate y reflexión, aplau­de sus artículos de profundidad que evitan “la mera propaganda manca”, la visión descolonizadora de la ciencia y su papel en la sociedad moderna.

 

OPORTUNIDAD PARA EL INTERCAMBIO SOBRE TEMAS CANDENTES

Doctor en Ciencias Técnicas José Luis García Cuevas, asesor del ministro de Educación Superior.

La escogió para publicar, casi 40 años atrás, su primer artículo. El trabajo del incipiente ingeniero, graduado en la República Democrática Alemana y pedagogo en ciernes, versaba sobre los microscopios electrónicos y los tubos de rayos catódicos, esos que hoy son desplazados por las pantallas LED.

Este medio, opina hoy, ha abierto oportunidades al debate e intercambio sobre temas candentes de la ciencia, se ha mantenido fiel a los principios del método científico, ha incursionado en el perio­dismo científico de investigación y ha divulgado importantes logros de la investigación y la innova­ción de los jóvenes cubanos.

JT ha desarrollado una labor meritoria, útil, y no solo para los jóvenes, sino para la sociedad cuba­na en general”.

SUSCITAR MAYOR ATENCIÓN DEL PÚBLICO JOVEN

Doctor Jorge Pérez Ávila, director del Instituto de Medicina Tropical Pedro Kourí.

“Está bien diseñada, tiene calidad, pero necesita ser más atractiva para los jóvenes, para que pueda ser incorporada a la lista de sus preferencias en me­dio de la enorme competencia audiovisual en que vivimos”, medita el científico y a la vez escritor, muy preocupado por un fenómeno universal: los jóvenes han dejado de leer. Aun así, dice, la prensa escrita tiene un papel importante en su formación, en su versión tradicional y también en el entorno digital.

“Aprecio mucho la calidad y rigor técnico de sus materiales, su lenguaje claro. Es una revista muy buena, cumple una función importante y es una lástima que (…) no sea a color para lograr ser más atractiva”.

ESCENARIO PARA LA DIFUSIÓN DE CONOCIMIENTOS SUSCITAR MAYOR ATENCIÓN DEL PÚBLICO JOVEN

Doctor en Ciencias Luis A. Montero-Cabrera, del Laboratorio de Química Computacional y Teórica de la Universidad de La Habana.

Tras cinco décadas de andar contra viento y marea, JT se erige como el “único escenario de discusión y difu­sión de conocimientos especializados en ciencia y tec­nología en Cuba para todo el pueblo, y lo hace bien”.

A la par señala como debilidad su limitado alcance por su corta tirada y su periodicidad muy espaciada. Por eso apuesta por “aumentar su acceso mediante las TIC, usar estrategias comunicativas que atraigan el auditorio”.

Para él, que intuye la aparición de JT en 1965 como alternativa cubana de la revista Mecánica Popular, “es imprescindible una presencia importante en Twitter y en Facebook”, como los equivalentes de Science, Nature y Scientific American.

 

UNA COLECCIÓN DE MEDIO SIGLO

Tres generaciones de una familia atesoran la historia de Juventud Técnica.(Foto: Cortesía de la familia)

En 1965, Pastor Piloto Marín compró el número inicial de Juventud Técnica. Apasionado por temas como electrónica, informática, ciencia y tecnología, el profesor de la Academia de las Fuerzas Armadas Revolucionarias inició desde entonces una colección, continuada por su hijo con genética persistencia, la cual celebra bodas de oro junto con esta publicación.

Hoy, desde sus 30 años de edad, Pastor Damián Pi­loto Carbonell, el continuador, rememora su tempra­na seducción por aquellas revistas del padre: “A los seis años leí un artículo sobre la creación de los Joven Club y me enganché con JT. Así comencé a frecuen­tar con el viejo los puntos de venta para comprarla”.

Licenciado en Informática, si bien aplaude su per­manencia, revela insatisfacciones, sugerencias y cri­terios sobre la evolución y actualidad de esta revista que influyó en su formación profesional. Considera apropiado el lenguaje utilizado por JT, como la ar­monía entre su diseño y los tiempos que transcurren. Más, opina que el volumen y la variedad temática han decrecido, así como la presencia de soluciones elec­trónicas y para el hogar. En cuanto a las primeras, se­ñala que en ocasiones se ofrecen como innovaciones dispositivos adición iniciada por su abuelo y continua­da por papá.ya existentes en el mercado.