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“La sociedad aún no identifica como repudiable determinadas prácticas con las aves como lo hace con otros animales afectivos”

Yanel Blanco Miranda
23 diciembre 2025 | 1 |

La captura y comercio ilegal de aves es una de las principales problemáticas que enfrenta la inspección estatal, explicó Antonio Casanova Guilarte, director general de la Oficina de Regulación y Seguridad Ambiental. /Foto: Archivo JT


El control y protección de especies de especial significación para la biodiversidad en el país y el comercio internacional de especies amenazadas de la fauna y flora silvestre es uno de los temas relevantes que atiende la Oficina de Regulación y Seguridad Ambiental de Cuba.

En conferencia de prensa, Antonio Casanova Guilarte, director general de esa entidad adscrita al Ministerio de Ciencia, Tecnología y Medio Ambiente (CITMA) explicó que “no todas las especies de flora y fauna silvestre del país son responsabilidad de la Oficina. Eso sería competencia del Ministerio de la Agricultura (MINAG)”.

El especialista precisó que ellos solo responden por las de especial significación para la Isla y aquellas que son objeto de comercio internacional y están reguladas por la Convención sobre el Comercio Internacional de Especies Amenazadas de Fauna y Flora Silvestres (CITES).

Y mencionó que en Cuba, “el comercio ilegal de aves es una de las principales problemáticas que enfrenta la inspección estatal, no solo la ORSA. También las especies madereras y los moluscos terrestres, como las polimitas son cotizadas para su venta”.

En este sentido, el directivo aclaró que el enfrentamiento desempeña un papel importante que tributa a la educación ambiental, a evitar impunidad, o esa aparente impunidad que puede haber, pero que demanda elevar al mismo nivel las acciones de prevención.

“Podemos hacer mil operaciones; cinco mil, el año que viene, diez mil al siguiente, pero si no se lleva al mismo nivel la prevención es imposible contener los problemas asociados a eso, porque los mecanismos de control tienen costo-beneficio.

“Y no es económicamente viable poner un aduanero en frontera por cada turista que llegue a Cuba. No se puede, en las condiciones actuales, elevar indiscriminadamente las acciones de enfrentamiento. No hay cómo hacerlo. Además, hay que tener en cuenta que cuando tomamos medidas, ya el daño está hecho y en muchos casos es irreversible.

“Hay especies que han llamado menos la atención, como los rapaces (gavilán, cernícalo) que pierden la capacidad de subsistir en el medio natural una vez extraído de su entorno”.

Al hablar de la sociedad y cómo percibe este asunto, Antonio Casanova manifestó que “esta generalmente identifica y rechaza con mucha fuerza el maltrato de un animal afectivo (gato, perro, incluso un caballo), pero no vemos el mismo rechazo a tener una cotorra en una jaula.

“No identificamos ese mismo impacto. Y en eso tenemos la responsabilidad, de conjunto con otras autoridades, de hacer una comunicación más efectiva.

“Divulgar un poco más los principales hechos. Casi siempre las redes sociales nos invaden con lo que no hacemos, pero las autoridades somos lentas en mostrar lo que hacemos.

“En los últimos años, sobre todo a partir del plan gubernamental que coordina el Ministerio del Interior para el enfrentamiento a delitos e ilegalidades que afectan los recursos naturales, el nivel de actuación ha ido creciendo.

“Sin embargo, la percepción social no es esa. Y pasa mucho. Quizás debemos hacer más, pero no pasa tanto por cuánto más hacemos sino por cómo somos capaces de mostrar lo que hemos hecho.

“Si pululan determinadas ofertas de comercialización de aves en las redes y no se muestra también el enfrentamiento se piensa que no se hace nada. Y hablamos de que en los últimos cinco años se han decomisado un promedio de más de 300 especies”.

A la pregunta de cuál es su accionar cuando ven publicaciones en Facebook u otra plataforma ofertando especies cubanas, el directivo de la ORSA apuntó que las captan y las transfieren a quienes tienen la responsabilidad de tramitarlas: guardabosques, el MINAG, entre otras entidades.  

“Como decía, la sociedad aún no identifica como repudiable determinadas prácticas con las aves como lo hace con otros animales afectivos.

“Si usted pone a pelear a dos perros lo ven como algo malo (y lo es), pero si hace competir a dos aves, por ejemplo, en canto, eso está bien (y no lo está). Hay determinados procedimientos que representan alguna lesividad para esas especies y hoy todavía no se identifican.  

“Pero el enfrentamiento no es solo responsabilidad de la ORSA. El MINAG es rector de la flora y fauna silvestre, guardabosque es primordial para esto y otros cuerpos especializados del Ministerio del Interior para accionar en las redes.

Hoy la Oficina no posee la capacidad para evaluar si este número de teléfono existe o no, si esa comercialización es real o creada en las redes. Si se promueve desde las casas, no tenemos la facultad para invadir ese espacio, pues lleva una orden. Es decir, hay un grupo de particularidades asociadas a esto que no son tan sencillas.

“Otro aspecto es que la ORSA no está concebida en su diseño como un cuerpo de enfrentamiento, como puede ser guardabosques, principal velador de nuestros recursos naturales en este caso particular. Las autoridades nacionales reguladoras no se crearon con esa finalidad.

“Y ese es uno de los elementos que, por supuesto, también complejiza el tema. Pero damos un seguimiento a la red, fundamentalmente con el tema aves porque es quizás, el recurso de la biodiversidad más afectado y que genera sensibilidad”.

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Comentarios

    Giraldo Alayon 23/12/2025

    La cacería ilegal de aves silvestres es muy posiblemente el mayor problema que enfrenta la biodiversidad en Cuba, por la gigantesca magnitud de éste. Es ya un problema social, cultural y de una profunda ignorancia. Hay que enfrentarlo con acciones enérgicas y con la aplicación de las leyes ambientales de nuestro país. De no ser así en breve vamos a ser testigos de la desaparición de un número apreciable de nuestra ornitofauna.