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Luces y sombras de la IA en 2025

Raul Abreu Martin
24 diciembre 2025 | 0 |

Según Forbes, la inteligencia artificial forma ya parte de la vida diaria de dos terceras partes del planeta. Esta tecnología, cuyo uso social es muy reciente, ha tenido un auge exponencial desde el lanzamiento de ChatGPT, en noviembre de 2022. En tres años los avances han sido notables, y vamos a resumir lo que han sido algunos puntos destacados (y otros no tanto) de la IA en 2025, tanto en el mundo como en Cuba.

¿El año de los agentes?

La mayoría de predicciones realizadas durante 2024 apuntaban a que este año sería el de la explosión de los agentes de inteligencia artificial. Sistemas capaces de asumir proyectos completos, planificar tareas, coordinar recursos y entregar resultados sin supervisión humana. Las expectativas no tuvieron mucho que ver con la realidad.

Un estudio de Scale AI evaluó algunos de los agentes, con resultados llamativos. Manus tuvo un rendimiento de 2,5% de entregas aceptables, superando a Grok (2,1%), GPT-5 (1,7%) y Gemini 2.5 Pro (0,8%). Según las pruebas, menos de tres proyectos habrían superado las exigencias de un cliente real.

Generada con Gemini

La empresa consultora y de investigación de las tecnologías de la información, Gartner, dice que solo unos 130 de los miles de proveedores de IA agentística son reales. Muchos de ellos recurren al lavado de imagen de agente: el cambio de marca de productos existentes, como asistentes de IA, automatización robótica de procesos (RPA) y chatbots, sin capacidades agentísticas sustanciales.

“La mayoría de las propuestas de IA agentística carecen de valor significativo o retorno de la inversión (ROI), ya que los modelos actuales carecen de la madurez y la capacidad de acción necesarias para alcanzar de forma autónoma objetivos de negocio complejos o seguir instrucciones matizadas a lo largo del tiempo”, afirmó el analista de datos Anushree Verma.

Un reporte de IBM asegura que necesitamos algo más que mejores algoritmos para que agentes de IA gestionen de forma autónoma la toma de decisiones complejas. En concreto, avances en razonamiento contextual, pruebas para casos extremos y análisis de estrés. Además, diseñar mecanismos para acciones de reversión y garantizar registros de auditoría.

Sí, ha sido un año donde los agentes han tenido un mayor protagonismo, pero al parecer el impacto no ha sido el prometido. Todavía su adopción no es total, hay limitación en capacidades y faltan datos. Podemos esperar un auge, pero no podemos asegurar que 2025 haya sido “el año de los agentes”.

La IA multimodal

Las herramientas de inteligencia artificial han pasado de tener una interacción basada en entradas y salidas de texto a soportar diversos medios como imágenes, audio y video. La capacidad de leer, escuchar y visualizar hacen que sus “sentidos” se asemejen a los nuestros.

Se ha vuelto una práctica habitual en distintos niveles que, por ejemplo, se envíe una imagen a un chatbot de IA para que ayude a interpretarla, pedir un análisis de un gráfico o guía visual, enviarle audios y generar pequeños videos. Usuarios han visto en esta mejora un sistema más amigable a la hora de interactuar.

Generada con Gemini

Sin embargo, esa interacción excesiva trae una letra pequeña. Además de la ya vista proliferación de imágenes y vídeos generados con IA y “vendidos” como información, las empresas utilizan los datos para promocionar sus productos.

Jennifer King, miembro de Stanford HAI Privacy and Data Policy, advierte que “si compartes que quieres recetas saludables para el corazón, el algoritmo te etiqueta como vulnerable en términos de salud y, de repente, los anuncios de seguros y medicamentos inundan tus feeds, todo porque los gigantes multiproducto fusionan tus chats de IA con consultas de búsqueda, compras y actividad en las redes sociales”.

IA y la ciencia en 2025

No es secreto que la inteligencia artificial tiene un impacto transformador en los procesos donde se implementa de una forma correcta. Siempre hubo (y hay) una preocupación por sus posibles usos éticos en investigaciones científicas, un área en la que ha tenido explotación durante estos últimos meses.

“El descubrimiento científico tradicional se centra en observaciones experimentales y modelos teóricos, formula hipótesis científicas e induce principios generales, como las leyes físicas. En cambio, la IA emplea un enfoque basado en modelos para descubrir automáticamente patrones ocultos a partir de datos a gran escala, evitando la necesidad de hipótesis”, refleja un artículo de la revista Nature.

Este año, expertos de Harvard, la universidad Jiao Tong de Shanghai y del Instituto de Física de la Academia de Ciencias de China usaron inteligencia artificial para monitorear constantemente baterías de estado sólido, ajustando dinámicamente los parámetros de carga (como el voltaje y la velocidad) para evitar daños por cortocircuitos, que suelen ocurrir con frecuencia.

Generada con Gemini

La inteligencia artificial también está teniendo un papel preponderante en el diseño de proteínas para aplicaciones en descubrimiento de fármacos, biotecnología y biología sintética. Su uso garantiza precisión y velocidad para esta tarea. Astrónomos del observatorio Vera C. Rubin emplean herramientas de IA para analizar las imágenes del espacio exterior tomadas desde el centro ubicado en Chile.

Los laboratorios autónomos son instituciones que usan inteligencia artificial para realizar investigaciones en química, ciencia de materiales y ciencias biológicas. Los más potentes automatizan la generación de hipótesis, diseño y ejecución de experimentos, análisis de datos y extracción de conclusiones. Incluso, y reformulan los planteamientos para posteriores investigaciones.

ChatGPT, Gemini, Claude, DeepSeek…

La IA en 2025 arrancó con el lanzamiento de DeepSeek-R1, un modelo chino de código abierto que tuvo gran éxito por sus funciones de razonamiento.

El 23 de enero se publicó el Último Examen de la Humanidad, una herramienta para la evaluación de grandes modelos de lenguaje. El cuestionario consiste en tres mil preguntas sobre unos cien temas.

En marzo, ingenieros eléctricos y de ciencias de la computación crearon un sistema de inteligencia artificial conocido como Super-Turing AI. Su diseño se pensó para funcionar con más similitud a la forma del cerebro humano. A diferencia de los LLM tradicionales, esta fusiona procesos clave, agiliza las operaciones y mejora la eficiencia.

Poco tiempo después, OpenAI presentó Operator, su primer agente para realizar compras y reservas de forma autónoma. ChatGPT Deep Research llegó el 3 de febrero, permitiendo al modelo navegar por Internet para crear respuestas más profundas.

Generada con Gemini

Google anunció en mayo el lanzamiento del modo IA para el buscador y Veo 3, su modelo más avanzado de generación de vídeo. Dos días después, el 22 de mayo, Anthropic presentó oficialmente Claude 4, que destacó por su autonomía durante horas en flujos de trabajo.

La carrera siguió con Gemini 2.5, que estableció nuevos estándares de contexto, el despliegue de ChatGPT Agent, GPT-5 (con menos alucinaciones), Claude Opus 4.1 (genial para programación), Sora 2, Nano Banana, el navegador ChatGPT Atlas y DeepSeek-V3.2. El año cierra con Gemini 3.0 y GPT-5.2.

Negocios, empresas y despidos

Una pesquisa de la consultora estratégica McKinsey & Company refleja que el 88 por ciento de los encuestados declararon un uso regular de IA en al menos una función empresarial. Eso supone un aumento del diez por ciento con respecto a 2024. Sin embargo, su adopción aún se encuentra en una fase de prueba piloto.

Los aumentos de ingresos se reportan con mayor frecuencia en áreas como marketing, ventas, estrategia, finanzas corporativas, y desarrollo de productos y servicios. Más de la mitad de los encuestados han experimentado al menos una consecuencia negativa, y casi un tercio hace hincapié en la inexactitud de la IA.

La inteligencia artificial fue responsable de casi 55.000 despidos en EE. UU. en 2025, según la consultora Challenger, Gray & Christmas. Grandes empresas, como Amazon y Salesforce, recortaron miles de puestos de trabajo y citaron la IA como un factor. Los recortes de empleos totales superaron el millón en 2025, el nivel más alto desde 2020, según Challenger.

Regulaciones, geopolítica e impacto ambiental

La regulación de la IA ha sido, como es común sobre la tecnología, uno de los temas más abordados en 2025. La Ley de IA de la Unión Europea, con implementación durante 2025, planea evaluar sistemas de inteligencia artificial de acuerdo a sus normas. Su incumplimiento puede suponer multas, lo que hace que algunas empresas sean reticentes a ingresar en el mercado europeo.

Por otra parte, el gobierno de Trump firmó una orden ejecutiva que anula leyes estatales de inteligencia artificial. Así, la legislación se centraliza y las empresas no tienen que lidiar con las regulaciones existentes en cada territorio y el consecuente ajuste de políticas.

En América Latina, los temas de mayor preocupación son la generación de imágenes íntimas sin consentimiento, educación, propiedad intelectual, generación de contenido falso, y violencia digital.

Estados Unidos y China lideran a nivel global lo que se ha denominado como la “carrera de la IA”. Donald Trump ha intentado con presiones y aranceles frenar al gigante asiático, que continúa con sus planes de desarrollo de inteligencia artificial.

El costo ambiental del uso de sistemas de IA se mantiene en el centro del debate. Hemos visto que prácticamente cada mes hay nueva versión de algún modelo.

“Dado que tratamos de construir centros de datos a un ritmo en el que no podemos integrar más recursos de energía renovable en la red, la mayoría de los nuevos centros son alimentados por combustibles fósiles”, señaló Noman Bashir, investigador del Instituto Tecnológico de Massachussets.

Los más grandes pueden consumir hasta 18,9 millones de litros diarios, según el Instituto de Estudios Ambientales y Energéticos. Eso es aproximadamente la demanda diaria de agua de una ciudad de hasta 50 mil personas. Pedirle a una IA que diga la capital de Francia consume 23 veces más energía que hacer esa consulta en Google, calcula Jon Ippolito, profesor de la Universidad de Maine.

¿Qué pasó con la IA en Cuba durante 2025?

Nuestro país no ha quedado atrás en materia de inteligencia artificial durante este año. Se reconoce el potencial transformador que tiene esta tecnología, se debate en escenarios gubernamentales, académicos y empresariales, y se presentan soluciones impulsadas por IA. Este último es el aspecto que verdaderamente puede impactar en el desarrollo de la nación.

En enero, se presentó la Estrategia de Desarrollo de la Inteligencia Artificial en Cuba. Tiene seis ejes estratégicos: ética y marco normativo; capital humano; aplicaciones y servicios; administración pública; ciencia e innovación, y comunicación social. Cada una de esas áreas evalúa posibles escenarios de aplicación de la IA, así como su divulgación y educación respecto al tema.

Dos meses más tarde, la mypime Avangenio presentó SocIA, una “plataforma de agentes inteligentes que se emplea para necesidades específicas sincronizadas con la organización que la emplee, lo cual permite una mejor sinergia para la obtención de resultados”, según refleja Cubadebate.

Sin dudas, el evento que marcó la IA en 2025 para Cuba fue el lanzamiento de CecilIA, el primer modelo de lenguaje cubano. Su entrenamiento se realizó con datos de diez años de periódicos cubanos relevantes, Ecured, leyes cubanas y obras literarias del país. Puede utilizarse para generación de textos, análisis de sentimiento, traducción e investigación de fenómenos lingüísticos.

La inteligencia artificial fue por primera vez uno de los ejes temáticos de la Feria Internacional de La Habana, transformando al evento en un escenario donde exponer avances, a la par de convertir a la cita en una más inteligente y a tono con las tendencias internacionales. Otros eventos como Cibersociedad 2025 dedicaron sesiones enteras a debatir e intercambiar experiencias sobre la inteligencia artificial en Cuba y otros países.

El año cerró con la presentación del Consorcio de Inteligencia Artificial en Cuba, una organización que agrupa entes gubernamentales, universidades y empresas estatales y privadas. Rafael Luis Torralbas Ezpeleta, Presidente del Parque Científico Tecnológico de La Habana, dijo a Juventud Técnica que “pretende unir esfuerzos, pues se concibe como un frente transversal de coordinación y colaboración estratégica con la misión de impulsar el avance de la Inteligencia Artificial en el país”

“No se trata de que Cuba tenga su propia IA Generativa, se trata de aprovechar las tecnologías existentes, combinarlas con desarrollos propios, entrenarlas en nuestros contextos y orientarlas a la solución de nuestros propios problemas”, añadió. El próximo paso será la oficialización de la pertenencia del Consorcio a la AI Alliance Network.

Yailé Caballero Mota, Profesora Titular de la Universidad de Camagüey, explica que “el consorcio nos permite analizar, adaptar y aplicar los principios y mejores prácticas que se discuten en foros globales a nuestro contexto específico. Nos permite crear un ecosistema de IA interno que sea interoperable y esté actualizado con los estándares internacionales de responsabilidad y transparencia”.

Además, otorga una “autoridad y estructura para generar una posición nacional coherente sobre gobernanza de IA, participar en diálogos internacionales con una voz unificada y técnica, y evitar que la gobernanza global de la IA sea dictada únicamente por las grandes potencias tecnológicas”.

Ha sido un año en que Cuba ha comenzado a dar pasos más grandes en la creación de herramientas impulsadas por inteligencia artificial, enfocadas a un público más general. A la par, desde el escenario académico y científico continúan los debates sobre el impacto de esta tecnología en la realidad cubana, y las posibles aplicaciones de la misma.                          

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