10 errores frecuentes relacionados con el lenguaje médico

Autor: 

Cristian Martínez González estudiante de Periodismo
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29 Septiembre 2021
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La lengua es un tesoro de todos y, en consecuencia, más que preocuparnos todos por resguardarlo, al mismo tiempo debemos ocuparnos. Por tal razón, la columna semanal «Buen Idioma» propone un acercamiento a 10 errores relacionados con el lenguaje médico, en el que también se observan frecuentemente deslices e imprecisiones semánticas, ortográficas y gramaticales.

1) Médica es el femenino de médico

El femenino del sustantivo médico es médica, única forma que debe usarse en referencia a la mujer que ejerce la medicina. Conviene recordar que los nombres que denotan profesiones, cargos, títulos o actividades humanas y que, por su configuración morfológica, posean moción de género deben usarse en femenino cuando se refieran a una mujer: médica veterinaria, médica forense, la galena, la ingeniera, la música, la química, la abogada…, como señalan las obras académicas.

2) Libido no es lo mismo que lívido

Para referirse al término que en psicología alude al ‘deseo sexual, considerado por algunos autores como impulso y raíz de las más varias manifestaciones de la actividad psíquica’, el vocablo adecuado es libido, cuya pronunciación es [libído]. Se trata de una palabra llana terminada en vocal, de ahí que no deba tildarse gráficamente.

Recordamos que libido es un sustantivo de género femenino: la libido (no ⊗el libido), que no debe confundirse con el adjetivo lívido, pronunciado [líbido]. De acuerdo con la última edición del Diccionario de la lengua española, proviene del latín livĭdus y significa ‘amoratado’, ‘intensamente pálido’: «Destaca la enorme palidez de su cara, empolvada, lívida» (Vallejo Eclipse [Esp. 1980]).

3) Diabetes, no diabetis

Según el Diccionario de la lengua española, el nombre de la ‘enfermedad metabólica caracterizada por la eliminación excesiva de orina, adelgazamiento, sed intensa y otros trastornos generales’ es diabetes. Como señala el Libro de estilo de la lengua española, no son correctas las formas ⊗diabetis ni ⊗diábetes, forma que en algunos países de América se oye a menudo.

4) Severo no significa ‘grave’

En casos como «un comportamiento más severo del cuadro clínico de la COVID-19» se ha usado impropiamente el término severo. Se trata, como señala el Diccionario panhispánico de dudas, de un calco del inglés. En español, severo significa ‘duro en el trato o castigo, o rígido en la observancia de una norma’ y ‘que denota severidad’. Por tanto, debe evitarse el uso de severo como sinónimo de extremo, grave, importante o serio, que nos llega por influjo del anglicismo severe.

5) Estasis se escribe sin tilde

La grafía apropiada en español para referirse al término del latín científico stasis es estasis, pronunciado [estásis]. Este sustantivo femenino tiene dos significados: uno empleado en biología (‘estabilidad en el proceso evolutivo de las especies’) y otro usado en medicina (‘estancamiento de sangre o de otro líquido en alguna parte del cuerpo’): «La microcirculación del intestino frente a estas circunstancias presenta estasis circulatoria» (Revista Cubana de Pediatría [Cub. 2009]). No debe confundirse con éxtasis, que tiene, entre otras acepciones, la de ‘estado placentero de exaltación emocional y admirativa’.

6) Estadio, no estadío

La voz estadio, además de aludir al ‘recinto con grandes dimensiones con graderías para los espectadores, destinado a competiciones deportivas’, también se emplea con el sentido de ‘período o fase de un proceso’, como se observa en «La enfermedad se encuentra en un estadio avanzado». Aunque es frecuente escuchar la pronunciación ⊗[estadío], cuya grafía sería ⊗estadío, esto es inadecuado. En todos los casos debe decirse [estádio].

7) Auscultar, no oscultar

Del latín auscultāre llegó al español la voz auscultar, la cual se emplea en medicina con el sentido de ‘aplicar el oído a la pared torácica o abdominal, con instrumentos adecuados o sin ellos, a fin de explorar los sonidos o ruidos normales o patológicos producidos en los órganos que las cavidades del pecho o vientre contienen’.

El Diccionario académico, que documenta esta voz desde el año 1884, también recoge otra acepción de auscultar: ‘sondear el pensamiento de otras personas, el estado de un negocio, la disposición ajena ante un asunto, etc.’. En ambos casos, lo apropiado es auscultar, no ⊗oscultar, como en ocasiones se escucha indebidamente.

8) Condición no es sinónimo de enfermedad

En español, condición no equivale a enfermedad, afección, trastorno o estado de salud. Estos usos no son más que un calco del inglés condition, lengua en la que sí se emplea con tales sentidos. Así, en frases como ⊗«la condición diabética» lo recomendado sería hablar de «la enfermedad diabética».

Por otra parte, como señala la Fundación del Español Urgente, patología (‘parte de la medicina que estudia las enfermedades’ y ‘conjunto de síntomas de una enfermedad’) solo puede considerarse sinónimo de enfermedad en un uso no especializado.

9) Cirugía no significa operación

Según el Diccionario académico, cirugía alude a la ‘especialidad médica que tiene por objeto curar operando la parte afectada del cuerpo’. Por tanto, no debe usarse como sinónimo de operación, tal y como se observa en «una cirugía de cáncer de próstata», en lugar de lo recomendado «una operación de cáncer de próstata». El uso antes expuesto es un calco del inglés surgery, lengua en la que ese vocablo sí significa ‘operación’ e ‘intervención’. Asimismo, insistimos en que las especialidades médicas se escriben con minúscula, a no ser que formen parte del nombre de una asignatura o estudios reglados, o un departamento o área de un hospital.

Por último, quizás usted alguna vez se haya preguntado por qué razón se escribe cirujano con j y cirugía con g. Cirugía se escribe con g porque proviene del latín chirurgĭa, y este del griego χειρουργία cheirourgía. En cambio, cirujano debe escribirse con j porque el sonido fuerte [j] de cirugía solo se puede representar delante de la a con la letra j, como ha explicado la Real Academia Española en su cuenta en Twitter.

10) En el cerebro, mejor que a nivel cerebral

En los medios de comunicación se observan expresiones como «falta de flujo sanguíneo a nivel cerebral», en la que se debió escribir «falta de flujo sanguíneo en el cerebro». De acuerdo con el Diccionario panhispánico de dudas, en el lenguaje culto, las construcciones «a nivel + adjetivo» y «a nivel de…» deben evitarse cuando se usan como sustitutos de con respecto a, en el ámbito de, entre o en.

¿Y usted conocía todas estas imprecisiones? ¿Propone alguna más?

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