Cuba presentó los principales resultados de las acciones preventivas y de enfrentamiento a las drogas correspondientes a 2025 en un encuentro de la prensa con la Comisión Nacional de Drogas, donde autoridades del sistema de justicia y del Ministerio del Interior expusieron cifras, operaciones y medidas adoptadas en un contexto internacional complejo, con el objetivo de reforzar la política de tolerancia cero y consolidar una estrategia integral que combine prevención, control y cooperación.

La ministra de Justicia de Cuba, Rosabel Gamón Verde, subrayó que el país mantiene un enfoque integral que articula prevención y enfrentamiento, respaldado por ajustes normativos posteriores a la Constitución de 2019 y por la participación coordinada de instituciones y organizaciones sociales.
La funcionaria señaló que el escenario internacional estuvo marcado por la expansión de drogas sintéticas y opioides, al tiempo que reafirmó la posición del país frente al fenómeno.
“La voluntad política es abordar esta temática con un enfoque integral que logre el equilibrio adecuado entre prevención y enfrentamiento bajo el principio de tolerancia cero”, afirmó.
En su exposición destacó la consolidación del trabajo interinstitucional, la incorporación de nuevos ministerios a la Comisión, así como la inauguración del Observatorio Nacional de Drogas, con redes de investigación, información y alerta temprana.
También resaltó el rigor del sistema penal tras la aprobación del Dictamen 476 por el Tribunal Supremo Popular, así como las cifras judiciales que muestran altos niveles de sanción en delitos vinculados a drogas, lo que confirma la prioridad del tema como asunto de seguridad nacional.

El coronel Juan Carlos Poey Guerra, jefe del órgano especializado antidrogas del Ministerio del Interior, expuso los resultados operativos y describió un escenario de mayor complejidad asociado al tráfico regional y a nuevas sustancias psicoactivas.
Explicó que la mayor parte de la droga asegurada proviene de recalos en costas tras operaciones de narcotraficantes en áreas cercanas, fenómeno que representó el 90 por ciento de lo ocupado, con más de 1 900 kilogramos asegurados en 53 hechos durante el año.
“Las incidencias que pudieran vulnerar la frontera, el escamoteo de droga y el cultivo de marihuana constituyen hoy las principales fuentes de abasto al mercado ilícito en el país”, señaló.
Su intervención también abordó la detección de intentos de introducción por vía aérea y marítima, la identificación de cannabinoides sintéticos y el impacto del llamado “químico” o “papelito” como droga de mayor incidencia.
Asimismo, destacó la cooperación internacional, el intercambio informativo con decenas de puntos de contacto y el fortalecimiento de capacidades técnicas, incluidas unidades caninas y laboratorios especializados.

El primer coronel Ivey Carballo Pérez, jefe del Estado Mayor de las Tropas Guardafronteras, explicó las complejidades operativas derivadas de la extensa línea costera del archipiélago y la importancia del apoyo ciudadano en la detección de recalos. Destacó el papel de las fuerzas navales como barrera frente al tráfico regional y la cooperación mantenida con servicios internacionales.
“El esfuerzo de nuestros guardafronteras es reconocido como un muro de contención a la droga que se intenta introducir”, expresó.
Cuba no es productor, almacén ni territorio de tránsito de drogas. En un contexto internacional donde la fabricación de metanfetamina y la aparición de nuevas sustancias psicoactivas han alcanzado niveles históricos y las redes de tráfico emplean métodos cada vez más sofisticados, la nación fortalece su política de enfrentamiento y prevención así como una marcada disposición a la cooperación internacional para el control del tráfico en la región del Caribe.
