Yuslín es profesora del Departamento de Física Aplicada y vicedecana de investigación y posgrado de la Facultad de Física de la Universidad de La Habana ./Foto: Sheryl Márquez Vega
La clase de piano no resultó, y la ingeniería industrial tampoco. Comenzó los estudios de esa carrera en la Universidad Tecnológica de La Habana José Antonio Echeverría y bastó su primera experiencia práctica para replantearse un nuevo futuro.
La antigua fábrica de circuitos impresos Palma PCI fue ese escenario que lo cambió todo. A Yuslín González Abreu, más que interesarle los métodos de optimización de procesos, la cautivó el procedimiento de litografía para imprimir circuitos y ello decidió su próximo paso.
Dejó la ingeniería, volvió a casa, comenzó un periodo de incertidumbre sobre qué hacer, hasta un buen día en el que su madre, lectora del periódico Tribuna de La Habana, encuentró una convocatoria para estudiar la carrera de Física en la Universidad de La Habana a través de una prueba de aptitud.
La prueba no era un examen de ingreso tradicional, sino un reto que valoraba más la creatividad, la intuición y la capacidad de resolver problemas físicos con razonamiento propio, algo para lo que ella solo contaba con conocimientos básicos y mucha curiosidad.
En 2003, tras aprobar el examen y completar el requisito de Historia de Cuba, Yuslín inicia como estudiante de la licenciatura de Física, en un lugar que aún hoy no la deja escapar.
“La Facultad de Física es adictiva”
Para quien estuvo en otras instituciones, la comparación se vuelve casi inevitable. Yuslín conoce bien el trabajo de los profesores con los estudiantes y hasta puede recordar sus años como alumna; entonces no resultará extraño que sea esta una de sus principales motivaciones delante de un aula.
“La Facultad de Física es adictiva. La atención de los profesores siempre ha sido muy buena. Independientemente del nivel de vida que tuviéramos, nos atendían de una manera muy personalizada, inculcando la responsabilidad y la ética en nosotros. Su dedicación te motivaba a venir todos los días a pesar de las condiciones en que te desarrollaras. Yo creo que eso es muy importante y ayuda mucho.

“Desde el punto de vista de las asignaturas, del intercambio con los profesores, recibíamos gran apoyo, y más para quienes como yo estuvimos vinculados a las actividades de la FEU y la Juventud. También siempre vimos la investigación como lo más importante, después de la docencia, a la cual había que dedicarle tiempo e interés porque no servía de nada estudiar cinco años y no mostrar un deseo real por la investigación”.
Esta no solo fue su experiencia como estudiante, sino también como joven; todavía se recuerda aquí, entre estos mismos pasillos y laboratorios. Ahora, según cuenta, la dinámica se intenta mantener, aunque es más difícil.
“El claustro de la facultad ha cambiado mucho. Cuando yo empecé había un claustro, cuando me gradué había otro y ahora es uno completamente diferente. Pero la esencia se mantiene: la de inculcar el amor hacia la física, hacia un mayor nivel científico, una mayor rigurosidad y ética profesional”, asegura.
Es un estilo de idas y venidas, como la vida misma. “Desde la carrera una se enfoca por lo que quisiera para un futuro no tan lejano, en tercero y cuarto años manifiestas el interés por quedarte en la docencia, por trabajar en centros donde ya tienes un vínculo laboral o por ambas cosas a la vez”. Yuslín fue de las que quiso quedarse y aquí está, contándonos su historia.
–En 2014 defiendes tu tesis doctoral sobre “Obtención y caracterización de materiales ferroeléctricos libres de plomo” ¿Por qué eliges esa línea de investigación y qué aplicaciones prácticas tienen estos materiales?
–Yo empecé a hacer investigación en el año 2005 aproximadamente, en un laboratorio donde había varios grupos de trabajo. La mayoría de los materiales que se estudiaban eran ferroeléctricos, cuya estructura se conoce como perovskita. Estos tienen varias aplicaciones por las propiedades que presentan, ya sea en sensores de temperatura o como transductores en la transformación de energía mecánica a energía eléctrica. De ellos, los de mejores propiedades son los basados en plomo y esa fue una de las cuestiones que determinó el hacer una tesis de doctorado en materiales libres de plomo.
“Por otro lado, en la licenciatura yo estudio un fenómeno de relajación y conductividad eléctrica en materiales con estructura perovskita y en la maestría comienzo a trabajar con materiales con estructura aurivillius, que son más complejos. Cuando terminé esta última me di cuenta, a partir de esa revisión bibliográfica, que había cuestiones que no estaban claras, sobre todo el porqué de esas propiedades y cambios significativos, y el porqué existía una transición entre ferroeléctrico normal y relaxo. Por eso, propusimos el tema de conjunto con la Dra.C. Aimé Peláiz Barranco, quien fue mi tutora.
De ese momento, donde una se piensa muchas veces las razones para emprender el largo y retador camino de una investigación, Yuslín recuerda lo avaricioso que pareció su tema al comité de doctorado. Sobre todo porque dentro del grupo de materiales ferroeléctricos ella quería estudiar diferentes ejemplos de estos, lo cual fue fundamental para luego establecer una línea de investigación.
“Esos materiales, tanto la estructura que poseen como el hecho de poder hacer muchas sustituciones dentro ellos mismos, permite que tengan diferentes aplicaciones como materiales multifuncionales y hace que sean tan importantes. El objetivo aquí es buscar ya materiales estudiados para ver de qué forma se modifican y luego aplicarlos a otras propiedades o mejorar las suyas.

“Cuando hice el doctorado las aplicaciones eran en piezoeléctrico[1] de altas temperaturas, el cual posibilita lograr mantener ese fenómeno y ampliar el rango de aplicación en temperatura de dichos materiales. Esto es interesante porque a medida que incorporas otro elemento, obtienes la transición de ferroeléctrico normal a relaxo.
Después pude transitar hacia los materiales con que estoy trabajando hoy, que se aplican precisamente en las memorias ferroeléctricas no volátiles y se estudian para lograr el acoplamiento entre las propiedades magnéticas y eléctricas sin usar propiedades del magnetismo y de la ferroelectricidad. Eso hace que la investigación establezca un punto de partida para que otros investigadores y estudiantes de la propia carrera sigan avanzando el tema. Hasta el momento, este es el centro de un proyecto internacional con Francia y de un proyecto de Ciencias Básicas de la Facultad”.
Las preguntas de la profesión
Compaginar roles suele ser difícil, pero si le ponen a escoger, ella ha de irse siempre por el camino más largo, el de la investigación.
“Investigar me apasiona más, pero la docencia es muy importante y hay que tratar de superarse como profesor. Entonces, no es solo docencia e investigación, es también ser jefa y vicedecana”, dice.
Y es que, en su funcionamiento de vida, la investigación siempre ha tenido que ceder porque la docencia resulta más apremiante y se desarrolla en un periodo de tiempo muy específico, con horarios para prepararse, impartir clases, formar a otros profesionales, organizar procesos docentes y liderar.
“No es que quede completamente atrás, sino que tienes que buscar otros espacios para hacer investigación. Por ejemplo, la caracterización experimental necesita un mínimo de un mes. Nosotros lo que hacemos es garantizar la mayor cantidad de experimentos en un tiempo determinado para poder procesar después esa información en las madrugadas, el fin de semana, o en las vacaciones”.
Yuslín nunca dijo “cuando se pueda terminaré de escribir”, sino “detrás de la física hay mucha dedicación” y habló durante unos minutos sobre el artículo publicado el pasado año, para el cual necesitó emplear el tiempo de sus vacaciones. En julio envió el documento y agosto fue para su revisión.
Ese trabajo complementa los numerosos artículos que ya tiene publicado en revistas internacionales y agranda su perfil en Google Analytics, sin embargo, no cree que más de 300 citas –como las que ya tiene– sean un medidor para cuantificar su contribución científica.
“El tema de las citas es un asunto muy cuestionable y lo hemos discutido varias veces en la Facultad. Hay personas que tienen muchísimas y realmente no cuentan con una contribución específica. O trabajan en tantas cosas que su aporte viene más a través de sus estudiantes que de ellos mismos. En mi caso, yo me considero una investigadora joven, sé que estoy en un punto que no es el inicio, pero mi contribución viene precisamente a partir de esa línea de investigación que ahora tiene un poco más independencia.
“¿Qué pasa? Después del doctorado hice un posdoctorado en el extranjero, donde casualmente coincidí con una persona que había sido formada por uno de mis tutores y esa interacción me permitió rellenar los espacios que aún no conocía y no había puesto en práctica por limitaciones reales en cuanto a técnicas y aplicaciones. Trabajé con materiales completamente diferentes a los que había usado antes y fue aquí cuando me decidí –nos decidimos– a trabajar en esta línea. También me marcó mucho la experiencia a nivel del conocimiento, porque supe qué era lo que yo quería.
“Sobre mi contribución al mundo de la física tengo aún mis dudas, una cosa son las aplicaciones y otra es la ciencia que haces. Cinco años atrás me hubieran preguntado cuál era ese aporte y hablaría de todos los trabajos que salieron después del doctorado, los cuales no guardan relación con mi tema de investigación actual, y hoy estoy precisamente enfocada en esa línea”.
Algo ha quedado claro en esta pregunta, y es que para Yuslín un(a) físico(a) de menos de 50 años lo tiene más complicado en cuestión de aportes, porque hoy la rodean grandes investigadores que, ya vencida esta edad, siguen haciendo contribuciones importantes.
Justo después de casi haber concluido el asunto, añade: “Yo tengo una publicación que es la más citada, cierto, y no creo que sea la más trascendental, una valora también su crecimiento profesional y la evolución en cuanto a las publicaciones, cómo se enfocan y cómo se publican”.
De estudiante a profesora
El departamento de Física Aplicada imparte clases en la carrera de Física y en otras como Farmacia y Alimentos, Biología, Microbiología, Bioquímica y, Geografía.
“Para mí, motivar a los estudiantes es todo un reto y depende mucho de la asignatura que imparta, por lo general se da primero Mecánica, después Electromagnetismo y, luego, Óptica y Física moderna. Cuando comienzan a dar mecánica, vienen con una idea del preuniversitario y creen que ya lo conocen todo. Entonces, necesitas introducir nuevos conceptos y mostrarles aplicaciones de un modelo mecánico en relación con la investigación que ellos piensan hacer. Y así sucesivamente, ir vinculando la física a sus especialidades.
“Yo pienso también que los alumnos están cada vez más lejos de saber cuál puede ser su capacidad real como científicos, por eso hay que hablarles a través de investigaciones particulares”.
Por otra parte, su mayor satisfacción como profesora es oírle decir a sus estudiantes ya graduados: “La física me marcó”, ya sea de forma positiva o negativa, porque muchos de ellos le confiesan que esta asignatura fue como poner los pies sobre la tierra. Le alegra verlos organizando una feria de ciencia, presentando trabajos en fórums científicos, impartiendo clases en la facultad, pues ella sabe que ahí radica su granito de arena.
Su responsabilidad como vicedecana de investigación y posgrado nació también por la comprensión hacia sus compañeros, porque en un esenario de cargas, según Yuslín, algunos tienen el peso de investigaciones más sólidas, o mayor número de estudiantes de pregrado o posgrado, o sostienen a su familia, y aún así tratan de llevar la facultad adelante.
La física cubana en el mundo
“Cuando fui propuesta desde mi propia facultad como Joven Científica Asociada de la Academia de Ciencias del Mundo en Desarrollo (TWAS), lo viví como un gran honor. Este es el lugar donde me formé, hice mi maestría y mi doctorado, así que sentirme reconocida en mi casa fue una primera gran satisfacción. Después, cuando me escogieron en TWAS en el 2022, ya tenía cierta experiencia por haber estado asociada a la Academia de Ciencias de Cuba (ACC), pero el significado de pertenecer lo entendí más tarde”.
Durante el Foro de Ciencia y Tecnología en la Sociedad, en Japón en 2023, Yuslín conoció a otros jóvenes asociados y comprendió que el objetivo de la academia mundial era precisamente el de fomentar el intercambio científico entre los países del Sur, generar redes de contactos, así como ver las realidades y condiciones de investigación de otros científicos. Eso fue lo que hizo valorar aún más la situación de Cuba en cuanto al desarrollo de la ciencia.

En ese sentido, ella considera que existen otros muchos jóvenes cubanos científicos con potencialidades para merecer este reconocimiento y formar parte de esta agrupación, aunque afirma que para pertenecer a TWAS es necesario haber pasado antes por la ACC, por un tema de experiencia y de contribución real: “Es esencial conocer la realidad científica de tu propio país, cuestionarla, apoyarla y contribuir primero desde dentro. De esa forma creo que se logra una mejor representación de Cuba en el mundo, porque se trabaja en consecuencia con su contexto y se tejen redes aún más sólidas entre los participantes, no para el beneficio personal, sino para potenciar la ciencia cubana”.
Los estigmas desde cualquier parte
Desde que entró al mundo de la física, Yuslín no encajaba en el molde, pues en su experiencia hay un patrón muy estereotipado que define a los cientifícos (y científicas) de la rama.
“Según el estereotipo, un(a) físico(a) es una persona retraída, que no baila, que no disfruta de la vida social, completamente introvertido. Yo, desde el principio, rompí ese patrón. Siempre me ha gustado compartir con mi familia, salir con amigos, ir a una discoteca… Creo que cada quien tiene su método para llegar a los resultados, y el mío incluye esa vitalidad. La constancia y la dedicación en el laboratorio son compatibles con una vida plena fuera de él”.
Sin embargo, los desafíos más duros no vinieron por su personalidad, sino por otros dos aspectos, de los cuales también se enorgullece: ser mujer y cubana. Ambas han pesado bastante a lo largo de su trayectoria, sobre todo fuera de las fronteras nacionales, donde le sobran historias para contar.
“Una de las experiencias que marcó mi carrera ocurrió durante mi doctorado, en una de las estancias en Francia. Había sido enviada desde un laboratorio pequeño en el sur del país a un importante centro científico especializado en física de la materia condensada en el norte, específicamente en Amiens. Era un lugar que agrupaba a investigadores de todo el mundo.
“Allí predominaban los hombres. Recuerdo que mujeres solo éramos dos. En ese ambiente, un día llegó un investigador doctorado de Túnez y, al ver que yo era una mujer y aún estudiante de doctorado, asumió que debía cederle mi turno en el equipo de mediciones. Su actitud dejaba claro que, en su mente, él –por ser doctor y hombre– tenía prioridad sobre mí. La situación fue tan clara que el profesor a cargo tuvo que intervenir para explicarle que yo tenía una agenda prioritaria y un vuelo de regreso a Cuba, que no podía cambiar. Aquel momento me demostró que mundialmente todavía existe esa visión estereotipada de quién tiene el poder y sobre qué se sustentan para ejercerlo.
“También en ese mismo laboratorio, un grupo de investigadores rusos se rieron de mis muestras de cerámicas, porque eran un poco más gruesas y menos “elegantes” que las capas delgadas nanométricas a las que ellos estaban acostumbrados. La suerte es que en lugar de sentirme mal, triste o intimidada por esa situación, yo volvía sobre una idea muy clara: estas son las muestras que tengo y con ellas hago mi ciencia. Era mi forma de defender no solo mi trabajo, sino las condiciones y realidades de los que investigamos en Cuba”, reafirma.
Al final, por suerte, esos prejuicios no definieron el resultado de la investigación doctoral de Yuslín. Aquella estancia, gracias al apoyo de varios colegas que sí juzgaron el trabajo por su mérito, fortaleció una colaboración internacional que ha durado 14 años con proyectos conjuntos y mucho respeto profesional.
Más un presente que un futuro
Desde el punto de vista científico, para ella es importante que esa línea de investigación, de la cual ha venido hablando hasta aquí, alcance una base un poco más sólida y se concrete sus resultados, porque a medida que trabaja sigue descubriendo cosas nuevas.
“Necesito aprovechar al máximo las posibilidades y optimizar el tiempo para poder llegar al objetivo que persigo, eso realmente es lo próximo a lo que aspiro, además de jubilarme –se sonríe y continúa–, yo digo que quiero jubilarme. Esa es una frase que decía muchas veces el anterior vicedecano y ahora la digo yo. Juro que veces tengo esa misma sensación debido al estrés continuo, las tantas responsabilidades y el querer cambiar tantas cosas y a la vez no poder cambiar nada. Tú misma te preguntas: ‘¿Qué estoy haciendo?’.
“La física es una profesión muy consagrada en cuanto a la investigación y la docencia. Tienes que estar continuamente motivando a los estudiantes y eso me cuesta, porque creo que uno debe tener madurez o por lo menos saber enfrentar este tipo de cosas en la vida, como mismo me pasó a mí. Yo empecé un camino y terminé en otro. ¿Quién me iba a decir a mí que yo sería Doctora en Ciencias Físicas?”.

Sin embargo, insiste sobre una idea que ha sido casi la esencia de este diálogo: “es muy importante tener personas que te impulsen, te apoyen y crean en ti”.
Pensé en el bucle en que ha girado esta conversación, en su rol como profesora durante 17 años, en su liderazgo como vicedecana de investigación y posgrado, en su representación como la única mujer joven cubana asociada a TWAS, en su valentía ante las miradas desiguales, en su fuerza y la sinceridad que defiende; no hice más preguntas. Escribí y todo quedó aún más claro.
[1] La piezoelectricidad es un fenómeno que ocurre en determinados cristales que, al ser sometidos a tensiones mecánicas, adquieren en su masa una polarización eléctrica, apareciendo una diferencia de potencias y de cargas eléctricas en su superficie.
