Representación artística cortesía de Reflect Orbital
En una decisión que ha encendido un intenso debate científico y ambiental, el gobierno de Estados Unidos ha dado luz verde al lanzamiento de un satélite capaz de reflejar la luz solar y proyectarla sobre la Tierra durante la noche. El 9 de julio de 2026, la Comisión Federal de Comunicaciones (FCC) autorizó a la startup californiana Reflect Orbital a construir, lanzar y operar Eärendil-1, un satélite experimental que desplegará un espejo de 18 metros de lado en órbita baja para redirigir la luz del sol hacia puntos específicos del planeta.

Bautizado en honor a un personaje de El Señor de los Anillos de J.R.R. Tolkien, el satélite tiene una masa de 142 kilogramos y se prevé que sea lanzado a finales de 2026 a bordo de un cohete SpaceX Falcon 9, situándose a una altitud de entre 600 y 650 kilómetros. Una vez en órbita, desplegará un reflector de película ultradelgada de 334 metros cuadrados—más grande que una pista de tenis, pero con solo 15.000 átomos de grosor (mucho más fino que un cabello humano). Este espejo, diseñado con un frente de aluminio y un respaldo de plástico de grado espacial, podrá dirigir un foco de luz de aproximadamente 5 kilómetros de diámetro hacia ubicaciones específicas durante varios minutos.
Luz “bajo demanda” con aplicaciones ambiciosas
Reflect Orbital, fundada en 2021 y respaldada por inversores como Sequoia Capital y Lux Capital con 35,2 millones de dólares en financiamiento, imagina un futuro en el que la luz solar orbital se convierta en un servicio comercial. La empresa propone vender “luz solar a demanda” a 5.000 dólares por hora, con aplicaciones que van desde extender las horas de producción de las granjas solares durante la noche, hasta proporcionar iluminación para operaciones de búsqueda y rescate en zonas de desastre, apoyo a infraestructuras críticas en emergencias o iluminación temporal de obras remotas. El potencial militar también está presente: la compañía recibió en 2025 un contrato de 1,25 millones de dólares por parte de la Fuerza Aérea de EE.UU. para desarrollar la tecnología.
Sin embargo, el verdadero alcance de la ambición de Reflect Orbital va mucho más allá de un solo satélite de prueba. La startup planea desplegar una constelación de 50.000 satélites espejo para 2035. Si este plan se materializa, el cielo nocturno podría transformarse radicalmente, con parches de luz artificial capaces de alcanzar una intensidad de hasta 36.000 lux, equivalente a la iluminación que recibimos de un cielo despejado cuando la luz directa del sol es bloqueada por un objeto (a la sombra de un edificio, por ejemplo).
El rechazo de la comunidad científica
Esta visión, sin embargo, ha generado una oleada de críticas sin precedentes. La comunidad astronómica ha alzado la voz con una contundencia inusual, advirtiendo sobre las consecuencias catastróficas que estos espejos espaciales podrían tener para la ciencia y el medioambiente.
El Observatorio Europeo Austral (ESO) ha sido uno de los más tajantes. En un comunicado emitido el 1 de julio, la institución advirtió que la constelación completa de 50.000 satélites propuesta por Reflect Orbital aumentaría el brillo del fondo del cielo en sus instalaciones en Chile por un factor de tres a cuatro, limitando severamente la capacidad de los telescopios para detectar objetos débiles. Para la astronomía óptica, declaró un funcionario de la ESO, “esto supone una amenaza existencial”.
astrónomo Olivier Hainaut, también de la ESO, ha estudiado en profundidad este impacto potencial. No es el único. Tony Tyson, investigador de la Universidad de California en Davis e investigador jefe del Observatorio Vera C. Rubin, ha calificado los planes de Reflect Orbital como “incluso más locos” que las constelaciones de satélites de banda ancha que ya preocupan a los astrónomos. “Imagina el cielo lleno de lunas”, sentenció.
La Sociedad Astronómica Americana (AAS) presentó una petición formal ante la FCC en marzo de 2026, argumentando que la tecnología interferiría con astrónomos profesionales y aficionados. En una carta enviada a la FCC, la AAS afirmó que el proyecto “no puede considerarse que sirva al interés público” y que tendría un impacto en el medioambiente terrestre, incluyendo la salud humana, la agricultura y la vida silvestre. Otras organizaciones como DarkSky International y la Royal Astronomical Society también presentaron objeciones, advirtiendo sobre posibles destellos que podrían afectar a pilotos, conductores y fauna sensible a los ciclos naturales de luz y oscuridad.
Samantha Lawler, astrónoma de la Universidad de Regina en Canadá, expresó su consternación: “Es aterrador para mí que un solo país pueda cambiar el cielo nocturno para todo el mundo”.
El impacto en la biosfera

Más allá de la amenaza a la astronomía, el proyecto de Reflect Orbital podría tener consecuencias profundas y duraderas para la biosfera terrestre. La comunidad científica ha advertido que la luz reflejada desde el espacio alteraría los ciclos circadianos de plantas, animales y seres humanos. Estos ritmos biológicos, que han regido la vida durante millones de años, son fundamentales para procesos como el sueño, la reproducción, la floración y la migración.
En una carta conjunta enviada a la FCC en marzo de 2026, 28 sociedades científicas y organizaciones, entre ellas la Unión Americana de Geofísica (AGU), expresaron su “grave preocupación” por el proyecto, señalando que podría tener consecuencias de gran alcance para la salud humana, la vida silvestre y ecosistemas enteros. Las organizaciones advirtieron también sobre los “posibles impactos desconocidos” de añadir energía solar a la atmósfera y los océanos de la Tierra.
Roohi Dalal, directora de políticas públicas de la Sociedad Astronómica Americana, fue contundente: “Está claro que las actividades que Reflect Orbital está proponiendo tendrán un impacto en el medio ambiente terrestre, incluida la salud humana, la agricultura y la vida silvestre”.
Los ecosistemas nocturnos, en particular, serían los más afectados. DarkSky International ha señalado que la luz artificial desde la órbita “introduciría un nuevo y poderoso factor de estrés en los ecosistemas nocturnos”. Investigaciones demuestran que incluso niveles bajos de luz artificial durante la noche alteran comportamientos esenciales como la alimentación, la reproducción y la migración de numerosas especies
Las aves migratorias, que ya sufren las consecuencias de la contaminación lumínica en las ciudades, se enfrentarían a un nuevo peligro. La luz artificial desorienta a las especies migratorias, agota sus reservas de energía y aumenta el riesgo de colisiones. Los insectos, base de muchas cadenas tróficas, también se verían afectados: la desorientación causada por la luz puede alterar sus capacidades reproductivas y de supervivencia.
Samantha Lawler, astrónoma de la Universidad de Regina en Canadá, expresó su consternación: “Es aterrador para mí que un solo país pueda cambiar el cielo nocturno para todo el mundo”.
La respuesta de la FCC y la empresa
Pese a las cerca de 2.000 objeciones recibidas, la FCC aprobó la misión argumentando que su autoridad se limita al espectro radioeléctrico y que las preocupaciones sobre el impacto astronómico y ambiental “quedan fuera de nuestra revisión”. El organismo defendió que se trata de un satélite experimental de duración limitada, no de una constelación comercial. Cualquier despliegue futuro requerirá nuevas autorizaciones.
Reflect Orbital, por su parte, ha intentado calmar las aguas. Su CEO, Ben Nowack, ha asegurado que la empresa está “comprometida con el diálogo” con científicos y comunidades afectadas, y que han desarrollado salvaguardas y software para evitar que la luz reflejada incida en áreas protegidas como parques de cielo oscuro u observatorios. La compañía afirma que está comisionando investigaciones independientes sobre el impacto de su tecnología y que la retroalimentación de la comunidad astronómica ya ha influido en el diseño de la nave.
El futuro incierto de la noche
Eärendil-1 no es un experimento aislado. Reflect Orbital planea lanzar tres reflectores de prueba con tres meses de diferencia y, si tienen éxito, comenzar el despliegue masivo. Sin embargo, la comunidad científica advierte que, incluso si el satélite de prueba funciona con precisión, una constelación de 50.000 espejos cambiaría el cielo nocturno para siempre.
El caso ha puesto de manifiesto un vacío regulatorio alarmante: ¿quién tiene la autoridad para proteger el cielo nocturno y el medioambiente de la contaminación lumínica generada desde el espacio? Mientras la FCC se declara incompetente y la empresa promete autorregulación, los astrónomos temen que el daño ya esté en marcha.
“Con 50 000 satélites, eso probablemente significaría el fin de la astronomía terrestre, o al menos de la astronomía óptica”, advirtió Roohi Dalal, directora de políticas públicas de la AAS.
El tiempo dirá si Eärendil-1 es el amanecer de una nueva era energética o el crepúsculo de la astronomía tal como la conocemos. Por ahora, el cielo nocturno—ese bien común que ha inspirado a la humanidad durante milenios—se encuentra en el centro de una batalla entre la innovación tecnológica y la preservación de uno de nuestros últimos patrimonios naturales.
Referencias
American Astronomical Society. (2026, marzo 15). Comentarios de la AAS a la FCC sobre la solicitud de Reflect Orbital [Carta pública]. https://aas.org/
AGU (American Geophysical Union). (2026, marzo 26). AGU joins 28 societies in letter to the Federal Communications Commission on Reflect Orbital. https://blogs.agu.org/blog/2026/03/26/agu-joins-28-societies-in-letter-to-the-federal-communications-commission-on-reflect-orbital/
DarkSky International. (2026). Declaración sobre el proyecto de satélite espejo Eärendil-1 [Comunicado de prensa]. https://www.darksky.org/
European Southern Observatory. (2026, julio 1). La ESO advierte sobre el impacto de los satélites espejo en la astronomía óptica [Comunicado de prensa]. https://www.eso.org/public/
International Astronomical Union. (2026). Declaración de la IAU sobre la contaminación lumínica orbital y los reflectores espaciales. https://www.iau.org/
Reflect Orbital. (2026). Mission: Eärendil-1. https://www.reflectorbital.com/
Royal Astronomical Society. (2026). Respuesta de la RAS a la autorización de la FCC para el satélite espejo. https://ras.ac.uk/
WIRED. (2026, julio 13). EE UU aprueba el lanzamiento de un satélite espejo capaz de reflejar la luz solar e iluminar la Tierra durante la noche. WIRED en Español. https://es.wired.com/articulos/ee-uu-aprueba-el-lanzamiento-de-un-satelite-espejo-capaz-de-reflejar-la-luz-solar-e-iluminar-la-tierra-durante-la-noche
