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El cohete que quizás no verás

Raidel Sosa Armas
29 julio 2026 | 0 |

Imagen generada con Gemini


El próximo 5 de agosto de 2026, la etapa superior de un cohete Falcon 9 de SpaceX se estrellará contra la superficie lunar. Pero contrariamente a lo que muchos titulares sugieren, lo más probable es que nadie lo vea.

Este artículo no es una guía de observación. Es una explicación rigurosa de por qué este evento, aunque científicamente relevante, será casi invisible para los telescopios terrestres.

¿Qué es lo que va a chocar?

Falcon 9 de Space X

El objeto es la etapa superior de un Falcon 9 que despegó el 15 de enero de 2025 desde Cabo Cañaveral. Su misión era llevar a la Luna dos módulos de aterrizaje: el Blue Ghost de Firefly Aerospace y el Resilience (antes Hakuto-R) de la empresa japonesa ispace.

Tras desplegar ambos módulos, la etapa superior se quedó sin combustible. Incapaz de reentrar en la atmósfera terrestre o escapar al espacio profundo, quedó atrapada en una órbita altamente elíptica alrededor de la Tierra. Desde entonces ha estado a la deriva, y su órbita la llevará inevitablemente a estrellarse contra la Luna.

El objeto, catalogado como 2025-010D, mide unos 12 metros de largo, pesa unas 4 toneladas y es esencialmente una estructura metálica hueca.

¿Dónde y cuándo ocurrirá?

El cráter Einstein es un accidente muy difícil de ver por la posición en la que se encuentra. Imagen tomada del Virtual Moon Atlas

Según los cálculos del astrónomo Bill Gray, creador del software Project Pluto y responsable de la predicción:

· Fecha y hora: 5 de agosto de 2026, 06:44 UTC (2:35 a.m., hora de Cuba.)

· Ubicación: cerca del cráter Einstein (16.6° N, 88.65° O), en el borde occidental (limbo) de la cara visible de la Luna

· Velocidad de impacto: 8.700 km/h (2,43 km/s), unas 7 veces la velocidad del sonido

· Energía: equivalente a 3 toneladas de TNT

· Cráter resultante: estimado entre 20 y 30 metros de diámetro

El gran debate: ¿se verá desde la Tierra?

Aquí está la cuestión central. Los científicos están divididos, y las posturas son muy diferentes.

Postura escéptica (NASA)

William Cooke, responsable de la Oficina de Medio Ambiente de Meteoroides de la NASA en el Centro Marshall de Vuelos Espaciales, ha sido tajante:

“Creo que será muy, muy difícil de ver, si no imposible”

Sus argumentos son sólidos:

1. Nunca se ha detectado un destello de impacto en la cara iluminada de la Luna. Todos los destellos de impacto registrados desde Tierra han ocurrido en la cara oscura, donde el contraste es máximo.

2. El impacto ocurrirá en una zona iluminada por el Sol, lo que dificulta enormemente la detección de un destello breve.

3. El borde lunar (limbo) es una zona de observación desfavorable, con distorsión y escorzo.

4. La fase lunar es adversa: el 5 de agosto de 2026 la Luna estará entre cuarto creciente y llena, con una gran superficie iluminada que genera resplandor.

5. Antecedentes: en 2009, cuando la NASA estrelló deliberadamente el cohete Centauro contra la Luna en la misión LCROSS, los telescopios terrestres no pudieron ver el impacto. La pluma de polvo no alcanzó la altitud mínima necesaria para ser visible desde Tierra.

Postura optimista

Un grupo de 23 astrónomos, liderados por el propio Bill Gray, publicó un artículo en arXiv en el que sostienen que el evento podría ser observable desde telescopios terrestres y espaciales. Argumentan que:

· La nube de polvo (pluma) expulsada por el impacto podría elevarse varios kilómetros y quedar iluminada por el Sol, haciéndose visible contra el fondo oscuro del espacio.

· El destello del impacto, aunque breve, podría ser captado por telescopios con instrumentación adecuada.

Pero incluso Gray reconoce la incertidumbre:

“Quizás veamos el destello. Quizás veamos rocas expulsadas del cráter. Quizás veamos ambas cosas”.

Y añade: “Lo que será visible se aclarará a medida que se acerque el impacto”.

¿Qué dicen los números?

Para entender la dificultad, hagamos cuentas:

· Tamaño angular del cráter Einstein (170 km de diámetro): ~91 segundos de arco.

· Tamaño angular estimado de la pluma de polvo (5-20 km de altura): entre 2,7 y 10,7 segundos de arco.

· Límite de resolución de un telescopio amateur de 14 cm: ~0,8 segundos de arco (en teoría).

La pluma de polvo, en el mejor de los casos, tendrá un tamaño aparente de 10 segundos de arco. Esto es visible en teoría, pero extremadamente difícil por tres razones:

1. Ocurre en una zona de bajo contraste (cara iluminada).

2. La pluma es transitoria y se disipa rápidamente.

El verdadero valor científico

Aunque desde Tierra sea casi invisible, el impacto tiene un enorme valor científico que será aprovechado por sondas espaciales:

· Lunar Reconnaissance Orbiter (LRO) de la NASA: sobrevolará la zona días antes y después del impacto para fotografiar el antes y el después. Sin embargo, no estará en la posición adecuada en el momento exacto del impacto.

· KPLO (Danuri) de Corea del Sur: pasará a pocos kilómetros del cohete instantes antes del impacto y podría obtener datos únicos.

Estas misiones permitirán:

· Estudiar la composición del subsuelo lunar expulsado por el impacto.

· Analizar la dinámica de la pluma de polvo en un entorno sin atmósfera.

· Perfeccionar los modelos de predicción de impactos de basura espacial.

¿Quiénes podrían verlo (en teoría)?

Según los cálculos, las mejores condiciones de observación estarían en Sudamérica y en gran parte de Norteamérica (excepto la Costa Oeste), siempre que el cielo esté oscuro y se cuente con un telescopio. En Europa, el impacto ocurrirá de día, por lo que no será visible.

Pero incluso en las mejores condiciones, la probabilidad de éxito con equipos de aficionado es extremadamente baja.

Un problema de basura espacial

Más allá del espectáculo (o la falta de él), este evento pone de relieve un problema creciente: la basura espacial. Cada vez hay más objetos en órbita alrededor de la Tierra y la Luna, y algunos acaban impactando de forma incontrolada.

Hace cuatro años ya ocurrió un incidente similar: la sonda LRO detectó el impacto de un objeto contra la Luna que los científicos atribuyeron a un antiguo cohete chino.

Este tipo de colisiones no planificadas, aunque no representan un peligro para la Tierra, son un recordatorio de que necesitamos mejores políticas de gestión de residuos espaciales.


Referencias

· Scientific American (2026, 20 de julio). A SpaceX rocket is about to crash into the moon—scientists will be watching.

· Euronews (2026, 20 de julio). La NASA alerta de que un cohete de SpaceX podría chocar contra la Luna en agosto

· NDTV (2026, 12 de mayo). SpaceX Falcon 9 Debris Could Crash Into The Moon In August

· BBC Sky at Night Magazine (2026, 13 de mayo). A large section of a Space X rocket is about to smash into the Moon

· Project Pluto / Bill Gray (2026). Upper stage impacting the moon on 2026 August 5

· Space.com (2026, 25 de junio). A SpaceX rocket will slam into the moon this August. Will we be able to see it?

· NASA / William Cooke (declaraciones recogidas por dpa y múltiples medios)

· arXiv preprint (2026). 2607.14625

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