Foto: CEPAL
La Comisión Económica para América Latina y el Caribe (CEPAL) presentó su Anuario Estadístico 2025, que actualiza indicadores demográficos, económicos, sociales y ambientales de los 33 países de América Latina y el Caribe hasta diciembre de 2025.
La población regional asciende a 667 888 600 habitantes. Brasil continúa siendo el país más poblado, con 212,8 millones de personas, seguido por México (131,9 millones), Colombia (53,4 millones), Argentina (45,8 millones) y Venezuela (28,5 millones).
Educación y gasto público
Para 2024, la tasa neta de matrícula de América Latina y el Caribe para la educación pre-primaria es del 92 por ciento, y la tasa bruta en la educación post-secundaria es del 58,9 por ciento. Los valores para la educación primaria se sitúan entre el 70,7% por ciento(Trinidad y Tobago) y el 100 (Uruguay). En el caso de la secundaria baja, el rango se ubica entre el 54,5 por ciento (El Salvador) y 99,8 (Perú). Los porcentajes de la educación secundaria alta están entre un 34,4 por ciento (Guatemala) y 98,6 (Chile).
Los porcentajes de la matrícula en Cuba para cada uno de los niveles de enseñanza son 97,1 por ciento (pre-primaria), 95,3 (primaria), 92,3 (secundaria baja), 76,5 (secundaria alta) y 43,1 (porcentaje bruto de educación post-secundaria).
La tasa de alfabetización para personas mayores de 15 años es del 95 por ciento. En el rango de 15 a 24 años, esa cifra asciende al 98,7. El promedio de alumnos por maestro en la educación primaria es de 22,5, y en la secundaria 19,2. El país con el mayor gasto público en educación es Cuba, que dedica un 8,4 por ciento de su producto interno bruto al sector.

En 2024, el promedio simple de América Latina muestra que el 30,1 por ciento alcanzó entre 10 y 12 años de estudio. Un 27,1 tiene entre seis y nueve años de escolaridad y un 15,5 se sitúa entre los cero y cinco años.
Indicadores de salud y bienestar en el Anuario Estadístico 2025 de la CEPAL
La tasa de mortalidad infantil en América Latina y el Caribe es de 12,6 por cada mil nacidos vivos. Para menores de cinco años, es de 15,2, según datos de 2024. La tasa de mortalidad neonatal en la zona geográfica se sitúa en 8,7 por cada mil nacidos vivos. Un 12,4 por ciento de los niños menores de cinco años presentan algún retraso en el conocimiento y un 8,8 por ciento, sobrepeso. El 67 por ciento de la población ha recibido una segunda dosis de la vacuna contra el sarampión.
La razón de mortalidad materna es de 87,6 por cada cien mil nacidos vivos. Un 94,5 por ciento de los partos fueron atendidos por personal de salud especializado. La subalimentación prevalece en un 6,2 por ciento de la población. La proporción de mujeres entre 15-49 años que cubren sus necesidades de planificación familiar con métodos modernos es del 83,3 por ciento.
La mortalidad por lesiones debidas a accidentes de tránsito es 14,6 por cien mil habitantes. La región dedica un 7,8 por ciento de su PIB al gasto total en salud.

El 25,5 por ciento de la población vive en la pobreza según datos de 2024. En pobreza extrema se ubica el 9,8 por ciento. La brecha es notable entre áreas urbanas y rurales, donde la pobreza extrema es de 8,1 y 17,4 por ciento, respectivamente. Las mujeres (10 por ciento), niños y adolescentes (25) y la población con nivel educativo primario completo o incompleto (25) son los sectores más golpeados por la pobreza. Los mayores índices para ese indicador se concentran en Centroamérica.
Ecosistemas, calentamiento global y producción de energía
En materia ambiental, el índice de Lista Roja —que mide el riesgo agregado de extinción de especies— se sitúa en 0,73793. América del Sur registra una variación de 1.83 °C, América Central de 1.84 °C y el Caribe de 1.59 °C, según el informe.
En cuanto a la proporción de lugares importantes para la biodiversidad que constituyen áreas protegidas, un 41,1 por ciento es terrestre, un 45 por ciento de agua dulce y un 44 marina. La cobertura forestal alcanza el 46,3 por ciento del territorio, predominando ampliamente el bosque natural (97,5) frente a las plantaciones forestales.
Los manglares ocupan 3,76 millones de hectáreas, con mayor concentración en Brasil, México, Cuba y Guyana. Por su parte, los humedales abarcan más de 71 millones de hectáreas, lo que confirma su importancia en la región. La superficie de nieve permanente y glaciares se sitúa en 3 millones 881 mil 690 hectáreas (2022), que marca un retroceso de 30 hectáreas con respecto a 2012.
La oferta total de energía primaria alcanzó 5.838 millones de barriles equivalentes de petróleo, mientras que la energía secundaria se situó en 3.851 millones. El consumo eléctrico llegó a 1.448 millones de gigavatios hora (GWh).
En 2022, el 32,55 por ciento del consumo final total de energía provino de fuentes renovables, una proporción superior al promedio mundial. Sin embargo, dentro del bloque renovable persiste una división entre energías limpias y no limpias (como la biomasa tradicional), lo que matiza el balance ambiental de la matriz energética regional.

En 2022, América Latina y el Caribe emitieron 1.576 millones de toneladas de CO₂, equivalentes al 4,4 por ciento del total mundial. Las emisiones per cápita rondaron las dos toneladas anuales. Por su parte, la intensidad de carbono fue de 273 toneladas por cada millón de dólares de PIB.
Si se consideran todos los gases de efecto invernadero, el volumen total asciende a 3.414 millones de toneladas de CO₂ equivalente. El sector energético concentra el 53 por ciento de las emisiones, seguido por la agricultura (33 por ciento), los desechos (8 ) y los procesos industriales (6 ). Este perfil confirma el peso estructural del sector agropecuario en la huella climática regional.
Agricultura y enfrentamiento a desastres
El sector agrícola es el mayor extractor de agua en la mayoría de los países. La eficiencia económica en el uso del recurso va desde 117 dólares generados por metro cúbico en Antigua y Barbuda hasta 4,35 dólares por metro cúbico en Venezuela. Solo el 36,63 por ciento de las aguas residuales domésticas fueron tratadas adecuadamente en 2024, lo que evidencia un déficit relevante en infraestructura sanitaria.

La superficie agrícola total asciende a 659,4 millones de hectáreas: 150,8 millones corresponden a tierras arables y 483,1 millones a praderas y pastos permanentes. La producción pesquera fue de 11,5 millones de toneladas en captura y 2.6 millones en acuicultura.
Durante 2024 se registraron 82 desastres en la región, 79 asociados a fenómenos climáticos y tres de origen geofísico. El saldo fue de más de 12,2 millones de personas afectadas, 862 fallecimientos y pérdidas económicas estimadas en 21.777 millones de dólares. Estas cifras refuerzan la paradoja regional: una contribución relativamente baja a las emisiones globales, pero una elevada exposición a los impactos del cambio climático.

Alianzas para el futuro regional
Los 33 países miembros han ratificado los principales instrumentos ambientales internacionales, entre ellos el Acuerdo de París y el Convenio sobre la Diversidad Biológica. Tratados relacionados con sustancias que agotan la capa de ozono, contaminantes orgánicos persistentes y comercio internacional de especies amenazadas han sido firmados por la mayoría de países.
La región enfrenta un panorama complejo, ante el avance del calentamiento global, los desastres, e indicadores de salud y educación. América Latina y el Caribe posee una de las mayores reservas naturales del planeta (bosques, manglares y humedales), retada debido a efectos del cambio climático y desigualdades en infraestructura ambiental.
La transición energética avanza, pero la dependencia de fuentes no renovables indica que en ese camino queda mucho por recorrer. Se necesitan de mayores alianzas y políticas públicas para hacer frente a los desafíos ambientales y sociales que se dibujan en la zona latinoamericana y caribeña.
