Las criptomonedas abren un panorama de estudio para Cuba./Foto: Generada con Copilot
Un viernes al mediodía, Claudia iba camino a reunirse con sus amistades para tomarse un café y despedir otra semana laboral. Entre risas y ponerse al día de sus vidas, hablaron de un tema que, de momento, escapaba del conocimiento de ella. Pareció entender que se trataba de dinero y pidió que le contaran más. Ahí comenzó su vinculación al mundo de las criptomonedas.
Si bien tiempo después que en el resto del mundo, los activos digitales en Cuba despiertan un creciente interés de personas naturales y negocios por las posibilidades que abre su empleo en el contexto de la economía individual y nacional.
¿Una solución mágica para nuestros negocios?
La actualidad del ecosistema de criptomonedas en el país se basa en comunidades que hacen uso de plataformas para el movimiento de esos activos digitales. Negocios como El Cuarto de Tula (hostal), La Flor de Zapata (bar-restaurante) y MaiMai (arte y moda), son algunos que aceptan criptomonedas como pago por sus servicios, según consta en el sitio web oficial de la comunidad Hive Cuba.
Aunque su impacto es palpable para quienes se encuentran en el sector, cabe preguntarse si también en la realidad económica cubana las criptomonedas pueden tener una mayor preponderancia. ¿Existen posibilidades reales de usar estos activos en el comercio internacional?
Los activos digitales no dependen de un banco o gobierno, sino la mayoría se basa en redes distribuidas entre múltiples nodos. A partir de algoritmos criptográficos se garantiza la integridad de las transacciones, que son verificables por cualquier usuario. Con esas características, podría pensarse en un uso más allá del que se realiza persona a persona.
Cuba se encuentra en un contexto de persecución económica y financiera por parte del gobierno de los Estados Unidos. Los bancos se arriesgan a sanciones, las transacciones en dólares resultan penalizadas, hay frenos a inversiones, servicios, remesas y viajes desde y hacia ciertos territorios, así como limitaciones de acceso al sistema financiero internacional.
¿Podría el país adquirir materias primas usando criptomonedas en operaciones de comercio exterior? Si mayormente, los activos digitales no se encuentran regulados por ningún banco central, ¿qué lo impide?
En un artículo titulado “Criptomonedas: ¿qué son y pretenden ser?”, publicado en 2021, Marian Cabrera Soto, profesora de la Facultad de Economía de la Universidad de La Habana, y Carlos Lage Codorniú, consultor de la Comisión Económica Para América Latina y el Caribe (CEPAL), analizan el uso de activos digitales en operaciones comerciales.
“De los 41 mil millones de dólares que procesa diariamente bitcóin (Binance, 2021), la mayoría se transa en los exchange [plataformas donde se pueden vender, comprar e intercambiar activos digitales] y solo una fracción minoritaria en espacios donde se compran y venden mercancías”, explican en el mencionado texto.
La adopción de activos digitales como método de pago en transacciones comerciales entre naciones es ampliamente discutida. Pueden derivar en reducción de costos transaccionales, tiempos de liquidación más rápidos y mayor transparencia. Sin embargo, obstáculos regulatorios y legales, así como preocupaciones de seguridad, son frenos para una adopción en el apartado del comercio internacional.

La ausencia de respaldo de algunas de estas monedas, con excepción de las CBDC (emitidas por bancos centrales) y las stablecoins (ancladas a otros activos o canasta de divisas), las hace muy volátiles y riesgosas de usar en operaciones comerciales a escala de economía nacional.
“Muchas monedas conocidas han sido abandonadas después de ser afectadas por la hiperinflación y conducir a procesos de dolarización parcial o total, especialmente en naciones subdesarrolladas”, añaden en el mencionado artículo Cabrera Soto y Lage Codorniú.
Aunque las criptomonedas pueden ser una alternativa para sortear restricciones financieras, existen limitaciones técnicas, legales y de adopción que actualmente no las hacen un mecanismo para el comercio exterior. Por ahora, parece ser una solución a largo plazo que puede explorarse con aliados como Rusia (bitcóin) o China (yuan digital), esta última solo usada hacia lo interno, de momento.
Ambos países lideran, dentro del grupo BRICS –del cual Cuba es miembro asociado–, iniciativas para reformar estructuras financieras globales e impulsar el uso de monedas propias en el comercio internacional. La pregunta es si terminarán adoptando una moneda digital común o una criptomoneda diseñada para facilitar el intercambio entre sus miembros.
La necesidad de educar y regular
Dentro de las posibilidades que abre el sector de las criptomonedas para las relaciones económicas, ya sea de persona a persona o entre naciones y empresas, existen elementos todavía por cubrir para una adopción segura de activos digitales en operaciones a una mayor escala que la que estamos viendo hoy.
“La desinformación, la poca cultura económica y la falta de herramientas propias crean varios riesgos para los cubanos, sobre todo si se conoce poco sobre este mundo. No existen las suficientes vías educativas y herramientas simples que permitan a los cubanos entrar a este mundo con pocos riesgos”, explica Manuel Alejandro Saiz Moya, líder de la comunidad Hive Cuba, creada para educar sobre la homónima blockchain o cadena de bloques que registra la contabilidad digital.
Un paso en falso puede suponer la pérdida de los fondos acumulados tras años en el sector. En el dinero físico, si te equivocas en alguna transferencia u ocurre un robo, puede haber una solución para esas desagradables situaciones. En el caso de las cripto, en la mayoría de las ocasiones no hay a quién reclamar.
Los usuarios de cripto en el país coinciden en que se necesita un ambiente de mayor educación, no solo desde el punto de vista tecnológico, sino también económico. Tanto Saíz Moya como ₿italion (coordinador de la comunidad Cuba Bitcóin, que prefirió ser identificado de esa forma), han intentado realizar talleres educativos. Sin embargo, han chocado con trabas burocráticas que dieron al traste con sus iniciativas.
El HiveCubaCon 2025, mayor evento de la comunidad, fue imposible de realizar por no poseer una licencia de criptoactivos aprobada por el Banco Central de Cuba. “Algo que es imposible de conseguir pues Hive no posee una empresa, un dueño o cualquier tipo de representación legal en ningún país. Sí debo decir que en años anteriores no hemos tenido problemas para ello”, dijo Saíz Moya.

La institución bancaria publicó en la Gaceta Oficial de la República la Resolución 215/2021, la cual establece que “las instituciones financieras y demás personas jurídicas solo pueden usar activos virtuales entre ellas y con personas naturales, para realizar operaciones monetario-mercantiles y de canje y recanje; así como para satisfacer obligaciones pecuniarias”.
Otra, la 89/2022, estableció los requisitos específicos para la autorización, funcionamiento, regulación, supervisión, vigilancia, mecanismos correctivos y cancelación de licencias a los proveedores de servicios de activos virtuales que operen en y desde el territorio nacional.
Por su parte, la Resolución 8/2025 otorgó licencia a la empresa lituana EBIORO UAB, para actuar como proveedor de servicios de activos virtuales y desarrollar actividades de cobros y pagos hacia y desde el territorio nacional, intercambio de activos virtuales y monedas de curso legal, y custodia o administración de activos virtuales e instrumentos que permitan su control.
Dichas normativas del Banco Central de Cuba son un primer paso importante que refleja el interés del país por estudiar y regular el empleo de las criptomonedas, pero su impacto hasta ahora no es percibido en amplitud. Como han declarado los líderes de comunidades, se necesita acompañar esas iniciativas con educación e infraestructura para una proliferación segura del sector cripto.
Hay un interés creciente, aunque tardío, e iniciativas de grupos que son un reflejo de que los criptoactivos tienen potencial, el cual no puede desecharse a la ligera. Con mayor entendimiento y apertura, podrían convertirse en una vía de intercambio económico y conexión con la economía global, algo que ya ocurre a nivel de usuario individual.
Las criptomonedas en el bolsillo
La comunidad Hive Cuba es una de las de mayor crecimiento e importancia dentro de las agrupaciones virtuales que se han generado en el país en torno al mundo de las criptomonedas. El espacio se ha convertido en una vía para educar y tejer redes de apoyo para quienes deseen comenzar su camino en las redes descentralizadas.
Muchos cubanos que buscan ahorrar o resguardarse de la inflación, utilizan bitcóin y monedas estables. Otros emplean las criptomonedas Hive y HBD (estable) para monetizar su contenido creado en las plataformas del ecosistema. Generalmente, por la situación financiera, se busca utilizar monedas rápidas y con comisiones baratas, dijo Saiz Moya.
En ese entorno del sector cripto navega la escritora María de Jesús Chávez. “La mayoría de los que conozco bloguean contenido mucho más interesante y menos tóxico que el que encuentras en las redes sociales normales. Yo detesto X porque es entrar y morir de migraña, pero Inleo, su equivalente, es una delicia”, comentó.
Hive tiene versiones propias de cada red social digital. Así, 3Speak hace de YouTube, Liketu es su propio Instagram descentralizado, y Peakd viene a ser un “clon” de plataformas populares para crear sus propios blogs. La interacción constante entre usuarios potencia los sitios creados con tal fin.
Claudio Leonel Cruz Leyva lleva años en esas plataformas. “Pude comenzar a ganar dinero incluso antes de tener edad, y sin hacer nada ilícito. Yo me considero un usuario no muy activo, y eso se refleja directamente en mis ganancias. He visto a personas que se han adentrado de a lleno en este mundo y en poco tiempo han superado lo que yo he logrado en cuestión de años”, comenta.
Algunos usuarios del ecosistema han creado un modelo de inversiones de compra y venta de criptoactivos, y han visto en ello resultados a largo plazo. “Consta decir que no me he hecho millonario a través de esto, ni creo que pueda llegar a serlo usando esta plataforma, pero en más de una ocasión me ha salvado el día y el mes con esos pesitos extra”, añadió Cruz Leyva, quien suele publicar en Ecency, una red de microblogging.
Otra comunidad que ha surgido en el país es Cuba Bitcóin. El grupo opera un nodo Lightning para micropagos con bitcóin, una billetera o wallet LNBits llamada La Chispa, un servicio BTCpay que funciona como pasarela de pagos y permite crear tiendas virtuales, y una implementación del protocolo ecash de los años noventa, para realizar pagos sin conexión.
Estas herramientas permiten a los usuarios experimentar con pagos digitales sin depender de la infraestructura financiera tradicional. Usando servicios como Bitrefill se puede acceder a cuentas de Netflix, Nintendo, recargas de saldo telefónico y del servicio cubano de wifi Nauta Hogar, o tarjetas de regalo de Amazon, ejemplificó ₿italion.
Mediante las criptomonedas, los usuarios cubanos han logrado recibir pagos por empleadores del exterior, acceder a servicios internacionales de Amazon, Temu; plataformas de streaming, envío de remesas, realizar pagos en comercios y adquirir ofertas promocionales de la telefónica cubana Etecsa; entre otros beneficios.
La necesidad de analizar el posible empleo de este tipo de monedas en operaciones económicas, se impone en un contexto de crisis como una vía para sortear sanciones e introducir un elemento que ya está siendo empleado, en mayor o menor medida, con éxito variable por comunidades de usuarios de forma individual.
Aunque subyacen problemas de conectividad y alfabetización con respecto a este tema, las experiencias narradas son un reflejo de que las cripto pueden abrir nuevas posibilidades dentro de la compleja realidad económica que atraviesa el país. Quedan pasos por dar, pero el presente y las perspectivas resultan dignos de tomar en cuenta.

Muy buen artículo, quizás explicar las ventajas que se pudieran usar para tokenization de bienes en el Blockchain,, identidad y comunicación cifradas y autenticidad criptograficamente sin censura o manipulación de terceros. Y también el valor de la descentralización. Por ejemplo un médico puede examinar el expediente de un paciente sin necesidad de saber de donde es o como se llama y cobrar por su servicio de acuerdo a su diagnóstico de forma automática al darse de alta el paciente.
Excelente artículo Raul, Cuba bitcoin y hivecuba han hecho un gran trabajo , creo que falto hablar en poco de qvapay que en lo personal no me gusta pero es un puente de entrada también