Imagen: generada por Copilot./Prompt y Corrección: IAP
La exploración de la cara oculta de la Luna es una aventura científica que tiene origen en la segunda mitad del siglo XX. El hito más reciente es la misión Artemis II de la NASA, que está llevando directamente a nuestra especie a observar directamente la parte de nuestro satélite natural que queda fura de la vista, pero desde 1959 varios países han organizado misiones para investigarla.
La Unión Soviética, Estados Unidos, China, la India y Europa han liderado estas misiones, pero fue China el país que consiguió la primera misión de aterrizaje en el lado oculto (Chang’e‑4 en 2019) y el primer retorno de muestras (Chang’e‑6 en 2024).

La URSS fue pionera en mostrar la cara oculta con la misión Luna 3, una sonda diseñada por el famoso ingeniero Serguei Koroliov. Se tomaron 29 fotografías del 70 por ciento de la superficie oculta, de las cuales solo 17 fueron visibles, aunque de baja calidad. Una vez procesadas, con ellas se creó un atlas provisional de la superficie.

Las misiones Apollo, de 1968 al 72 sobrevolaron esta parte de la Luna pero no consiguieron imágenes completas. Hubo que esperar al 3 de enero de 2019 para ver alunizar en el cráter Von Kármán, en el lado oculto, a la Chang’e‑4.
Como parte de esta misión se logró identificar rocas ricas en olivino y piroxeno, se hizo análisis de regolitos y estructuras estratificadas que sugirieron múltiples impactos y proceso térmicos y se midió la radiación cósmica en esa zona del satélite. También se experimentó la germinación de semillas de algodón en un microsistema cerrado, hecho que constituyó el primer intento de vida vegetal fuera de la Tierra.

Este viaje demostró la viabilidad de operaciones robóticas en una zona sin comunicación directa con nuestro planeta, gracias a la utilización del satélite Queqiao y abrió el camino para la Chang´e-6, en el 2024, la cual recuperó unos dos kilogramos de muestra de material lunar, luego de descender en la cuenca Aitken del Polo Sur (APS), uno de los cráteres más grandes que se conocen en el Sistema Solar.
Con toda esa información y muestras recogidas el país asiático consiguió, posteriormente elaborar el primer mapa químico de la cara oculta de la Luna.
Artemis II es un nuevo paso en una costosa carrera de resistencia e ingenio que tiene como propósito final depositar nuevamente a un ser humano en la superficie de la Luna y construir allí una base permanente entre 2030 y 2035. Desde la Tierra seguiremos atentos.
Fuentes: BBC News, Xataka, NASA, Xinhua, Wikipedia.
