Conocí una persona que tuvo problemas respiratorios y de circulación durante toda su vida, además de secuelas de una lesión pulmonar. Al cabo de los años la enfermedad lo tenía tan agobiado que tomaba religiosamente cualquier cocimiento de hierbas que le recomendara cualquier desconocido, sin tener idea de si el brebaje en realidad lo iba a mejorar, o de los posibles efectos secundarios que le pudiera acarrear.
Por otra parte ‒ y en contra del sentido común ‒ esa persona era muy reacia a cumplir lo prescrito por los médicos. Acostumbraba reducir las dosis a la mitad y solía decir: “son muchas pastillas”. Como dice el dicho: de todo hay en la viña del Señor.
Recordé el caso porque cuando alguien se dedica a promover remedios falsos ‒ no por ignorancia, sino a sabiendas ‒ y además es médico especialista e investigador, el asunto es mucho más grave; cuando se descubre el engaño las sanciones deberían ser ejemplares. En relación al fraude de Sophie Jamal, personas relevantes opinan que en su caso hubo demasiada compasión.
Sophie Jamal, investigadora canadiense
Endocrinóloga, respetada en su trabajo y considerada una investigadora de “alta ética y prestigio moral” por sus colegas, la canadiense Abida Sophie Jamal, nacida en 1966, se graduó de la facultad de medicina de la Universidad de Toronto en 1991 y cinco años después, a la edad de 30 años, completó una residencia en medicina interna y endocrinología.
Tras un breve periodo en la Universidad de San Francisco en la década de los 90, en 2002 recibió el doctorado en Toronto en el campo de epidemiología clínica. Un ensayo clínico con resultados positivos de su trabajo sobre un fármaco de nitrato se publicó en 2004. En 2007 pasó a trabajar en esa misma universidad como profesora asociada y se desempeñó como jefa de endocrinología y directora de investigación sobre osteoporosis del Women’s College Hospital.

¿Qué es la osteoporosis?
La osteoporosis es una dolencia que no provoca síntomas; por ese motivo a veces se la llama ‘la epidemia silenciosa’. Se produce sobre todo en mujeres, debido a que con la edad se reduce la producción de ciertas hormonas.
Las principales manifestaciones clínicas se deben a sus complicaciones: fracturas en la columna vertebral, la muñeca y la cadera, que pueden ser causadas por un traumatismo menor, tal como una simple caída; por eso se les llama ‘fracturas por fragilidad’.
Las pautas generales del tratamiento de esta condición se basan en recomendar una cantidad adecuada de calcio en la dieta, practicar ejercicios, y el empleo de medicamentos que contribuyan a preservar o aumentar la masa ósea.
Para mayores de 50 años con alto riesgo de osteoporosis, la cantidad de calcio recomendada por las Agencias de Salud de los EE. UU. es de unos 1200 mg por día; en otros países las recomendaciones son diferentes. Para tratar la osteoporosis también se usan fármacos, pero los tratamientos existentes son potencialmente peligrosos, y a principios de los 2000 existía cierta necesidad de encontrar medicamentos más seguros para tratar a las mujeres con huesos frágiles.

El artículo de la discordia
Junto a dos colaboradores de las universidades de California en EE.UU y de Sheffield en Reino Unido (S. Cummings y R. Eastell), Jamal publicó en 2011 un artículo en el Journal of American Medical Association donde afirmaba haber descubierto que la nitroglicerina (trinitrato de glicerilo, 1,2,3-trinitroxipropano) era un tratamiento seguro y eficaz para la osteoporosis.
La nitroglicerina es un vasodilatador de uso habitual para tratar la fisura anal; también se usa para prevenir el dolor en el pecho en pacientes con enfermedad de la arteria coronaria, aunque no es eficaz una vez que comienza el dolor.
También lo reportaba como un preventivo, pues incrementaba la densidad ósea de las mujeres mayores en las regiones más vulnerables a la enfermedad. Al no presentar efectos secundarios significativos, su hallazgo se consideró como un progreso importante que atrajo la atención de muchos. En el estudio, que duró dos años, se aplicó una pomada de nitroglicerina a mujeres de la tercera edad en regiones óseas sensibles.
Según el artículo, los análisis de sangre y orina de las pacientes indicaban respectivamente la formación de hueso y la reducción de la reabsorción ósea; tomados en conjunto, ambos efectos sugerían que el medicamento podía reducir el riesgo de fracturas. Sin embargo, las pacientes sufrían dolores de cabeza, y con el fin de seleccionar una mejor opción se planeaba llevar a cabo más ensayos clínicos con otros nitratos.
Los resultados del estudio fueron lo suficiente impresionantes para que los Institutos Nacionales de Salud de los EE.UU. proporcionaran 260 mil dólares para los ensayos de seguimiento. Además, Jamal recibió el Premio al Joven Investigador de la Sociedad Canadiense de Endocrinología y Metabolismo, consistente en una subvención de 20 mil dólares. Pero la relevancia que tuvo el artículo a la larga trabajó en su contra, pues fueron muchos los que revisaron los resultados en detalle con espíritu crítico, y más temprano que tarde la revisión minuciosa sacó a la luz serias inconsistencias.
Se descubre el engaño
Ante las muchas críticas, los coautores Eastell y Cummings revisaron nuevamente los datos de Jamal y notaron que parecían manipulados, por lo que en primera instancia decidieron informar a Jamal su preocupación al respecto. Al ser cuestionada, Jamal culpó al principio a una asistente de investigación de presentar los datos de forma incorrecta, pero más tarde intentó cubrir el fraude alterando los historiales clínicos de los pacientes.
Destruyó su antigua computadora para impedir el acceso de posibles investigadores y modificó los controles de temperatura de los recintos refrigerados, con el fin de destruir las muestras de sangre y orina de los sujetos del ensayo allí almacenadas. Todo eso se descubrió más tarde, durante el transcurso de la investigación que llevo a cabo el Women’s College Hospital cuando Eastell y Cummings lo hicieron partícipe de sus preocupaciones.
Como resultado, se llegó a la conclusión de que Sophie Jamal había adulterado el ensayo a su conveniencia, y en 2015 ella hizo formal renuncia de su posición en el hospital y en la Universidad de Toronto.
La revista retractó el artículo ese mismo año, y un ensayo clínico de seguimiento se canceló. Otros dos artículos en que había fungido como coordinadora de la investigación en el Estudio Multicéntrico Canadiense de Osteoporosis ‒ que llevó a cabo una investigación independiente ‒ se retractaron más adelante. Con la excepción de Jamal, todos los autores apoyaron la retractación. Otros coautores solicitaron una cuarta retractación, no relacionada con las osteoporosis, después de encontrar incoherencias.
Al año siguiente los Institutos Canadienses de Investigación en Salud prohibieron de forma vitalicia que se le otorgara a Jamal cualquier financiación en el futuro, y se le conminó a devolver el dinero otorgado anteriormente para la investigación.

Perdió la licencia médica… pero la recuperó
El Colegio de Médicos y Cirujanos de Ontario restringió la licencia médica de Jamal en 2017, y en 2018 se la retiraron por completo. Jamal solicitó la restitución en 2020 alegando problemas de salud mental para justificar sus acciones, relacionados con su crianza familiar estricta y la presión de tener logros profesionales (es decir, culpó a su familia).
El Women’s College Hospital se opuso a la restitución, pero fue finalmente reincorporada por una decisión de 3 a 2, con la condición de que continuara con la terapia para su salud mental y limitara su práctica médica sólo al trabajo clínico. Esta decisión fue muy criticada por los medios de comunicación y por Peeter Poldre, presidente del Colegio de Médicos y Cirujanos de Ontario y profesor emérito de medicina de la Universidad de Toronto, quien manifestó “preocupaciones significativas” sobre el “sentido de decencia, integridad y honestidad” de Jamal; en su opinión, Jamal debía haber afrontado mayores consecuencias por su mala conducta médica.
Bibliografía
Wikipedia. Sophie Jamal, https://en.wikipedia.org/wiki/Sophie_Jamal
About: Sophie Jamal, https://dbpedia.org/page/Sophie_Jamal
Doing the right thing: Co-authors of researcher who covered up data fakery retract paper – Retraction Watch, https://retractionwatch.com/2021/08/24/doing-the-right-thing-co-authors-of-researcher-who-covered-up-data-fakery-retract-paper/
Misconduct saga rattles bone scientists | CMAJ, https://www.cmaj.ca/content/188/13/938 and https://www.cmaj.ca/content/cmaj/188/13/938.full.pdf
Once noted Toronto researcher who falsified data wins medical licence back, https://toronto.citynews.ca/2020/05/27/once-noted-toronto-researcher-who-falsified-data-wins-medical-licence-back/
Researcher banned from federal Canadian funding after misconduct loses medical license – Retraction Watch, https://retractionwatch.com/2019/01/29/researcher-banned-from-federal-canadian-funding-after-misconduct-loses-her-medical-license/
Retract Study Claiming Nitroglycerin Boosts Bone Density, Say Researchers - MPR, https://www.empr.com/home/news/drug-news/retract-study-claiming-nitroglycerin-boosts-bone-density-say-researchers/