Ayer se llevó a cabo un histórico lanzamiento. La misión Artemisa II llevará astronautas alrededor de la Luna por primera vez en más de cinco décadas, resulta imposible no mirar hacia atrás y recordar a la mujer cuyos cálculos manuales hicieron posible aquella primera hazaña. Sus manos, armadas solo con lápiz y papel, trazaron las trayectorias que llevaron a la humanidad a pisar otro mundo. Su nombre era Katherine Johnson, y sin ella, la carrera espacial estadounidense habría tenido un rumbo muy diferente.
Una mente prodigiosa en tiempos de segregación
Creola Katherine Johnson nació el 26 de agosto de 1918 en White Sulphur Springs, Virginia Occidental, en una época en la que las mujeres no podían votar y la discriminación racial era legal y sistemática. Desde muy pequeña, mostró una aptitud natural para los números. A los cuatro años ya sabía deletrear y multiplicar, y contaba todo lo que se podía cuantificar: estrellas, platos, escaleras… cualquier cosa.
Su talento la llevó a adelantar sus estudios académicos de manera extraordinaria. A los 10 años ya estaba en la escuela secundaria, y a los 14 ingresó en la Universidad West Virginia State College, una institución reservada para estudiantes afroamericanos. Allí se graduó summa cum laude en Matemáticas en 1937, con apenas 18 años.
En 1939, Johnson volvió a hacer historia al convertirse en una de los tres primeros estudiantes afroamericanos —y la única mujer— admitidos en el programa de posgrado de la Universidad de West Virginia, rompiendo las barreras de segregación en la educación superior del estado. Sin embargo, tras completar el primer semestre, abandonó los estudios para formar una familia, dedicándose durante años al cuidado de sus tres hijas.
De maestra a “computadora humana”

En 1953, con sus hijas ya mayores, Johnson se incorporó al Centro de Investigación Langley de la NACA (Comité Asesor Nacional de Aeronáutica), la agencia que precedió a la NASA. Fue contratada como “computadora”, un término que entonces designaba a las personas —casi siempre mujeres— que realizaban cálculos matemáticos complejos a mano, con la ayuda de máquinas calculadoras mecánicas.
Su lugar de trabajo inicial estaba en la sección segregada del Área Oeste, destinada a las mujeres afroamericanas. Allí, bajo la supervisión de Dorothy Vaughan, un cartel con el letrero “Computadoras de color” señalaba su espacio de trabajo. Disponían de baños y comedores separados, y sus contribuciones rara vez eran reconocidas.
Pero la curiosidad y la excelencia de Johnson pronto la distinguieron del resto. A diferencia de sus compañeras, ella no se limitaba a ejecutar órdenes: preguntaba, indagaba y se interesaba por el propósito de los cálculos que realizaba. Su dominio de la geometría analítica la convirtió en una pieza indispensable, y no tardó en ser trasladada a la División de Investigación de Vuelo, el equipo de élite de ingenieros de la agencia.
Las misiones que cambiaron la historia
El lanzamiento del satélite soviético Sputnik en 1957 marcó un punto de inflexión. La carrera espacial había comenzado, y Estados Unidos necesitaba poner a sus mejores mentes al servicio de la conquista del espacio. Johnson se convirtió en una pieza clave.
- – Alan Shepard y el primer vuelo estadounidense (1961). Cuando la NASA se preparaba para enviar a Alan Shepard al espacio a bordo de la Freedom 7, Johnson fue la encargada de calcular la trayectoria del vuelo suborbital. Sus ecuaciones determinaron la masa del cohete, el ángulo de lanzamiento, la velocidad de escape y el punto exacto de amerizaje. Fue el primer vuelo espacial tripulado de Estados Unidos.
- – John Glenn y la confianza en los números (1962). La misión Friendship 7 suponía un desafío mucho mayor: el primer vuelo orbital estadounidense. La NASA había programado computadoras IBM para calcular la trayectoria, pero los astronautas, especialmente John Glenn, desconfiaban de las máquinas. Glenn pidió personalmente que Katherine Johnson verificara los cálculos a mano antes de subir a la nave. “Si ella dice que están bien, entonces estoy listo para volar”, declaró el astronauta. Johnson trabajó durante un día y medio con su calculadora mecánica, confirmó los números, y Glenn completó con éxito su histórico vuelo.
- – Apolo 11: el camino a la Luna (1969). Cuando la humanidad se propuso alcanzar la Luna, Johnson fue la responsable de calcular la trayectoria desde la Tierra hasta el satélite y el momento exacto del despegue del módulo lunar. “Calculé el camino que los llevaría allí”, recordaba. “Les dijimos a qué velocidad irían, y la Luna estaría allí cuando llegaran”.
- – Apolo 13: el regreso imposible (1970). Quizás su contribución más dramática llegó con la accidentada misión Apolo 13. Cuando una explosión obligó a abortar el alunizaje, los astronautas quedaron a la deriva en el espacio. Johnson, que había investigado previamente protocolos de emergencia y rutas alternativas, proporcionó los cálculos que permitieron que la tripulación regresara a salvo a la Tierra.
En 1960, Johnson se convirtió en la primera mujer de la División de Investigación de Vuelo en ser acreditada como autora de un informe de investigación, coescribiendo junto al ingeniero Ted Skopinski las ecuaciones que describen un vuelo espacial orbital. A lo largo de su carrera de 33 años en la NASA, coescribió 26 trabajos científicos y contribuyó a todas las misiones tripuladas, desde Mercury hasta el transbordador espacial.
Un legado que trasciende el tiempo

Katherine Johnson se retiró de la NASA en 1986, a los 68 años. Durante décadas, su trabajo permaneció fuera del foco público, como el de tantas otras “computadoras” que hicieron posible la carrera espacial. Pero en 2016, el libro Hidden Figures (Figuras Ocultas) de Margot Lee Shetterly y la posterior película homónima llevaron su historia a todo el mundo. Johnson, entonces con 98 años, asistió a la ceremonia de los Óscar junto a las actrices que la interpretaron.
Sus reconocimientos tardíos fueron numerosos y merecidos. En 2015, el presidente Barack Obama le otorgó la Medalla Presidencial de la Libertad, el más alto honor civil de Estados Unidos. La NASA bautizó en su honor el Centro de Investigación Computacional Katherine G. Johnson en el Centro Langley.

Katherine Johnson falleció el 24 de febrero de 2020, a los 101 años. La NASA la despidió con un comunicado que la definía como alguien que “amplió las fronteras del espacio” y cuyas “metas no habríamos podido lograr sin ella”.
De sus cálculos manuales a Artemisa II
Al despegar la misión Artemisa II hacia la Luna con cuatro astronautas a bordo, los ordenadores de vuelo realizarán miles de millones de cálculos por segundo, ajustando la trayectoria en fracciones de parpadeo. Nada que ver con los lápices, el papel y las máquinas calculadoras mecánicas que Johnson utilizaba en los años 60.
Pero como recuerda la ingeniera de la NASA Gena Henderson, que trabaja en el programa Artemis, Johnson abrió el camino no solo con sus cálculos, sino con su presencia. “Katherine Johnson fue solicitada por el director de lanzamiento, y eso les dio a las mujeres afroamericanas como yo la oportunidad de tener un asiento en la mesa”.
Hoy, cuando la humanidad se prepara para regresar a la Luna —esta vez para quedarse—, las trayectorias que llevan allí siguen basándose en las ecuaciones que Johnson ayudó a desarrollar desde cero, cuando no existían manuales ni precedentes. Antes de que las máquinas pudieran trazar el camino hacia la Luna, Katherine Johnson ya lo había hecho.
Fuentes consultadas
1. El Español. “Katherine G. Johnson, la matemática pionera que desafió el racismo y el sexismo para llevar al hombre a la Luna”. 24 de noviembre de 2025.
2. U.S. Embassy in Montenegro. “Katherine Johnson (1918–2020): Pioneering Mathematician Behind America’s Space Success”. 13 de marzo de 2025.
3. KXAN Austin. “Honoring Black History: NASA’s Human Computer”. 26 de febrero de 2026.
4. Cadena SER. “Muere a los 101 años Katherine Johnson, la matemática de la NASA que hizo posible la Misión Apolo”. 24 de febrero de 2020.
5. BBC. “KS1/KS2 History: Katherine Johnson – NASA mathematician”. 3 de abril de 2024.
6. Spectrum News 13. “NASA Engineer Says Katherine Johnson Paved the Way for the Future”. 29 de febrero de 2020.
7. elDiario.es. “Muere a los 101 años Katherine Johnson, el ‘ordenador viviente’ de la NASA que el cine recuperó del olvido”. 24 de febrero de 2020.
8. National Geographic. “Remembering Katherine Johnson, NASA’s ‘Hidden Figures’ hero, for her love of numbers”. 24 de febrero de 2020.
9. Revista Mètode. “Katherine Johnson”. Primavera de 2018.
10. University of Kent. “Katherine Johnson – Diversifying and Decolonising the Physics Curriculum”. 3 de marzo de 2025.
