Un grupo de investigadores del departamento de Bioingeniería de la Universidad de California, liderados por Xiujun Fan, ha propuesto en un artículo publicado en la revista Matter el uso de la magnetoelasticidad para generar electricidad en tiendas de campaña. Su principal motivación, tal como expresan en el artículo, fue dar la posibilidad de electrificar a aquellos que viven de manera permanente en albergues temporales tales como tiendas de campaña o mini casas.
Soluciones usuales, tales como conectarse de manera ilegal a alguna fuente de energía externa o usar energía solar no son satisfactorias. Esta última a causa de las limitaciones que puede presentar el medio ambiente en determinado momento, o incluso dado el poco acceso a la energía solar en las ciudades con grandes edificios.
¿Qué es la magnetoelasticidad?

Descubierta en 1865 por el físico italiano Emilio Villari, consiste en la variación del flujo magnético en un material cuando se aplica presión o alargamiento en presencia de un campo magnético. Su efecto inverso es la magnetostricción. Se ha registrado en aleaciones de hierro-cobalto y muchos otros sólidos.
En 2021 Zhou y su grupo reportaron un efecto magnetoelástico gigante en polímeros, que más tarde les permitió construir sus tiendas de campaña.
Un desarrollo teórico que explica las características del efecto magnetoelástico gigante en sistemas blandos se publicó en enero de 2025.
Mediante la inducción magnética, una propiedad bien conocida del electromagnetismo, es posible convertir la variación de los campos magnéticos en señales eléctricas.
En el caso de las tiendas de campaña, esto se logra insertando directamente los polímeros combinados con sistemas de inducción en el material que conforma las tiendas; de esta manera el viento, la lluvia, o cualquier movimiento suave es capaz de generar energía suplementaria utilizando estructuras que no tienen componentes rígidos. Tanto el suelo como la cubierta de la tienda y sus paredes contribuyen a la electricidad.
Las telas compuestas tienen dos capas internas. La primera es la de acoplamiento magnetomecánico, mientras que la segunda es la capa de inducción magnética. La tela es a prueba de humedad y polvo, lo que permite su uso en cualquier medio ambiente.

Los materiales activos nunca tienen contacto con la piel. Los autores aseguran que el material no presenta problemas de bioseguridad para su uso a largo plazo.
Sin embargo, por el momento los resultados están lejos de ser espectaculares; según los experimentos, la tienda es capaz de generar energía para alimentar dispositivos electrónicos pequeños con una salida de 5 V. Una unidad textil individual puede generar una potencia cercana a los 0.1 mW, pero no se aportan más datos sobre cuánto es capaz de generar una tienda convencional.
El cargador de un celular convencional genera una energía miles de veces mayor, alrededor de 2 watt.
Bibliografía
Fan et al., Self-powered magnetoelastic tents for sustainable energy access in unhoused communities, Matter (2026), https://doi.org/10.1016/j.matt.2026.10295 Zhou, Y., Zhao, X., Xu, J., Fang, Y., Chen, G., Song, Y., Li, S., and Chen, J.
(2021). Giant magnetoelastic effect in soft systems for bioelectronics. Nat.
Mater. 20, 1670–1676. https://doi.org/10.1038/s41563-021-01093-1
