Patrick Söderlund. /Foto: IGN
En 2023, los actores de Hollywood fueron a la huelga durante poco más de cuatro meses. Uno de sus reclamos era evitar el uso de inteligencia artificial en las producciones, y acabar reemplazados. Desde esa fecha, el debate se ha extendido a otras industrias creativas. La última nota la ha puesto Patrick Söderlund, el creador de Arc Raiders, quien ve a la IA como una herramienta central en el futuro de los videojuegos.
A raíz del éxito del videojuego, Söderlund fue ascendido a presidente ejecutivo de Nexon, la compañía que financió el estudio durante los comienzos. Tras el nombramiento, presentó ante inversores y analistas sus planes para el futuro de la empresa… y de la industria del videojuego.
El directivo explicó que Embark Studios ha construido dos videojuegos: The Finals y Arc Raiders, con menos equipo y presupuesto que un juego AAA, con ayuda de IA. Añadió que la clave no fue la tecnología, sino el hecho de replantearse los procesos: aprobación de la idea y diseño de elementos; entre otros factores. Ese modus operandi quiere extenderlo al resto de proyectos y estudios dentro de Nexon.
En su presentación, Söderlund describió el plan como demasiado amplio. En la hoja de rota que se ha planteado figuran:
- – Reducir el número de proyectos activos
- – Mejorar la rentabilidad
- – IA propia, bautizada como Mono Lake.
Sobre esta última, el CEO de Nexon, Junghun Lee, la definió como “un cambio de principio a fin en cómo creamos y gestionamos nuestros juegos”. Lee también se refirió al mencionado Arc Raiders como un Caballo de Troya, con respecto al empleo de la IA en la industria de los videojuegos.
Lo que ocurre es que estas declaraciones llegan en un momento en que el propio Arc Raiders tuvo que sustituir las voces generadas con inteligencia artificial por actores humanos. Mientras otros estudios como Larian han dicho rotundamente que no planean usar IA en sus futuros proyectos.
La apuesta de la gente de Nexon es hacer entender que la IA “no sustituye a las personas creativas, las libera para crear”. Esa frase la repiten los entusiastas de la tecnología y otras empresas que al final adoptan herramientas de inteligencia artificial y terminan en rondas de despidos, como ha ocurrido recientemente con el equipo de Kingdom Come Deliverance 2.
El Caballo de Troya fue un supuesto regalo de los aqueos para los troyanos al finalizar la guerra. Dentro, las propias tropas de los aqueos esperaban para saquear y destruir la ciudad invadida. Desde ese punto de vista, la referencia hacia una metodología con inteligencia artificial no es un buen augurio.
La última apuesta de Nexon se centra en el entrenamiento de IA propia alimentada por miles de millones de interacciones. Se trata de optimizar la creación de recursos y equilibrar los servicios en vivo.
Al automatizar gran parte de la producción pesada y los costes, Embark ha logrado mantener un nivel de pulido que normalmente solo se ve en juegos con el doble de presupuesto.
El resultado es un ciclo de desarrollo que reacciona al comportamiento del jugador en semanas en lugar de meses. Es un cambio del trabajo por fuerza bruta hacia un enfoque quirúrgico basado en datos.
