El 6 de agosto de 2024 publicamos en esta sección sobre la iniciativa para mantener los juegos en línea accesibles de forma permanente. Tras la recogida de más de un millón de formas por parte de los organizadores, la Comisión Europea ya ha hecho pública su decisión sobre Stop Killing Games y rechaza la vía legislativa.
En la actualidad, al comprar un videojuego que funcione de manera online, depende de que el desarrollador siga dando soporte al mismo. Lo que ocurre es que muchos servidores han cerrado sin previo aviso y los jugadores han perdido el acceso por el cual pagaron. Ese es en esencia el punto a resolver.
La postura del ente legislativo es que normas al respecto entrarían en conflicto con las leyes de propiedad intelectual de las compañías sobre los videojuegos. “Conforme a la legislación europea sobre derechos de autor, los titulares gozan de derechos exclusivos sobre sus creaciones”, publicaron en un comunicado oficial.
Además, la Comisión Europea considera con respecto a Stop Killing Games que legislaciones vigentes de protección al consumidor abordan el tema. “Los proveedores de videojuegos deben informar a los consumidores sobre la duración y las condiciones de rescisión del contrato antes de que estos se registren para adquirir el videojuego”, declararon.
La Directiva sobre contenidos y servicios digitales, dice la CE, ofrece recursos legales cuando el contenido o servicio prestado no se ajusta al contrato ni a lo que podrían esperar. Los consumidores pueden tener derecho a un reembolso proporcional de sus compras.
Lo que ha decidido el organismo es elaborar un código de conducta sobre la gestión del fin de la vida de los videojuegos. Para ello, acogerá conversaciones con representantes de la industria y los consumidores.
“La Comisión informará sobre la aplicación de la Directiva sobre contenido y servicios digitales antes de que finalice el año. La aplicación efectiva de estos derechos de los consumidores también puede incentivar a los proveedores a ofrecer videojuegos con una vida útil más larga y a explorar soluciones para satisfacer las expectativas de los consumidores”, publicaron en su sitio web.
El dictamen de la Comisión Europea sobre Stop Killing Games puede interpretarse como una derrota. Los promotores de la iniciativa buscaban una legislación firme que ofreciera más protección. La propuesta ha conseguido en dos años generar ruido sobre un tema sensible, que continuará ocurriendo debido a las estrategias actuales de la industria. Es un tema del que seguramente volveremos a escuchar, y que ya ha tenido aprobación de normas en tribunales del estado de California, en Estados Unidos. La comunidad de jugadores apoya la iniciativa, pero veremos si con eso es suficiente para presionar a los organismos decisores.
