La noticia reciente que nos sorprendió fue el cierre por parte de Electronic Arts del estudio Bioware. Entre sus proyectos se encuentranlos dos primeros Baldur´s Gate, Star Wars: Knights of the Old Republic y la saga Mass Effect. Ahora los gamers se proponen rescatar esta última con el movimiento movimiento #SaveMassEffect .
Uno de sus puntales es la comunidad We Are Mass Effect (Somos Mass Effect), fundada por el español Ariel Peña Aguilar. Hasta ahora, han enviado correos electrónicos diariamente a EA y contactado a políticos canadienses (Bioware surgió en Edmonton), buscando atraer la mayor atención posible a la causa. Incluso, han logrado colocar una valla publicitaria en Times Square, Nueva York.

Jennifer Hale, actriz que da voz a la Comandante Shepard, dijo que Bioware se encontraba en manos de propietarios que no comprendían su esencia. El pasado año, el fondo soberano de Arabia Saudita y Jared Kushner (yerno del presidente de Estados Unidos, Donald Trump) cerraron la compra de EA por la astronómica cifra de 55 mil millones de dólares.
La operación incluyó un préstamo de 20 mil millones de dólares del banco JPMorgan, una deuda que ahora debe asumir EA. En ese contexto, probablemente la compañía apueste por títulos más rentables como los de deporte o shooter multijugador online. Así, son perjudicados videojuegos que tienen largos ciclos de desarrollo, como los creados por BioWare.
Los promotores del movimiento #SaveMassEffect han creado una petición oficial en la plataforma change.org, que al momento de redactar este artículo acumulaba más de 230 mil firmas.
“Solicitamos urgentemente a EA que tome medidas decisivas y se comprometa con el desarrollo continuo de Mass Effect. Este compromiso requiere financiación adecuada, personal suficiente y la asignación de tiempo necesaria para mantener y elevar los altos estándares que caracterizan a la franquicia. Como alternativa, EA podría considerar la posibilidad de licenciar la propiedad intelectual de Mass Effect a otro estudio que comparta la pasión y la visión de mantenerla viva y permitirle florecer de nuevo”, se puede leer en el texto de la misma.
El cierre de BioWare ha llamado una vez más la atención sobre la fragilidad de la industria. Un estudio histórico acaba de cerrar por una decisión puramente comercial. Esperemos que el movimiento #SaveMassEffect resulte y algún comprador pueda rescatar la propiedad intelectual.
